El flamenco se cuela en los colegios de la mano de Mariola Blanch

Nació para ser contado en privado. Fueron letras de amor hacia su hija. Una historia para guiarla hasta el sueño más profundo. Lo que surgió como un relato no oficial, en el presente es un proyecto que cobra fuerza en Ceuta.

A la primera publicación de esta narración le sigue una segunda, que está dentro de la guía educativa 2025-2026 elaborada desde la Consejería de Educación. La tercera edición de la iniciativa ‘Explorando la ciudad del Tran-Tran y Tirititrán’ tiene forma y título.

‘Tiritrán, un cuento flamenco’ es la nueva creación de bailaora. “La actividad está muy definida, funciona y conecta mucho con los pequeños, así que intento mantener su esencia”, asegura.

Un espectáculo

“Este año trabajamos con los alumnos de 5 años el primero. Se adentran en Tirititrán. Los de 4 realizan una tarea muy divertida para que conozcan la ciudad del Tran trán”, indica.

La historia que se esconde tras las páginas es la de una niña que asiste como público a un espectáculo. A raíz de esa experiencia “siente la necesidad de aprender más sobre este arte”, tal y como comenta Blanch.

“Lo desea con todo su corazón y, en ese momento, aparece el duende Tirititrán, que la acompaña en ese camino de descubrimiento”, aclara. La iniciativa comienza por un objetivo. “Surge de la necesidad de que los niños conozcan la riqueza cultural que se tiene”, comenta.

“Es importante que, a edad temprana, sepan que es parte de nuestra identidad, que lo valoren y que lo sientan como algo suyo”, afirma. A través de este juego y entretenimiento les muestra lecciones que no suelen estar dentro de los programas educativos ordinarios.

«Se canta y se toca»

 “Les enseño que el flamenco es un arte que se canta, se baila, se toca y, sobre todo, se siente”, expresa. “A través del relato van conociendo el ritmo, el compás y la expresión. Contiene elementos como los accesorios y su historia, pero siempre se introduce de forma adaptada a ellos. El objetivo principal es que disfruten”, destaca.

Mariola transmite este aprendizaje a través de la fantasía. Admite que le resulta fácil hacerlo. “Es color, magia y aventura”, destaca. “Busco que se quite esa idea de que este género es complicado. Mi intención es que lo vean como algo cercano, que se puede entender y, sobre todo, sentir”, remarca.

A su juicio, enseñar en clase sobre esta modalidad es importante. “El flamenco pertenece a lo que somos y es una herramienta muy bonita para trabajar la expresión, las emociones, así como el respeto por nuestra cultura”, traslada.

«Un lujo»

“Es un lujo verlos en clase, cómo se sueltan, cómo manifiestan sin miedo y cómo van descubriendo poco a poco este arte casi sin darse cuenta”, asegura. Aunque este proyecto es relativamente reciente, su contacto con el mundillo emergió hace tiempo.

Ha sido parte de ella “desde que estaba en el vientre de mi madre”. Ella considera que “es innato en la familia” y un modo de vida que siempre la ha acompañado. Su papel como profesora dentro de la academia LSMS la ha llevado a preocuparse por trasladar el género a las nuevas generaciones.

“Esto nació en 2019. Quise hacerle un cuento flamenco a mi hija Mariola, que es una apasionada del baile. Decidí compartirlo con las peques de la escuela”, reconoce. “Así apareció Tirititrán, un duende que visita a los niños y niñas que quieren saber sobre este mundo”, explica.

Impulso en redes

“Ese fue el inicio, sin imaginar hasta dónde iba a llegar”, señala. “Poco a poco, el proyecto fue creciendo. Durante el confinamiento tuvo un gran impulso gracias a las Jornadas Internacionales de la Escuela de Flamenco de Andalucía”, menciona.

“A partir de ahí, comenzó su recorrido en redes como Instagram, YouTube y Spotify, creando una gran familia alrededor del cuento. Surgió una segunda parte, La ciudad del Tran trán, donde aparecen los Olés, unos aprendices de duendes”, narra.

“Después llegó una tercera historia, Tirititrán y Olé, formando así una trilogía, publicada con la editorial Círculo Rojo”, subraya. Fue en 2021 cuando le dieron la oportunidad de compartir sus narraciones en las aulas de Ceuta.

No solo está en los centros escolares locales. Viaja a otros ubicados en diferentes países. De hecho, la obra ha sido traducida a otros idiomas. “Puedo decir, con el corazón llenito, que ese duende que nació como un cuento para mi hija y para las peques de la escuela está por el mundo”, detalla.

Ciudades en México, Italia y Estados Unidos ya se han sumado a este movimiento para enseñar el flamenco. Pronto, en junio, la iniciativa hará una parada por un festival dedicado al género celebrado en Sevilla.

La entrada El flamenco se cuela en los colegios de la mano de Mariola Blanch aparece primero en El Faro de Ceuta.

 Nació para ser contado en privado. Fueron letras de amor hacia su hija. Una historia para guiarla hasta el sueño más profundo. Lo que surgió como un relato no oficial, en el presente es un proyecto que cobra fuerza en Ceuta. A la primera publicación de esta narración le sigue una segunda, que está dentro
La entrada El flamenco se cuela en los colegios de la mano de Mariola Blanch aparece primero en El Faro de Ceuta.  

Nació para ser contado en privado. Fueron letras de amor hacia su hija. Una historia para guiarla hasta el sueño más profundo. Lo que surgió como un relato no oficial, en el presente es un proyecto que cobra fuerza en Ceuta.

A la primera publicación de esta narración le sigue una segunda, que está dentro de la guía educativa 2025-2026 elaborada desde la Consejería de Educación. La tercera edición de la iniciativa ‘Explorando la ciudad del Tran-Tran y Tirititrán’ tiene forma y título.

‘Tiritrán, un cuento flamenco’ es la nueva creación de bailaora. “La actividad está muy definida, funciona y conecta mucho con los pequeños, así que intento mantener su esencia”, asegura.

Un espectáculo

“Este año trabajamos con los alumnos de 5 años el primero. Se adentran en Tirititrán. Los de 4 realizan una tarea muy divertida para que conozcan la ciudad del Tran trán”, indica.

La historia que se esconde tras las páginas es la de una niña que asiste como público a un espectáculo. A raíz de esa experiencia “siente la necesidad de aprender más sobre este arte”, tal y como comenta Blanch.

“Lo desea con todo su corazón y, en ese momento, aparece el duende Tirititrán, que la acompaña en ese camino de descubrimiento”, aclara. La iniciativa comienza por un objetivo. “Surge de la necesidad de que los niños conozcan la riqueza cultural que se tiene”, comenta.

“Es importante que, a edad temprana, sepan que es parte de nuestra identidad, que lo valoren y que lo sientan como algo suyo”, afirma. A través de este juego y entretenimiento les muestra lecciones que no suelen estar dentro de los programas educativos ordinarios.

«Se canta y se toca»

 “Les enseño que el flamenco es un arte que se canta, se baila, se toca y, sobre todo, se siente”, expresa. “A través del relato van conociendo el ritmo, el compás y la expresión. Contiene elementos como los accesorios y su historia, pero siempre se introduce de forma adaptada a ellos. El objetivo principal es que disfruten”, destaca.

Mariola transmite este aprendizaje a través de la fantasía. Admite que le resulta fácil hacerlo. “Es color, magia y aventura”, destaca. “Busco que se quite esa idea de que este género es complicado. Mi intención es que lo vean como algo cercano, que se puede entender y, sobre todo, sentir”, remarca.

A su juicio, enseñar en clase sobre esta modalidad es importante. “El flamenco pertenece a lo que somos y es una herramienta muy bonita para trabajar la expresión, las emociones, así como el respeto por nuestra cultura”, traslada.

«Un lujo»

“Es un lujo verlos en clase, cómo se sueltan, cómo manifiestan sin miedo y cómo van descubriendo poco a poco este arte casi sin darse cuenta”, asegura. Aunque este proyecto es relativamente reciente, su contacto con el mundillo emergió hace tiempo.

Ha sido parte de ella “desde que estaba en el vientre de mi madre”. Ella considera que “es innato en la familia” y un modo de vida que siempre la ha acompañado. Su papel como profesora dentro de la academia LSMS la ha llevado a preocuparse por trasladar el género a las nuevas generaciones.

“Esto nació en 2019. Quise hacerle un cuento flamenco a mi hija Mariola, que es una apasionada del baile. Decidí compartirlo con las peques de la escuela”, reconoce. “Así apareció Tirititrán, un duende que visita a los niños y niñas que quieren saber sobre este mundo”, explica.

Impulso en redes

“Ese fue el inicio, sin imaginar hasta dónde iba a llegar”, señala. “Poco a poco, el proyecto fue creciendo. Durante el confinamiento tuvo un gran impulso gracias a las Jornadas Internacionales de la Escuela de Flamenco de Andalucía”, menciona.

“A partir de ahí, comenzó su recorrido en redes como Instagram, YouTube y Spotify, creando una gran familia alrededor del cuento. Surgió una segunda parte, La ciudad del Tran trán, donde aparecen los Olés, unos aprendices de duendes”, narra.

“Después llegó una tercera historia, Tirititrán y Olé, formando así una trilogía, publicada con la editorial Círculo Rojo”, subraya. Fue en 2021 cuando le dieron la oportunidad de compartir sus narraciones en las aulas de Ceuta.

No solo está en los centros escolares locales. Viaja a otros ubicados en diferentes países. De hecho, la obra ha sido traducida a otros idiomas. “Puedo decir, con el corazón llenito, que ese duende que nació como un cuento para mi hija y para las peques de la escuela está por el mundo”, detalla.

Ciudades en México, Italia y Estados Unidos ya se han sumado a este movimiento para enseñar el flamenco. Pronto, en junio, la iniciativa hará una parada por un festival dedicado al género celebrado en Sevilla.

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