Luciano Benavides (Salta, 1995) tenía apenas 13 años cuando presenció el paso de la caravana del Dakar por Fiambalá, al norte de Argentino, sin imaginar que años más tarde acabaría levantando el prestigioso trofeo del Touareg. Luciano Benavides (Salta, 1995) tenía apenas 13 años cuando presenció el paso de la caravana del Dakar por Fiambalá, al norte de Argentino, sin imaginar que años más tarde acabaría levantando el prestigioso trofeo del Touareg.
Luciano Benavides (Salta, 1995) tenía apenas 13 años cuando presenció el paso de la caravana del Dakar por Fiambalá, al norte de Argentino, sin imaginar que años más tarde acabaría levantando el prestigioso trofeo del Touareg.
Su debut en el Dakar, en 2018 y aún en continente americano, terminó mal, ya que se vio obligado a abandonar tras una fuerte caída. En 2019, en Perú, se clasificó noveno y en 2020, ya en el nuevo escenario de Arabia, logró un destacado sexto puesto, siendo el mejor representante de su país en la general.
En 2021, de nuevo una caída, lesión y abandono, aunque esa vez dolió un poco menos ante la consagración de su hermano Kevin, que conquistó el primero de sus dos títulos en motos. El 2023, Kevin repitió triunfo y para Luciano fue su mejor año hasta la fecha, logrando con tres victorias de etapa en el Dakar y un brillante cierre en Marruecos donde conquistó el Campeonato del Mundo.
En la edición de 2024 rompió motor y terminó séptimo. Además no pudo defender su título debido a la decisión de Husqvarna de no competir en el W2RC. Meses más tarde, en junio, tomó parte en el Desafío Ruta 40, días después del grave accidente de su hermano Kevin. Afectado por esa circunstancia, sufrió una caída en un sector de alta velocidad y se rompió la cadera. En el Rally de Marruecos volvió a la competición tras la lesión, en su debut con KTM.
Mientras el mayor de la saga Benavides daba el salto a las cuatro ruedas, Luciano se superó en motos con un cuarto puesto en el Dakar 2025.
Este año se fue al suelo en Marruecos y tomó la salida en Yanbu condicionado por una lesión de ligamentos en su rodilla, pero a pesar de ello su rendimiento ha sido soberbio y aunque a costa del error de su rival, Ricky Brabec a solo 7 km de meta, ha logrado su primer Touareg con todo merecimiento. “Si en algo destacamos los Benavides es en la recuperación y físicamente he podido estar a la altura de las circunstancias en el Dakar. Uno siempre sueña con la gloria, para eso entreno y corro. Nunca dejé de creer en mí”, afirma
Diario de Mallorca – Deportes
