El repunte primaveral de la «enfermedad del beso» que han tenido nueve de cada 10 adultos

En esta época se multiplican los contagios por el virus de Epstein-Barr que está detrás de la mayoría de casos de la mononucleosis infecciosa. Los síntomas son inespecíficos, van desde fiebre, malestar y cansancio hasta erupciones cutáneas Leer En esta época se multiplican los contagios por el virus de Epstein-Barr que está detrás de la mayoría de casos de la mononucleosis infecciosa. Los síntomas son inespecíficos, van desde fiebre, malestar y cansancio hasta erupciones cutáneas Leer  

Llega la primavera y con ella las alergias, la subida de las temperaturas, el aumento de horas de sol y la mononucleosis infecciosa. Esta enfermedad conocida popularmente como «del beso», y que se asocia generalmente a la adolescencia, llega a triplicar su incidencia en esta estación del año. Tanto es así, que cuando llegamos a la edad adulta se calcula que un 90% de nosotros ya la hemos pasado en algún momento de la vida.

La mononucleosis infecciosa está causada por un virus. En la mayoría de los casos se encuentra detrás el virus de Epstein-Barr, que además pertenece a la familia de los virus herpes. Pero también puede estar causada por otros microorganismos patógenos como el citomegalovirus o el Toxoplasma Gondii, aunque solo suponen el 10% del total de los contagios.

En realidad la sintomatología de la mononucleosis infecciosa es bastante inespecífica, no es muy fácil saber que la tenemos por los síntomas ya que pueden confundirse fácilmente con los de una infección de garganta o los de una gripe.

Hablamos de fiebre alta, dolor de garganta, malestar general, dolor de cabeza, inflamación de ganglios en cuello y axilas, cansancio y en algunos casos un pequeño sarpullido rojizo en tronco y brazos que no pica.

En algunos casos podría llegar a complicarse, pero esto es algo que ocurre aproximadamente en uno de cada mil pacientes.

Por lo general los síntomas desaparecen en unos diez o quince días, y además lo habitual es que no volvamos a tenerla nunca más. Una vez superada la enfermedad habremos creado anticuerpos que nos protegerán si en un futuro volvemos a entrar en contacto con el virus. Podemos besarnos con tranquilidad.

Si se ha besado con alguien y está preocupado por si se ha contagiado, siento decirle que el período de incubación de esta enfermedad puede llegar a ser amplio: entre 10 y 50 días.

Es la forma en la que se conoce popularmente, y probablemente se le ha bautizado así porque se contagia a través de la saliva y es muy frecuente en niños mayores y adolescentes, aunque puede aparecer a cualquier edad.

Podría llamársele también «enfermedad de la botella o del vaso» ya que compartir uno de estos objetos entre dos o más personas también es una forma habitual de contagio, incluso compartir cubiertos.

No es una enfermedad que se contagie por la tos o los estornudos, podría ocurrir pero es muy raro, por lo que no tendría que tener un aislamiento estricto en casa. Eso sí, para evitar seguir contagiando no podrá compartir utensilios como vasos, cubiertos o botellas, ni lógicamente tampoco besarse con otras personas al menos hasta que haya desaparecido la fiebre por completo

 Salud // elmundo

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