La jornada bursátil estuvo marcada por una actividad contenida en los principales índices internacionales, con la atención de los inversores puesta principalmente en la temporada de resultados empresariales y en las referencias macroeconómicas, dejando en un segundo plano el contexto geopolítico.
El Ibex 35 cierra la semana sin una dirección definida y con variaciones poco relevantes, a la espera de nuevos elementos que actúen como catalizadores del mercado. Entre los valores destacados de la sesión se encuentra Rovi. El sentimiento del mercado hacia la farmacéutica continúa siendo claramente constructivo, ya que se anticipa una posible recuperación progresiva de las ventas a partir de 2027. No obstante, su negocio de fabricación para terceros sigue viéndose penalizado por la menor demanda de vacunas contra la Covid.
Dentro del grupo de mayores avances vuelve a sobresalir ACS. La constructora anunció el pago de un dividendo flexible de 0,457 euros en febrero, una decisión bien recibida por los inversores. Desde comienzos de año, el valor se consolida como uno de los más alcistas del índice, apoyado en las expectativas de mayor inversión en infraestructuras en Alemania, su posición estratégica en la construcción de centros de datos en Estados Unidos y la posible participación en proyectos de reconstrucción en Venezuela.
Otro nombre propio de la sesión fue Indra, que comenzó la jornada con fuertes subidas, aunque estas se fueron moderando con el paso de las horas. La compañía firmará un contrato para gestionar la venta de billetes y el control de accesos de todo el transporte público de Londres durante un periodo mínimo de siete años. El acuerdo tiene un valor inicial de 524 millones de libras, ampliable hasta superar los 845 millones. Aunque el mercado mantiene el foco en el negocio de defensa, la diversificación del grupo en otros segmentos sigue siendo un elemento clave, ya que le aporta una resiliencia adicional frente a un eventual enfriamiento del interés por el sector defensivo.
En el lado negativo destacaron las entidades financieras, que a lo largo de la semana han sostenido al selectivo español pese a los resultados dispares de la banca estadounidense, los cuales han generado ciertas dudas entre los inversores. Unicaja logró desmarcarse del resto tras recibir una mejora de recomendación por parte de una firma de análisis, apoyada en el avance de su rentabilidad, la mejora en la generación de ingresos y el control de los costes de financiación.
En Estados Unidos, pese al renovado optimismo en el sector de los semiconductores tras los sólidos resultados de Taiwan Semiconductor, el S&P 500 continúa encontrando dificultades para ganar tracción y se encamina hacia un cierre semanal en negativo. Por el contrario, las compañías de pequeña capitalización mantienen su buen tono, con el Russell 2000 superando al S&P 500 por undécima sesión consecutiva. En lo que va de año, el índice de small caps acumula una subida cercana al 8 %, frente al avance del 1,5 % del S&P 500.
Desde el punto de vista macroeconómico, la producción industrial estadounidense creció de forma inesperada en diciembre, además de revisarse al alza el dato del mes previo, lo que apunta a una mejora del sector manufacturero en el tramo final del año. Un entorno caracterizado por inflación moderada y crecimiento sólido sigue permitiendo a los mercados absorber las tensiones geopolíticas y mantener una tendencia constructiva, pese a la persistencia de incertidumbres.
Por último, la sesión volvió a estar marcada por episodios de volatilidad en los metales preciosos, especialmente en la plata, después de que los inversores recogieran beneficios tras las fuertes subidas recientes y ante la decisión de Estados Unidos de no imponer aranceles a las importaciones de minerales críticos como la plata o el platino.
La jornada bursátil estuvo marcada por una actividad contenida en los principales índices internacionales
La jornada bursátil estuvo marcada por una actividad contenida en los principales índices internacionales, con la atención de los inversores puesta principalmente en la temporada de resultados empresariales y en las referencias macroeconómicas, dejando en un segundo plano el contexto geopolítico.
El Ibex 35 cierra la semana sin una dirección definida y con variaciones poco relevantes, a la espera de nuevos elementos que actúen como catalizadores del mercado. Entre los valores destacados de la sesión se encuentra Rovi. El sentimiento del mercado hacia la farmacéutica continúa siendo claramente constructivo, ya que se anticipa una posible recuperación progresiva de las ventas a partir de 2027. No obstante, su negocio de fabricación para terceros sigue viéndose penalizado por la menor demanda de vacunas contra la Covid.
Dentro del grupo de mayores avances vuelve a sobresalir ACS. La constructora anunció el pago de un dividendo flexible de 0,457 euros en febrero, una decisión bien recibida por los inversores. Desde comienzos de año, el valor se consolida como uno de los más alcistas del índice, apoyado en las expectativas de mayor inversión en infraestructuras en Alemania, su posición estratégica en la construcción de centros de datos en Estados Unidos y la posible participación en proyectos de reconstrucción en Venezuela.
Otro nombre propio de la sesión fue Indra, que comenzó la jornada con fuertes subidas, aunque estas se fueron moderando con el paso de las horas. La compañía firmará un contrato para gestionar la venta de billetes y el control de accesos de todo el transporte público de Londres durante un periodo mínimo de siete años. El acuerdo tiene un valor inicial de 524 millones de libras, ampliable hasta superar los 845 millones. Aunque el mercado mantiene el foco en el negocio de defensa, la diversificación del grupo en otros segmentos sigue siendo un elemento clave, ya que le aporta una resiliencia adicional frente a un eventual enfriamiento del interés por el sector defensivo.
En el lado negativo destacaron las entidades financieras, que a lo largo de la semana han sostenido al selectivo español pese a los resultados dispares de la banca estadounidense, los cuales han generado ciertas dudas entre los inversores. Unicaja logró desmarcarse del resto tras recibir una mejora de recomendación por parte de una firma de análisis, apoyada en el avance de su rentabilidad, la mejora en la generación de ingresos y el control de los costes de financiación.
En Estados Unidos, pese al renovado optimismo en el sector de los semiconductores tras los sólidos resultados de Taiwan Semiconductor, el S&P 500 continúa encontrando dificultades para ganar tracción y se encamina hacia un cierre semanal en negativo. Por el contrario, las compañías de pequeña capitalización mantienen su buen tono, con el Russell 2000 superando al S&P 500 por undécima sesión consecutiva. En lo que va de año, el índice de small caps acumula una subida cercana al 8 %, frente al avance del 1,5 % del S&P 500.
Desde el punto de vista macroeconómico, la producción industrial estadounidense creció de forma inesperada en diciembre, además de revisarse al alza el dato del mes previo, lo que apunta a una mejora del sector manufacturero en el tramo final del año. Un entorno caracterizado por inflación moderada y crecimiento sólido sigue permitiendo a los mercados absorber las tensiones geopolíticas y mantener una tendencia constructiva, pese a la persistencia de incertidumbres.
Por último, la sesión volvió a estar marcada por episodios de volatilidad en los metales preciosos, especialmente en la plata, después de que los inversores recogieran beneficios tras las fuertes subidas recientes y ante la decisión de Estados Unidos de no imponer aranceles a las importaciones de minerales críticos como la plata o el platino.
Noticias de Economía Nacional e Internacional en La Razón
