Este año el Vía Crucis del Consejo de hermandades ha sido presidido por el Señor de Ceuta. Los vecinos, que han esperado con expectación la cita, se han reunido a las puertas del templo de Nuestra Señora de África para presenciar la llegada de la Semana Santa.
Atentos y en leves murmullos, han sido testigos de la primera noche de Pasión de la ciudad. La ciudad se ha preparado para vivir uno de los momentos más solemnes de la Cuaresma. El cortejo, que ha partido desde el santuario ha sido presidido por la imagen del Medinaceli.

Después de una media hora de atraso a la hora prevista, el Señor de Ceuta ha sorprendido a los viandantes a su paso con su imponente figura. El ambiente lo ha marcado el simbolismo, el recogimiento y la tradición.
La organización ha recaído este año en la hermandad del Medinaceli, responsable de dar forma al cortejo. Juan José Carnero, hermano mayor, ha explicado que la primera lía la ha configurado la presidencia, seguida por acólitos, ciriales e incensarios que han acompañado a la talla sacra en esta procesión de una hora.
Numerosos fieles
El número de devotos involucrados en este culto lo han completado los numerosos fieles que están en las tres cuadrillas de porteadores. El nutrido grupo ha permitido el relevo durante el recorrido. Han tomado parte de este itinerario alrededor de 80 personas, entre las que se encuentran caras nuevas.
Han sido testigos de esa amplia de feligreses los periodistas que, puntuales a su hora, han esperado treinta minutos al inicio del itinerario para ponerse manos a la obra con las crónicas.
El máximo representante de la cofradía ha destacado el papel de los jóvenes del Medinaceli. Han tenido un papel activo no por su acompañamiento, sino también se en su colaboración con las labores de preparación, limpieza y montaje. “La implicación generacional asegura la continuidad de una tradición profundamente arraigada en la ciudad”, ha indicado.

Los preparativos se han desarrollado en un margen de tiempo reducido.
Han sido finalizado a un poco antes de la llegada del Vía Crucis debido a la organización y desarrollo del traslado.
El desplazamiento de los titulares de la corporación solo ha dejado unos días para ultimar cada detalle. El hermano mayor ha hecho hincapié en el “trabajo intenso” que han llevado en jornadas previas a este viernes. Gracias a los esfuerzos, todo ha estado al punto para salir del templo de Santa María de África.
Esfuerzo económico
Carnero ha asegurado que todos los materiales y recursos que han permitido el desarrollo del culto proceden íntegramente de la hermandad. Ello ha conllevado un “esfuerzo económico y logístico” que ha sido asumido por los devotos.
El itinerario que ha discurrido desde la iglesia de África, ha avanzado por el paseo de las Palmeras y la Gran Vía. Han sido puntos en los que se han leído en voz alta las estaciones distribuidas. Primera parada se ha dado en la propia puerta del templo. La última se ha celebrado en las inmediaciones del punto de partida. Ha sido la reflexión que ha puesto el broce de oro final a esta primera noche cofrade.
La lectura ha corrido a cargo de las distintas hermandades de la ciudad. Cada una ha asumido una, lo que ha convertido en el Vía Crucis en un espacio coral hecho a medida para las 18 corporaciones de Ceuta. Desde vicaría se han preparado los diferentes textos.
Los integrantes de la hermandad del Medinaceli son los que han asignado cada intervención a las distintas cofradías. Cada escrito ha albergado un contenido espiritual de vital importancia para la profesión de la fe y el acercamiento de los devotos a la religión.
“Un privilegio”
Juan José Carnero ha percibido la encomendación como “un privilegio”. El máximo representante ha expresado su satisfacción por planificar este año el Vía Crucis del Consejo de hermandades.
“Es un motivo de orgullo para el Medinaceli”, ha asegurado. Ha destacado el carácter especial de esta designación. Ha indicado que, a partir de este viernes noche, ya solo ha quedado por ver la respuesta de los feligreses en la calle.
Ya organizado este culto, los fieles de la corporación enfocan su mirada hacia la Semana Santa. Ha señalado que, de momento, la previsión meteorológica es favorable. Por tanto, en principio, el Señor de Ceuta saldrá. El Carnero ha confiado en el buen tiempo y ha expresado que espera una notable asistencia de fieles.
El Vía Crucis se ha convertido, una vez más en una de las citas más significativas de la Semana Santa ceutí. Es el aviso, el pistoletazo de salida a una de las tradiciones de mayor peso en la ciudad.
La entrada El Señor de Ceuta preside el Vía Crucis de las hermandades aparece primero en El Faro de Ceuta.
Este año el Vía Crucis del Consejo de hermandades ha sido presidido por el Señor de Ceuta. Los vecinos, que han esperado con expectación la cita, se han reunido a las puertas del templo de Nuestra Señora de África para presenciar la llegada de la Semana Santa. Atentos y en leves murmullos, han sido testigos
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Este año el Vía Crucis del Consejo de hermandades ha sido presidido por el Señor de Ceuta. Los vecinos, que han esperado con expectación la cita, se han reunido a las puertas del templo de Nuestra Señora de África para presenciar la llegada de la Semana Santa.
Atentos y en leves murmullos, han sido testigos de la primera noche de Pasión de la ciudad. La ciudad se ha preparado para vivir uno de los momentos más solemnes de la Cuaresma. El cortejo, que ha partido desde el santuario ha sido presidido por la imagen del Medinaceli.

Después de una media hora de atraso a la hora prevista, el Señor de Ceuta ha sorprendido a los viandantes a su paso con su imponente figura. El ambiente lo ha marcado el simbolismo, el recogimiento y la tradición.
La organización ha recaído este año en la hermandad del Medinaceli, responsable de dar forma al cortejo. Juan José Carnero, hermano mayor, ha explicado que la primera lía la ha configurado la presidencia, seguida por acólitos, ciriales e incensarios que han acompañado a la talla sacra en esta procesión de una hora.
Numerosos fieles
El número de devotos involucrados en este culto lo han completado los numerosos fieles que están en las tres cuadrillas de porteadores. El nutrido grupo ha permitido el relevo durante el recorrido. Han tomado parte de este itinerario alrededor de 80 personas, entre las que se encuentran caras nuevas.
Han sido testigos de esa amplia de feligreses los periodistas que, puntuales a su hora, han esperado treinta minutos al inicio del itinerario para ponerse manos a la obra con las crónicas.
El máximo representante de la cofradía ha destacado el papel de los jóvenes del Medinaceli. Han tenido un papel activo no por su acompañamiento, sino también se en su colaboración con las labores de preparación, limpieza y montaje. “La implicación generacional asegura la continuidad de una tradición profundamente arraigada en la ciudad”, ha indicado.

Los preparativos se han desarrollado en un margen de tiempo reducido.
Han sido finalizado a un poco antes de la llegada del Vía Crucis debido a la organización y desarrollo del traslado.
El desplazamiento de los titulares de la corporación solo ha dejado unos días para ultimar cada detalle. El hermano mayor ha hecho hincapié en el “trabajo intenso” que han llevado en jornadas previas a este viernes. Gracias a los esfuerzos, todo ha estado al punto para salir del templo de Santa María de África.
Esfuerzo económico
Carnero ha asegurado que todos los materiales y recursos que han permitido el desarrollo del culto proceden íntegramente de la hermandad. Ello ha conllevado un “esfuerzo económico y logístico” que ha sido asumido por los devotos.
El itinerario que ha discurrido desde la iglesia de África, ha avanzado por el paseo de las Palmeras y la Gran Vía. Han sido puntos en los que se han leído en voz alta las estaciones distribuidas. Primera parada se ha dado en la propia puerta del templo. La última se ha celebrado en las inmediaciones del punto de partida. Ha sido la reflexión que ha puesto el broce de oro final a esta primera noche cofrade.
La lectura ha corrido a cargo de las distintas hermandades de la ciudad. Cada una ha asumido una, lo que ha convertido en el Vía Crucis en un espacio coral hecho a medida para las 18 corporaciones de Ceuta. Desde vicaría se han preparado los diferentes textos.
Los integrantes de la hermandad del Medinaceli son los que han asignado cada intervención a las distintas cofradías. Cada escrito ha albergado un contenido espiritual de vital importancia para la profesión de la fe y el acercamiento de los devotos a la religión.
“Un privilegio”
Juan José Carnero ha percibido la encomendación como “un privilegio”. El máximo representante ha expresado su satisfacción por planificar este año el Vía Crucis del Consejo de hermandades.
“Es un motivo de orgullo para el Medinaceli”, ha asegurado. Ha destacado el carácter especial de esta designación. Ha indicado que, a partir de este viernes noche, ya solo ha quedado por ver la respuesta de los feligreses en la calle.
Ya organizado este culto, los fieles de la corporación enfocan su mirada hacia la Semana Santa. Ha señalado que, de momento, la previsión meteorológica es favorable. Por tanto, en principio, el Señor de Ceuta saldrá. El Carnero ha confiado en el buen tiempo y ha expresado que espera una notable asistencia de fieles.
El Vía Crucis se ha convertido, una vez más en una de las citas más significativas de la Semana Santa ceutí. Es el aviso, el pistoletazo de salida a una de las tradiciones de mayor peso en la ciudad.
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