Desde que Carlos Alcaraz expresó que su principal objetivo en la nueva temporada es ganar el Open de Australia, el interés por seguir este Grand Slam ha aumentado en España. No solo por lo que pueda hacer el murciano, sino porque el torneo australiano vuelve a situarse como ese primer gran termómetro del año que ayuda a ordenar el mapa del tenis mundial y a entender por dónde puede ir el curso que comienza.
Del 18 de enero al 1 de febrero, el Open de Australia se podrá seguir íntegramente en HBO Max, donde estarán disponibles en directo todos los partidos disputados en las diecisiete pistas del Melbourne Park. Además, desde el 12 de enero, la plataforma ofrecerá en exclusiva la ronda de clasificación, permitiendo entrar en el torneo incluso antes de que arranque el cuadro principal. La idea es clara: centralizar la experiencia y evitar que el espectador tenga que ir saltando de un sitio a otro para no perderse nada.
Durante dos semanas, Melbourne se convierte en un escenario múltiple donde el tenis no se detiene. Poder acceder a todos los encuentros en paralelo permite una experiencia más libre y personalizada, lejos de la lógica de elegir un solo partido y resignarse a perder el resto. Aquí no se trata solo de ver tenis, sino de decidir cómo verlo, cuándo detenerse y en qué momentos profundizar, algo especialmente valioso en un torneo largo, exigente y lleno de historias que no siempre nacen en la pista central.
La retransmisión apuesta por una realización sobria y eficaz, que acompaña el juego sin invadirlo. Los planos son claros, las repeticiones llegan cuando aportan contexto y el ritmo respeta los tiempos reales del tenis. A eso se suman herramientas prácticas que permiten localizar puntos clave y volver a ellos con facilidad, una mejora especialmente útil para el espectador europeo, obligado a convivir con horarios nocturnos y madrugadas poco amables.
La cobertura se completa con la emisión televisiva de Eurosport, que ofrecerá más de 250 horas de contenido en directo a lo largo del torneo. Una selección amplia de partidos, con especial atención a la pista central, podrá verse también en ultra alta definición a través de Eurosport 4K, una opción que realza el detalle del juego sin convertir la tecnología en protagonista. Todo está al servicio de lo que ocurre dentro de la pista.
El seguimiento editorial aporta una lectura reposada de la competición. Cada jornada se acompaña de espacios de análisis que funcionan como una conversación continua, pensada para contextualizar resultados, interpretar decisiones y anticipar escenarios sin dramatismos. El tono es cercano y accesible, pensado tanto para el aficionado habitual como para quien se asoma al torneo de manera ocasional y agradece que le expliquen sin subrayar.
En ese contexto, el equipo de expertos tiene un peso fundamental. Àlex Corretja, Carla Suárez Navarro, Anabel Medina y Jordi Arrese vuelven a ser referencias para el público español, a los que se suma Marc López, aportando una mirada reciente y muy ligada a la realidad del circuito. Junto a ellos, voces internacionales como Mats Wilander, John McEnroe, Jim Courier, Tim Henman o Barbara Schett amplían el foco y enriquecen la lectura del torneo desde distintas generaciones y experiencias.
La atención a los jugadores españoles se integra de forma natural en el relato general del campeonato. Se sigue su evolución, pero sin perder de vista que un Grand Slam siempre acaba fabricando protagonistas inesperados, partidos que se alargan más de lo previsto y trayectorias que cambian en cuestión de días. El calor, la exigencia física y la duración de los encuentros convierten cada ronda en una prueba distinta.
Más allá del directo, el torneo se extiende a través de resúmenes diarios, piezas breves, clips destacados y seguimiento constante en web y redes sociales. Eurosport.es y sus plataformas digitales acompañan cada jornada con marcadores en tiempo real, análisis y contenido contextual que permite mantenerse conectado incluso cuando el horario no acompaña.
El Open de Australia vuelve así como un torneo reconocible, bien contado y accesible, que entiende las nuevas formas de consumo sin perder identidad. Un punto de partida sólido para el año tenístico y una forma coherente de acompañar al espectador durante dos semanas de competición intensa desde Australia.
El partido que cambió la historia del tenis
La final del Open de Australia de 2012 entre Rafael Nadal y Novak Djokovic no fue solo un duelo memorable, sino un punto de inflexión. Casi seis horas de resistencia, precisión y desgaste físico que redefinieron los límites del tenis moderno. Por esta razón, Eurosport emitirá este 15 de enero a las 12:00h el documental «El partido que cambió el tenis», dedicado a aquel enfrentamiento recupera el enfrentamiento desde una mirada analítica y emocional, reconstruyendo cada set como si el tiempo no hubiera pasado. No es nostalgia, es contexto: entender por qué aquel día, en Melbourne, el tenis dejó de ser exactamente el mismo. También estará disponible en HBO Max.
HBO Max centraliza la experiencia completa del primer Grand Slam del año con directos integrales, análisis experto y una narrativa pensada para el espectador
Desde que Carlos Alcaraz expresó que su principal objetivo en la nueva temporada es ganar el Open de Australia, el interés por seguir este Grand Slam ha aumentado en España. No solo por lo que pueda hacer el murciano, sino porque el torneo australiano vuelve a situarse como ese primer gran termómetro del año que ayuda a ordenar el mapa del tenis mundial y a entender por dónde puede ir el curso que comienza.
Del 18 de enero al 1 de febrero, el Open de Australia se podrá seguir íntegramente en HBO Max, donde estarán disponibles en directo todos los partidos disputados en las diecisiete pistas del Melbourne Park. Además, desde el 12 de enero, la plataforma ofrecerá en exclusiva la ronda de clasificación, permitiendo entrar en el torneo incluso antes de que arranque el cuadro principal. La idea es clara: centralizar la experiencia y evitar que el espectador tenga que ir saltando de un sitio a otro para no perderse nada.
Durante dos semanas, Melbourne se convierte en un escenario múltiple donde el tenis no se detiene. Poder acceder a todos los encuentros en paralelo permite una experiencia más libre y personalizada, lejos de la lógica de elegir un solo partido y resignarse a perder el resto. Aquí no se trata solo de ver tenis, sino de decidir cómo verlo, cuándo detenerse y en qué momentos profundizar, algo especialmente valioso en un torneo largo, exigente y lleno de historias que no siempre nacen en la pista central.
La retransmisión apuesta por una realización sobria y eficaz, que acompaña el juego sin invadirlo. Los planos son claros, las repeticiones llegan cuando aportan contexto y el ritmo respeta los tiempos reales del tenis. A eso se suman herramientas prácticas que permiten localizar puntos clave y volver a ellos con facilidad, una mejora especialmente útil para el espectador europeo, obligado a convivir con horarios nocturnos y madrugadas poco amables.
La cobertura se completa con la emisión televisiva de Eurosport, que ofrecerá más de 250 horas de contenido en directo a lo largo del torneo. Una selección amplia de partidos, con especial atención a la pista central, podrá verse también en ultra alta definición a través de Eurosport 4K, una opción que realza el detalle del juego sin convertir la tecnología en protagonista. Todo está al servicio de lo que ocurre dentro de la pista.
El seguimiento editorial aporta una lectura reposada de la competición. Cada jornada se acompaña de espacios de análisis que funcionan como una conversación continua, pensada para contextualizar resultados, interpretar decisiones y anticipar escenarios sin dramatismos. El tono es cercano y accesible, pensado tanto para el aficionado habitual como para quien se asoma al torneo de manera ocasional y agradece que le expliquen sin subrayar.
En ese contexto, el equipo de expertos tiene un peso fundamental. Àlex Corretja, Carla Suárez Navarro, Anabel Medina y Jordi Arrese vuelven a ser referencias para el público español, a los que se suma Marc López, aportando una mirada reciente y muy ligada a la realidad del circuito. Junto a ellos, voces internacionales como Mats Wilander, John McEnroe, Jim Courier, Tim Henman o Barbara Schett amplían el foco y enriquecen la lectura del torneo desde distintas generaciones y experiencias.
La atención a los jugadores españoles se integra de forma natural en el relato general del campeonato. Se sigue su evolución, pero sin perder de vista que un Grand Slam siempre acaba fabricando protagonistas inesperados, partidos que se alargan más de lo previsto y trayectorias que cambian en cuestión de días. El calor, la exigencia física y la duración de los encuentros convierten cada ronda en una prueba distinta.
Más allá del directo, el torneo se extiende a través de resúmenes diarios, piezas breves, clips destacados y seguimiento constante en web y redes sociales. Eurosport.es y sus plataformas digitales acompañan cada jornada con marcadores en tiempo real, análisis y contenido contextual que permite mantenerse conectado incluso cuando el horario no acompaña.
El Open de Australia vuelve así como un torneo reconocible, bien contado y accesible, que entiende las nuevas formas de consumo sin perder identidad. Un punto de partida sólido para el año tenístico y una forma coherente de acompañar al espectador durante dos semanas de competición intensa desde Australia.
La final del Open de Australia de 2012 entre Rafael Nadal y Novak Djokovic no fue solo un duelo memorable, sino un punto de inflexión. Casi seis horas de resistencia, precisión y desgaste físico que redefinieron los límites del tenis moderno. Por esta razón, Eurosport emitirá este 15 de enero a las 12:00h el documental «El partido que cambió el tenis», dedicado a aquel enfrentamiento recupera el enfrentamiento desde una mirada analítica y emocional, reconstruyendo cada set como si el tiempo no hubiera pasado. No es nostalgia, es contexto: entender por qué aquel día, en Melbourne, el tenis dejó de ser exactamente el mismo. También estará disponible en HBO Max.
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