Una investigación publicada en ‘Nature Health’ revela que esta deficiencia visual reduce la supervivencia de los pacientes: el riesgo de morir en los 20 años posteriores al diagnóstico aumenta hasta un 52% al dificultarse la detección de sangre en la orina Leer Una investigación publicada en ‘Nature Health’ revela que esta deficiencia visual reduce la supervivencia de los pacientes: el riesgo de morir en los 20 años posteriores al diagnóstico aumenta hasta un 52% al dificultarse la detección de sangre en la orina Leer
Las personas con cáncer de vejiga que también son daltónicas pueden tener menos posibilidades de sobrevivir que aquellas con una visión normal. Una investigación, publicada en Nature Health, sugiere que los médicos deberían prestar más atención a este grupo de personas y considerar si la realización de pruebas de detección adicionales podría mejorar los resultados de supervivencia.
Los cánceres de vejiga se encuentran entre los más comunes: es el noveno tumor más común a nivel mundial y el quinto en España, con una mayor incidencia en hombres. Los tumores de colon también tienen una alta incidencia a nivel mundial y en nuestro país es el más frecuente. La señal de alerta más importante en ambos casos es la presencia de sangre en la orina o las heces.
Sin embargo, para las personas con deficiencia en la visión del color, una condición que dificulta o imposibilita ver ciertos colores, especialmente el rojo, este signo puede pasar fácilmente desapercibido. Si la sangre no se ve, se retrasa la búsqueda de atención médica.
Ehsan Rahimy, Mustafa Fattah y su equipo de la Universidad de Standford (EEUU) compararon los resultados de pacientes con cáncer de vejiga o colorrectal con y sin daltonismo. Entre 135 personas con los tumores y deficiencia en la visión del color y 135 participantes de control (con cáncer de vejiga pero con visión completa del color), la cohorte de cáncer de vejiga con deficiencia en la visión del color tenía una probabilidad de supervivencia menor y un 52% más de posibilidades de morir en los 20 años posteriores al diagnóstico. Por el contrario, no hubo diferencias significativas en la supervivencia entre 187 pacientes con cáncer colorrectal y deficiencia en la visión del color y 187 pacientes de control.
Los autores sugieren que esta diferencia puede deberse a que el cáncer de vejiga a menudo no presenta más síntomas que sangre en la orina, mientras que el cáncer de intestino puede causar otros signos, como dolor o cambios en los hábitos intestinales.
No obstante, señalan algunas limitaciones, como la posibilidad de que muchas personas con deficiencia en la visión del color nunca sean diagnosticadas oficialmente con esta condición. Las investigaciones futuras deberían validar estos resultados y explorar si la detección del cáncer de vejiga en poblaciones de alto riesgo con deficiencia en la visión del color mejora los resultados de supervivencia.
Algunos investigadores españoles exploran el valor de esta «relación causal» para extraer una conclusión útil. «El estudio abre una línea de investigación novedosa sobre cómo determinadas limitaciones sensoriales pueden influir en el diagnóstico precoz del cáncer y, potencialmente, en su pronóstico», explica a SMC Félix Guerrero-Ramos, coordinador de la Unidad de Uroncología en el Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid.
Por su parte, desde la Universidad Complutense de Madrid, Leticia Álvaro Llorente, profesora permanente laboral, y Julio Lillo Jover, catedrático de Ergonomía, también opinan que «el trabajo refuerza la importancia de no depender solo de la observación de los pacientes y de valorar estrategias de cribado o seguimiento más proactivas, algo que subrayan los resultados de este estudio en relación con personas con daltonismo».
Una de las soluciones que destacan es crear una «mayor concienciación«. Al igual que se describen factores de riesgo, «como tener una edad superior a 70 años, consumir tabaco en la actualidad o en el pasado, y trabajar con pinturas industriales», el conocimiento de la presencia en una persona de «un déficit en la percepción del color puede ayudar a darles recomendaciones de cómo interpretar mejor los síntomas», exponen los expertos, que añaden que en ello juega un papel el entorno familiar, «para que revise periódicamente la orina del sujeto».
Estos investigadores argumentan que el daltonismo ya se había considerado como una «barrera«, dado que estudios anteriores ya habían señalado la dificultad que tienen en «la detección visual de sangre, un síntoma clave de algunos cánceres«. La principal novedad de este trabajo es que «vincula las deficiencias en la visión del color con peores resultados de supervivencia en el cáncer de vejiga, pero no en el cáncer colorrectal», apuntan Álvaro Llorente y Lillo Jover.
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