El fenómeno que paralizó España a finales de los 70 regresa para las nuevas generaciones de espectadores

La memoria catódica de los años ochenta se prepara para su desembarco en las plataformas digitales. Prime Video incorporará a su oferta de contenidos en España la totalidad de «Dallas», la célebre producción sobre las turbulencias financieras y afectivas de los Ewing. A partir del próximo 3 de septiembre, el servicio de transmisión alojará el desarrollo del serial estadounidense, ofreciendo a los espectadores veteranos la posibilidad de revisar el ecosistema del rancho Southfork y brindando a las nuevas audiencias el acceso a una de las obras fundacionales del melodrama televisivo moderno.

La trama de la ficción, estrenada originalmente al otro lado del Atlántico en 1978, pivota en torno a las disputas por la hegemonía del consorcio petrolero Ewing Oil. Bajo una fachada de aristocracia texana y opulencia ganadera, la historia desentraña una red de maniobras empresariales, infidelidades y venganzas cruzadas. La dinámica familiar queda marcada por el antagonismo entre los herederos de la saga y las interferencias de clanes rivales, un entramado donde el interés económico condiciona sistemáticamente los vínculos de sangre.

En el eje de la propuesta sobresale la figura de J.R. Ewing, encarnado por el actor Larry Hagman. Su composición de un magnate sin escrúpulos, manipulador y de sonrisa gélida transformó al personaje en el villano definitivo de la época, convirtiéndose en el gran catalizador de la narración. A su alrededor orbitan arquetipos igualmente decisivos para el desarrollo de la serie, como la frágil estabilidad de Sue Ellen, la integridad de su hermano Bobby o el choque frontal con la familia Barnes.

El desembarco de «Dallas» evoca asimismo un pasaje singular en la historia del consumo televisivo español. Tras su debut en La 2 de Televisión Española en mayo de 1979, la emisión se vio interrumpida bruscamente en el verano de 1982 justo tras la emisión del recordado capítulo de la agresión a J.R. La interrupción por los costes de importación propició que, años más tarde, las recién nacidas cadenas autonómicas —como TV3 en Cataluña o la TVG en Galicia— rescataran el formato, convirtiendo sus doblajes locales en auténticos fenómenos sociológicos que arraigaron con fuerza en el público.

 «Dallas», el emblemático drama de la cadena CBS, que marcó un hito internacional tras su desembarco en TVE en 1979, pasará a formar parte de la oferta de Prime Video a partir del 3 de septiembre  

La memoria catódica de los años ochenta se prepara para su desembarco en las plataformas digitales. Prime Video incorporará a su oferta de contenidos en España la totalidad de «Dallas», la célebre producción sobre las turbulencias financieras y afectivas de los Ewing. A partir del próximo 3 de septiembre, el servicio de transmisión alojará el desarrollo del serial estadounidense, ofreciendo a los espectadores veteranos la posibilidad de revisar el ecosistema del rancho Southfork y brindando a las nuevas audiencias el acceso a una de las obras fundacionales del melodrama televisivo moderno.

La trama de la ficción, estrenada originalmente al otro lado del Atlántico en 1978, pivota en torno a las disputas por la hegemonía del consorcio petrolero Ewing Oil. Bajo una fachada de aristocracia texana y opulencia ganadera, la historia desentraña una red de maniobras empresariales, infidelidades y venganzas cruzadas. La dinámica familiar queda marcada por el antagonismo entre los herederos de la saga y las interferencias de clanes rivales, un entramado donde el interés económico condiciona sistemáticamente los vínculos de sangre.

En el eje de la propuesta sobresale la figura de J.R. Ewing, encarnado por el actor Larry Hagman. Su composición de un magnate sin escrúpulos, manipulador y de sonrisa gélida transformó al personaje en el villano definitivo de la época, convirtiéndose en el gran catalizador de la narración. A su alrededor orbitan arquetipos igualmente decisivos para el desarrollo de la serie, como la frágil estabilidad de Sue Ellen, la integridad de su hermano Bobby o el choque frontal con la familia Barnes.

El desembarco de «Dallas» evoca asimismo un pasaje singular en la historia del consumo televisivo español. Tras su debut en La 2 de Televisión Española en mayo de 1979, la emisión se vio interrumpida bruscamente en el verano de 1982 justo tras la emisión del recordado capítulo de la agresión a J.R. La interrupción por los costes de importación propició que, años más tarde, las recién nacidas cadenas autonómicas —como TV3 en Cataluña o la TVG en Galicia— rescataran el formato, convirtiendo sus doblajes locales en auténticos fenómenos sociológicos que arraigaron con fuerza en el público.

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