El Mundial de fútbol se apoderó del contenido de las redes sociales durante más de un mes. Miles de vídeos, publicaciones, tuits… pero también mensajes de odio, muchos. Las redes sociales son un altavoz perfecto para que los usuarios -muchos de ellos sin desvelar su identidad real- promuevan los discursos de odio con impunidad y la competición más mediática entre naciones es el terreno perfecto para que se difundan prejuicios racistas y xenófobos que trascienden lo deportivo. El Mundial de fútbol se apoderó del contenido de las redes sociales durante más de un mes. Miles de vídeos, publicaciones, tuits… pero también mensajes de odio, muchos. Las redes sociales son un altavoz perfecto para que los usuarios -muchos de ellos sin desvelar su identidad real- promuevan los discursos de odio con impunidad y la competición más mediática entre naciones es el terreno perfecto para que se difundan prejuicios racistas y xenófobos que trascienden lo deportivo.
El Mundial de fútbol se apoderó del contenido de las redes sociales durante más de un mes. Miles de vídeos, publicaciones, tuits… pero también mensajes de odio, muchos. Las redes sociales son un altavoz perfecto para que los usuarios -muchos de ellos sin desvelar su identidad real- promuevan los discursos de odio con impunidad y la competición más mediática entre naciones es el terreno perfecto para que se difundan prejuicios racistas y xenófobos que trascienden lo deportivo.
El Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) detectó cerca de 55.000 mensajes de odio en redes sociales durante la celebración del torneo – del 11 de junio al 21 de julio- y más de la mitad de ellos, un 52%, tenían relación directa con la Copa del Mundo.
Lamine Yamal fue uno de los jugadores con más volumen de comentarios hostiles, que tuvieron su pico tras la celebración de su único gol en la que realizó el gesto musulmán del ‘suyud’. «Nuestras raíces humilladas» o «no es digno de ser español» fueron algunos de los más frecuentes. Y es que la estrella azulgrana también forma parte del grupo que recibió más discursos de odio. Las personas procedentes del Norte de África recibieron el 66% del total de mensajes detectados.
La selección francesa, que cuenta con una gran cantidad de jugadores de origen o ascendencia africana, también fue diana de comentarios que ponían en duda su legitimidad para representar al país europeo. «Son todos angoleños, sin el futbol serían unos sintecho» o «los franceses se lo tienen merecido por no defender sus orígenes», son algunos de los mensajes que el Oberaxe identificó.

Y el detonante definitivo de los discursos de odio en redes fue la final entre España y Argentina en la que se aprovechó el pique deportivo para promover ataques contra la población latinoamericana. El 15% del total fueron dirigidos a este colectivo.
El 74% de los mensajes recogidos deshumanizan y degradan a los grupos diana. Asimismo, en la mitad de ellos se utiliza un lenguaje explícitamente violento y un 14% incita a la agresión de esos grupos minoritarios.
El observatorio también detectó que el 40% de los discursos definían a las personas migrantes o de ascendencia extranjera como un «lastre» o «atraso» para la sociedad y un 15 % llamaba a la expulsión de estos ciudadanos del territorio español.
Diario de Mallorca – Deportes
