El Ibex 35 sigue arrastrando las tensiones de Oriente Medio

El Ibex 35 cerró la sesión del lunes con caídas contundentes, superiores al 1%, arrastrado una vez más por la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio. La falta de avances entre Estados Unidos e Irán, sin señales de extender la tregua que expira esta semana, volvió a tensionar a los mercados. En este contexto, el precio del petróleo repuntó, penalizando especialmente a los valores más cíclicos.

En el lado positivo destacó Repsol, que avanzó cerca de un 2% beneficiada por la subida del crudo. También algunas utilities lograron ganancias superiores al 1%, en un movimiento que refleja el regreso del interés por compañías con ingresos más estables y predecibles.

Por el contrario, el sector bancario registró descensos acusados. BBVA lideró las pérdidas tras un recorte en su precio objetivo por parte de UBS. Más allá de este ajuste, el sector sigue expuesto al riesgo geopolítico, que podría frenar la demanda de crédito en un año en el que se esperaba cierta normalización de resultados. También retrocedió IAG, afectada por el encarecimiento del combustible aéreo, cuyo precio se ha duplicado desde el inicio del conflicto. Aun así, su exposición a posibles problemas de suministro es menor que la de otras aerolíneas, ya que Iberia, Vueling y Level operan desde España, donde la dependencia del petróleo de Oriente Medio es reducida y gran parte del queroseno se produce localmente.

Las bolsas europeas también cerraron en negativo, con el DAX cayendo más de un 1% y la mayoría de sus valores en rojo. El tono bajista se trasladó igualmente a Estados Unidos, donde el Nasdaq 100 retrocedió alrededor de un 0,8%. La jornada careció de catalizadores relevantes y la atención de los inversores sigue centrada en el contexto geopolítico, a la espera de los resultados empresariales más importantes que se publicarán a finales de semana. En particular, el mercado mantiene el foco en los grandes tecnológicos, cuya evolución sigue siendo clave para sostener las recientes subidas.

En cuanto a las materias primas, el oro prolongó su tendencia a la baja en paralelo a las caídas bursátiles. El aumento de las tensiones geopolíticas eleva las expectativas de inflación y de subidas de tipos de interés, lo que perjudica a este activo al no generar rendimientos y depender de un entorno de tipos reales bajos. Por su parte, el crudo Brent continúa por debajo de los 100 dólares, aunque niveles elevados de forma sostenida podrían acabar afectando a la economía global vía inflación y menor consumo. Mientras tanto, el índice dólar logró mantenerse estable.

Javier Cabrera

Analista de mercados

 En el lado positivo destacó Repsol, que avanzó cerca de un 2% beneficiada por la subida del crudo  

El Ibex 35 cerró la sesión del lunes con caídas contundentes, superiores al 1%, arrastrado una vez más por la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio. La falta de avances entre Estados Unidos e Irán, sin señales de extender la tregua que expira esta semana, volvió a tensionar a los mercados. En este contexto, el precio del petróleo repuntó, penalizando especialmente a los valores más cíclicos.

En el lado positivo destacó Repsol, que avanzó cerca de un 2% beneficiada por la subida del crudo. También algunas utilities lograron ganancias superiores al 1%, en un movimiento que refleja el regreso del interés por compañías con ingresos más estables y predecibles.

Por el contrario, el sector bancario registró descensos acusados. BBVA lideró las pérdidas tras un recorte en su precio objetivo por parte de UBS. Más allá de este ajuste, el sector sigue expuesto al riesgo geopolítico, que podría frenar la demanda de crédito en un año en el que se esperaba cierta normalización de resultados. También retrocedió IAG, afectada por el encarecimiento del combustible aéreo, cuyo precio se ha duplicado desde el inicio del conflicto. Aun así, su exposición a posibles problemas de suministro es menor que la de otras aerolíneas, ya que Iberia, Vueling y Level operan desde España, donde la dependencia del petróleo de Oriente Medio es reducida y gran parte del queroseno se produce localmente.

Las bolsas europeas también cerraron en negativo, con el DAX cayendo más de un 1% y la mayoría de sus valores en rojo. El tono bajista se trasladó igualmente a Estados Unidos, donde el Nasdaq 100 retrocedió alrededor de un 0,8%. La jornada careció de catalizadores relevantes y la atención de los inversores sigue centrada en el contexto geopolítico, a la espera de los resultados empresariales más importantes que se publicarán a finales de semana. En particular, el mercado mantiene el foco en los grandes tecnológicos, cuya evolución sigue siendo clave para sostener las recientes subidas.

En cuanto a las materias primas, el oro prolongó su tendencia a la baja en paralelo a las caídas bursátiles. El aumento de las tensiones geopolíticas eleva las expectativas de inflación y de subidas de tipos de interés, lo que perjudica a este activo al no generar rendimientos y depender de un entorno de tipos reales bajos. Por su parte, el crudo Brent continúa por debajo de los 100 dólares, aunque niveles elevados de forma sostenida podrían acabar afectando a la economía global vía inflación y menor consumo. Mientras tanto, el índice dólar logró mantenerse estable.

Javier Cabrera

Analista de mercados

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