La segunda edición de «Maestros de la Costura Celebrity» superó anoche su ecuador en La 1 de RTVE con una entrega marcada por la teatralidad, la divulgación sobre la industria textil autóctona y una prueba de eliminación surrealista que culminó con una dolorosa despedida. La velada arrancó con los aprendices transformados en actores para dar vida a una disparatada adaptación de «La Cenicienta». Bajo la dirección y el entusiasmo de Boris Izaguirre como maestro de ceremonias, el reparto confeccionó su propio vestuario escénico en una prueba guiada por los caprichos de Yolanda Ramos al asignar los personajes y la ironía de Lorenzo Caprile, quien no dudó en encarnar el papel de la Madrastra.
El programa trasladó después su taller exterior a los históricos talleres de Ezcaray en La Rioja. Allí, junto a la diseñadora Odette Álvarez, el talent rindió homenaje a la lana nacional para concienciar sobre el valor del llamado oro blanco, una fibra natural noble y biodegradable cuya producción se encuentra amenazada al desecharse cerca del noventa por ciento del stock en el mercado español. Los concursantes tuvieron que enfrentarse a la solidez del tejido trabajando directamente con mantas de lana pura para elaborar propuestas de corte libre, un reto donde afloraron las prisa, los problemas de remate y las tensiones del trabajo en equipo en el tramo central de la temporada.
El clímax de la noche llegó en la prueba de eliminación con los mandiles negros rodeados por un bodegón insólito sacado directamente de las estanterías de un supermercado. Con la presencia en plató de Carmen Farala, referente indiscutible en la integración de materiales alternativos en la moda tras su icónico diseño a base de macarrones, los aspirantes tuvieron que idear vestuario utilizando golosinas, cartones de huevo, hortalizas y pastas secas. La complejidad de ensamblar estos productos mediante silicona y adhesivos químicos provocó el colapso técnico de varios concursantes, entre ellos Mario Vaquerizo, Pepón Nieto, Josie, Jorge Román y Jaydy Michel.
Fue el propio Lorenzo Caprile el encargado de pronunciar la sentencia final que significó el adiós definitivo de Jaydy Michel. Visiblemente afectada pero manteniendo la compostura, la mexicana asumió la derrota tras no lograr fijar los elementos de su diseño a tiempo, dejando la ya célebre frase de que la silicona no era lo suyo. Su salida dejó abatidos a sus compañeros en el taller, especialmente a Jorge Román, evidenciando la enorme piña que han formado tras seis semanas de convivencia. Pese a la eliminación, los propios jueces, encabezados por María Escoté, quisieron poner en valor el altísimo nivel de costura que había demostrado durante todo su recorrido.
La mexicana se convierte en la nueva expulsada tras una dramática prueba con comida y silicona que dividió al jurado de RTVE
La segunda edición de «Maestros de la Costura Celebrity» superó anoche su ecuador en La 1 de RTVE con una entrega marcada por la teatralidad, la divulgación sobre la industria textil autóctona y una prueba de eliminación surrealista que culminó con una dolorosa despedida. La velada arrancó con los aprendices transformados en actores para dar vida a una disparatada adaptación de «La Cenicienta». Bajo la dirección y el entusiasmo de Boris Izaguirre como maestro de ceremonias, el reparto confeccionó su propio vestuario escénico en una prueba guiada por los caprichos de Yolanda Ramos al asignar los personajes y la ironía de Lorenzo Caprile, quien no dudó en encarnar el papel de la Madrastra.
El programa trasladó después su taller exterior a los históricos talleres de Ezcaray en La Rioja. Allí, junto a la diseñadora Odette Álvarez, el talent rindió homenaje a la lana nacional para concienciar sobre el valor del llamado oro blanco, una fibra natural noble y biodegradable cuya producción se encuentra amenazada al desecharse cerca del noventa por ciento del stock en el mercado español. Los concursantes tuvieron que enfrentarse a la solidez del tejido trabajando directamente con mantas de lana pura para elaborar propuestas de corte libre, un reto donde afloraron las prisa, los problemas de remate y las tensiones del trabajo en equipo en el tramo central de la temporada.
El clímax de la noche llegó en la prueba de eliminación con los mandiles negros rodeados por un bodegón insólito sacado directamente de las estanterías de un supermercado. Con la presencia en plató de Carmen Farala, referente indiscutible en la integración de materiales alternativos en la moda tras su icónico diseño a base de macarrones, los aspirantes tuvieron que idear vestuario utilizando golosinas, cartones de huevo, hortalizas y pastas secas. La complejidad de ensamblar estos productos mediante silicona y adhesivos químicos provocó el colapso técnico de varios concursantes, entre ellos Mario Vaquerizo, Pepón Nieto, Josie, Jorge Román y Jaydy Michel.
Fue el propio Lorenzo Caprile el encargado de pronunciar la sentencia final que significó el adiós definitivo de Jaydy Michel. Visiblemente afectada pero manteniendo la compostura, la mexicana asumió la derrota tras no lograr fijar los elementos de su diseño a tiempo, dejando la ya célebre frase de que la silicona no era lo suyo. Su salida dejó abatidos a sus compañeros en el taller, especialmente a Jorge Román, evidenciando la enorme piña que han formado tras seis semanas de convivencia. Pese a la eliminación, los propios jueces, encabezados por María Escoté, quisieron poner en valor el altísimo nivel de costura que había demostrado durante todo su recorrido.
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