El «efecto campeón del mundo» en la Bolsa

La Bolsa española ha metido una marcha más y avanza con paso firme por una senda alcista que ya se sitúa entre las más consistentes de la última década. El Ibex 35 ha roto con autoridad sus máximos anuales y enfila de forma directa la barrera psicológica de los 20.000 puntos. Un objetivo que podría resultar mucho más accesible si la selección española logra proclamarse esta noche (hora peninsular) campeona del mundo. Y es que la inmensa ola de optimismo y confianza que genera semejante proeza deportiva tiene la capacidad teórica de transmitirse con fuerza a los mercados financieros, espoleando el consumo y el sentimiento de los inversores.

Pero, ¿qué nos dice realmente la experiencia histórica sobre el impacto de los mundiales en las bolsas? Para arrojar luz sobre esta cuestión, el equipo de análisis de XTB ha elaborado un informe pormenorizado que disecciona el comportamiento de los mercados de los países campeones durante este siglo. Los resultados, por un lado, obligan a mantener los pies en la tierra; pero, por otro, invitan al optimismo. Así, el efecto, en un primer momento, es moderado. Desde 2002, el principal índice del país ganador apenas ha avanzado de media un 0,12% en la primera sesión posterior a la gran final. En el caso de Argentina 2022, la bolsa de Buenos Aires se revalorizó un 2,34%; la de Frácfort, un 1,21% tras la victoria alemana en 2014, mientras que Milan avanzó un 0,42% tras el triundo de Italia en 2006. En constrate, el CAC 40 retrocedió un 0,37% tras proclamarse Francia campeona del mundo y el Ibovespa retrocedió un 2,21% un día después de la coronación de Brasil como «reyes» del fútbol. La misma línea siguió el Ibex 35. Tras el histórico triunfo de España en Sudáfrica 2010, el selectivo registró un descenso del 0,68% al día siguiente. Sin embargo, no hay que olvidar que las caídas bursátiles de aquella época estaban condicionadas por un contexto macroeconómico adverso donde la prima de riesgo escaló de los 206 a los 285 puntos básicos en los doce meses posteriores.

No obstante, si se analiza la perspectiva a un horizonte de un año, la revalorización media de los países campeones alcanza un sólido 9,8% –excluyendo la distorsión inflacionaria de Argentina en 2022–. Además, tal y como añade el informe, las firmas patrocinadoras directamente vinculadas al éxito, como Adidas (que subió un 35,2% en el año posterior a 2010), Heineken (+19,6%) o Iberdrola (+15,1%), sí demostraron batir con creces el comportamiento general del mercado. La gran diferencia en esta ocasión radica en que, en constraste con la crisis de deuda soberana que lastró a España en 2010, el Ibex de 2026 goza de una buena salud. Con el cierre de la última sesión bursátil previa a la final, el selectivo español acumula una revalorización en lo que va de año que ronda el 14%. Para calibrar el alcance de esta edad de oro de la renta variable nacional hay que recordar que fue en noviembre de 2023 cuando se recuperaron los 10.000 puntos por primera vez desde la pandemia; desde entonces, el valor del mercado prácticamente se ha duplicado, superando récords de la era previa a la crisis de 2008.

Este rally se apoya en pilares muy sólidos. El sector bancario lidera las ganancias gracias a unos márgenes de intermediación récord favorecidos por el retraso en trasladar la bajada de tipos a los depósitos. A esto se suma un gigante textil como Inditex batiendo récords de valoración históricos y el firme comportamiento de las energéticas. Los analistas de Bankinter insisten en que el Ibex «cotiza por debajo de lo que realmente vale”, mientras que Renta 4 destaca la solidez del crecimiento del beneficio por acción (BPA), descartando por completo cualquier tipo de burbuja.

Con unos fundamentales corporativos tan robustos y el viento macroeconómico a favor, la histórica cita de esta noche frente al televisor podría convertirse en el catalizador psicológico definitivo. Una victoria de la selección nacional no solo coronaría a una generación de futbolistas, sino que podría marcar el principio de la conquista definitiva de la mítica cumbre de los 20.000 puntos para el Ibex 35.

 Una victoria de España podría espolear al Ibex 35 hasta la cota de los 20.000 pùntos  

La Bolsa española ha metido una marcha más y avanza con paso firme por una senda alcista que ya se sitúa entre las más consistentes de la última década. El Ibex 35 ha roto con autoridad sus máximos anuales y enfila de forma directa la barrera psicológica de los 20.000 puntos. Un objetivo que podría resultar mucho más accesible si la selección española logra proclamarse esta noche (hora peninsular) campeona del mundo. Y es que la inmensa ola de optimismo y confianza que genera semejante proeza deportiva tiene la capacidad teórica de transmitirse con fuerza a los mercados financieros, espoleando el consumo y el sentimiento de los inversores.

Pero, ¿qué nos dice realmente la experiencia histórica sobre el impacto de los mundiales en las bolsas? Para arrojar luz sobre esta cuestión, el equipo de análisis de XTB ha elaborado un informe pormenorizado que disecciona el comportamiento de los mercados de los países campeones durante este siglo. Los resultados, por un lado, obligan a mantener los pies en la tierra; pero, por otro, invitan al optimismo. Así, el efecto, en un primer momento, es moderado. Desde 2002, el principal índice del país ganador apenas ha avanzado de media un 0,12% en la primera sesión posterior a la gran final. En el caso de Argentina 2022, la bolsa de Buenos Aires se revalorizó un 2,34%; la de Frácfort, un 1,21% tras la victoria alemana en 2014, mientras que Milan avanzó un 0,42% tras el triundo de Italia en 2006. En constrate, el CAC 40 retrocedió un 0,37% tras proclamarse Francia campeona del mundo y el Ibovespa retrocedió un 2,21% un día después de la coronación de Brasil como «reyes» del fútbol. La misma línea siguió el Ibex 35. Tras el histórico triunfo de España en Sudáfrica 2010, el selectivo registró un descenso del 0,68% al día siguiente. Sin embargo, no hay que olvidar que las caídas bursátiles de aquella época estaban condicionadas por un contexto macroeconómico adverso donde la prima de riesgo escaló de los 206 a los 285 puntos básicos en los doce meses posteriores.

No obstante, si se analiza la perspectiva a un horizonte de un año, la revalorización media de los países campeones alcanza un sólido 9,8% –excluyendo la distorsión inflacionaria de Argentina en 2022–. Además, tal y como añade el informe, las firmas patrocinadoras directamente vinculadas al éxito, como Adidas (que subió un 35,2% en el año posterior a 2010), Heineken (+19,6%) o Iberdrola (+15,1%), sí demostraron batir con creces el comportamiento general del mercado. La gran diferencia en esta ocasión radica en que, en constraste con la crisis de deuda soberana que lastró a España en 2010, el Ibex de 2026 goza de una buena salud. Con el cierre de la última sesión bursátil previa a la final, el selectivo español acumula una revalorización en lo que va de año que ronda el 14%. Para calibrar el alcance de esta edad de oro de la renta variable nacional hay que recordar que fue en noviembre de 2023 cuando se recuperaron los 10.000 puntos por primera vez desde la pandemia; desde entonces, el valor del mercado prácticamente se ha duplicado, superando récords de la era previa a la crisis de 2008.

Este rally se apoya en pilares muy sólidos. El sector bancario lidera las ganancias gracias a unos márgenes de intermediación récord favorecidos por el retraso en trasladar la bajada de tipos a los depósitos. A esto se suma un gigante textil como Inditex batiendo récords de valoración históricos y el firme comportamiento de las energéticas. Los analistas de Bankinter insisten en que el Ibex «cotiza por debajo de lo que realmente vale”, mientras que Renta 4 destaca la solidez del crecimiento del beneficio por acción (BPA), descartando por completo cualquier tipo de burbuja.

Con unos fundamentales corporativos tan robustos y el viento macroeconómico a favor, la histórica cita de esta noche frente al televisor podría convertirse en el catalizador psicológico definitivo. Una victoria de la selección nacional no solo coronaría a una generación de futbolistas, sino que podría marcar el principio de la conquista definitiva de la mítica cumbre de los 20.000 puntos para el Ibex 35.

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