La empresa española Incom, especializada en la fabricación de componentes para aerogeneradores, ultima la apertura de su tercera planta en Tánger antes del 31 de julio. Esta expansión busca abastecer a uno de los líderes europeos del sector, Siemens Gamesa.
Según Juan Antonio Vidal, director de Incom Composites, la compañía ha incrementado significativamente su presencia en Marruecos en apenas seis años. Comenzaron con 15 empleados para suministrar a Siemens Gamesa y hoy cuentan con cerca de 300 trabajadores, un crecimiento que se refleja en la apertura de esta nueva planta.
La filial marroquí genera una facturación de aproximadamente 25 millones de euros, con prometedoras perspectivas de crecimiento anunciadas recientemente en un encuentro económico en Valencia, que contó con la presencia de Ryad Mezzour, ministro marroquí de Industria y Comercio.
Esta expansión en Marruecos coincide con una reducción de la actividad de la empresa en España. Su principal centro en Elda enfrenta una reestructuración que conlleva el despido de 136 de sus 400 empleados. Paralelamente, el grupo refuerza su presencia internacional con plantas en Albacete, Polonia e India, con el objetivo de alcanzar una facturación de 112 millones de euros en 2024.
Será ubicada en Tánger y suministra componentes a Siemens-Gamesa
La empresa española Incom, especializada en la fabricación de componentes para aerogeneradores, ultima la apertura de su tercera planta en Tánger antes del 31 de julio. Esta expansión busca abastecer a uno de los líderes europeos del sector, Siemens Gamesa.
Según Juan Antonio Vidal, director de Incom Composites, la compañía ha incrementado significativamente su presencia en Marruecos en apenas seis años. Comenzaron con 15 empleados para suministrar a Siemens Gamesa y hoy cuentan con cerca de 300 trabajadores, un crecimiento que se refleja en la apertura de esta nueva planta.
La filial marroquí genera una facturación de aproximadamente 25 millones de euros, con prometedoras perspectivas de crecimiento anunciadas recientemente en un encuentro económico en Valencia, que contó con la presencia de Ryad Mezzour, ministro marroquí de Industria y Comercio.
Esta expansión en Marruecos coincide con una reducción de la actividad de la empresa en España. Su principal centro en Elda enfrenta una reestructuración que conlleva el despido de 136 de sus 400 empleados. Paralelamente, el grupo refuerza su presencia internacional con plantas en Albacete, Polonia e India, con el objetivo de alcanzar una facturación de 112 millones de euros en 2024.
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