El diésel se encarece un 70% desde febrero y hunde el campo y el transporte

La subida imparable del precio de los carburantes está poniendo contra las cuerdas a miles de negocios que dependen de sus vehículos para trabajar. El gasóleo se ha disparado un 70%, con un impacto en el bolsillo del consumidor y los profesionales que apenas se ha atenuado con la rebaja fiscal que el 30 de septiembre llegaría a su fin, y que el Gobierno todavía no ha asegurado que se extenderá. Y esa subida es antes de impuestos, ya que la aplicación de la fiscalidad correspondiente aumenta el coste.

Así, las tensiones en Oriente Medio y en el mercado de petróleo se siguen trasladando a la gasolina y el diésel, lo que ha provocado que llenar un depósito con medio de ambos carburantes cueste ya más de 100 euros, según los últimos datos del Boletín Petrolero de la UE. El precio de la gasolina ha subido en una semana hasta los 1,866 euros, tras encarecerse un 2,88% con respecto a la semana pasada. En el caso del gasóleo, el litro se ha situado en 1,834 euros tras incrementarse su precio en un 2,17%, por lo que, en apenas siete días, los consumidores han visto evaporarse gran parte de la rebaja que registró por la reactivación de la rebaja de 20 céntimos por litro a inicios de septiembre.

Por ello, ante el fin de esta rebaja, colectivos profesionales del transporte y agrícola han anunciado movilizaciones si no llegan ayudas directas para evitar la quiebra de sus negocios.

Según la patronal Anfac, casi el 60% del parque español de turismos y más del 80% de comerciales ligeros, industriales y autobuses todavía precisa de gasóleo, lo que equivale a más de 18 millones de vehículos. Por ello, el continuo encarecimiento de este combustible ha provocado que la patronal del transporte CETM haya amenazado con que, si el Gobierno no aprueba un nuevo paquete de medidas, el precio del gasóleo podría aumentar hasta 24 céntimos por litro a partir del 1 de octubre, «cantidad imposible de asumir para empresas y autónomos del sector». Asimismo, Fenadismer ha reclamado una «reunión urgente» con el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, para consensuar este nuevo paquete, aunque no han tenido respuesta.

En consecuencia, los transportistas iniciarán paros y movilizaciones en defensa de la viabilidad de sus empresas. Lo mismo que el sector primario, cuyas organizaciones agrarias denuncian la «situación límite» que viven por culpa de la subida «inasumible» del precio de los combustibles. Las organizaciones Asaja, COAG y UPA anuncian manifestaciones en toda España para protestar por la escalada de los costes de producción –derivada del encarecimiento del gasóleo y los fertilizantes–, agravada en los últimos meses. «El precio se ha duplicado y llenar el depósito de un tractor cuesta ya 600 euros».

 Transportistas y agricultores amenazan con movilizaciones para evitar la ruina de sus negocios y explotaciones  

La subida imparable del precio de los carburantes está poniendo contra las cuerdas a miles de negocios que dependen de sus vehículos para trabajar. El gasóleo se ha disparado un 70%, con un impacto en el bolsillo del consumidor y los profesionales que apenas se ha atenuado con la rebaja fiscal que el 30 de septiembre llegaría a su fin, y que el Gobierno todavía no ha asegurado que se extenderá. Y esa subida es antes de impuestos, ya que la aplicación de la fiscalidad correspondiente aumenta el coste.

Así, las tensiones en Oriente Medio y en el mercado de petróleo se siguen trasladando a la gasolina y el diésel, lo que ha provocado que llenar un depósito con medio de ambos carburantes cueste ya más de 100 euros, según los últimos datos del Boletín Petrolero de la UE. El precio de la gasolina ha subido en una semana hasta los 1,866 euros, tras encarecerse un 2,88% con respecto a la semana pasada. En el caso del gasóleo, el litro se ha situado en 1,834 euros tras incrementarse su precio en un 2,17%, por lo que, en apenas siete días, los consumidores han visto evaporarse gran parte de la rebaja que registró por la reactivación de la rebaja de 20 céntimos por litro a inicios de septiembre.

Por ello, ante el fin de esta rebaja, colectivos profesionales del transporte y agrícola han anunciado movilizaciones si no llegan ayudas directas para evitar la quiebra de sus negocios.

Según la patronal Anfac, casi el 60% del parque español de turismos y más del 80% de comerciales ligeros, industriales y autobuses todavía precisa de gasóleo, lo que equivale a más de 18 millones de vehículos. Por ello, el continuo encarecimiento de este combustible ha provocado que la patronal del transporte CETM haya amenazado con que, si el Gobierno no aprueba un nuevo paquete de medidas, el precio del gasóleo podría aumentar hasta 24 céntimos por litro a partir del 1 de octubre, «cantidad imposible de asumir para empresas y autónomos del sector». Asimismo, Fenadismer ha reclamado una «reunión urgente» con el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, para consensuar este nuevo paquete, aunque no han tenido respuesta.

En consecuencia, los transportistas iniciarán paros y movilizaciones en defensa de la viabilidad de sus empresas. Lo mismo que el sector primario, cuyas organizaciones agrarias denuncian la «situación límite» que viven por culpa de la subida «inasumible» del precio de los combustibles. Las organizaciones Asaja, COAG y UPA anuncian manifestaciones en toda España para protestar por la escalada de los costes de producción –derivada del encarecimiento del gasóleo y los fertilizantes–, agravada en los últimos meses. «El precio se ha duplicado y llenar el depósito de un tractor cuesta ya 600 euros».

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