Michel Poulain, demógrafo y experto en las denominadas ‘zonas azules’ (las cinco regiones del planeta con mayor concentración de centenarios) dibuja el primer mapa con la tasa de longevidad de las regiones españolas Leer Michel Poulain, demógrafo y experto en las denominadas ‘zonas azules’ (las cinco regiones del planeta con mayor concentración de centenarios) dibuja el primer mapa con la tasa de longevidad de las regiones españolas Leer
En España hay 16.902 centenarios en la actualidad, según datos de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) -17.038 según datos del INE-. Una de cada 16 personas son octogenarias y el 20% de la población es mayor de 65 años (unos 10 millones). No hay duda de que España es uno de los países más longevos, pero ¿vivir más significa vivir mejor? ¿y es igual en todo el territorio?
La respuesta a ambas cuestiones es no. Hablar de longevidad para muchos es pensar en vivir más años, pero la ciencia siempre recalca que se trata de vivir los máximos años posibles con calidad de vida y con funcionalidad. Por otro lado, las cifras no son iguales en el norte o el sur de nuestro país. Claramente en la mitad superior del mapa de España las expectativas de vida saludable son mayores, incluso triplican los datos del sur.
Así, las cifras más altas se dan en Soria, La Rioja y Segovia (de cerca Navarra y Guadalajara). Ese «corredor de longevidad» tiene cifras tres veces más altas que Cádiz, Sevilla y Málaga, por ejemplo. Madrid está en la mitad de la distribución. El mapa lo ha realizado Michel Poulain, demógrafo y experto en las denominadas zonas azules (Blue Zones, las cinco regiones del planeta con mayor concentración de centenarios), y lo ha presentado en el congreso de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), que se celebra estos días en Oviedo.
Poulain ha creado un mapa de clasificación provincial de España basado en su Extreme Longevity Index (ELI), que estima la probabilidad de alcanzar los 100 años según el lugar de nacimiento. Se obtiene dividiendo el número total de centenarios (vivos o fallecidos) nacidos en un periodo determinado y en un municipio concreto, entre el número total de nacimientos registrados en ese mismo lugar durante ese mismo periodo. Poulain los ha seguido de 2003 a 2023 y en ese tiempo han sobrevivido dos centenarios, el resto ha ido falleciendo.
En el mundo, las cinco blue zones son: Cerdeña (Italia), Okinawa (Japón), Nicoya (Costa Rica), Icaria (Grecia) y Martinica.
«Una de las teorías es que el clima es frío en invierno en este corredor; también son zonas despobladas en comparación con Madrid, aunque ese factor se ha tenido en cuenta a la hora de elaborar el mapa. Al ser zonas despobladas han tenido menos probabilidad de tener atención médica, pero son personas sanas que no la han necesitado», ha indicado Poulain.
Son teorías porque los científicos, en realidad, no saben explicar a qué se debe la mayor o menor longevidad de determinadas zonas y sus diferencias. «Al final, cada uno lo explica con lo que tiene. Aquí he mencionado el frío, pero en Francia lo explican con el vino», ha mencionado cargado de humor el demógrafo. «El estudio de la longevidad es multidisciplinar, se necesitan estudios de genética, epigenética, nutrición, microbioma y aspectos psicológicos como el estrés. Y la dimensión humana no perderla de vista nunca. La longevidad es algo muy reciente para la ciencia«, ha añadido.
Poulan ha visitado estas zonas y a sus centenarios. Recuerda que tuvo la oportunidad de visitar a María Brañas, la mujer más anciana del mundo durante un tiempo, que murió con 117 años y vivía en Olot (Cataluña). También ha visitado a otra centenaria en Astorga, una zona de alta longevidad, según el francés. Y ha mencionado a Eustaquio, un pastor gallego de 106 años, que le impresionó porque le recordó a los centenarios de Cerdeña (una de las Blue Zones). Ha señalado que Segovia, por ejemplo, es una tierra muy parecida a Cerdeña en cuanto al pastoreo y las costumbres. Cerdeña registra también otro dato curioso: la mitad de sus centenarios son hombres, algo que no sucede en ninguna parte del mundo porque mayoritariamente suelen ser mujeres.
Ana Canelada, investigadora y periodista que lleva años trabajando con el francés en Cerdeña, ha acompañado a Poulain en la presentación. Han apuntado algunas cuestiones importantes para alcanzar ese longevidad, como comer de manera inteligente, dormir bien y evitar el estrés, «la caminata, la familia, el respeto a la naturaleza y la perspectiva positiva de la vida (incluyendo el respeto de niños y ancianos, y a la naturaleza).
Poulain cree que el concepto clásico de Blue Zones ha sido útil como punto de partida, pero resulta insuficiente para explicar la complejidad actual de la longevidad humana. En este sentido, la investigación más reciente se orienta hacia la idea de «corredores de longevidad», que permite analizar la distribución geográfica de la longevidad desde una perspectiva dinámica, en la que influyen factores como la cohesión social, el estilo de vida, el acceso a sistemas sanitarios eficaces y la estructura comunitaria. Considera que en Galicia y el norte de España se puede hablar de living blue zone. Asimismo, ha mencionado el proyecto Renace de la SEMG (estudio de centenarios) que conecta con un proyecto en Francia donde van a comparar los centenarios de Martinica (la quinta Blue Zone) y las personas mayores que envejecen normalmente en Francia.
Poulain ha dado dos mensajes importantes para las autoridades sanitarias: «Esta gran expansión de la gente anciana se duplicará y tienen que estar preparados para ello; y, por otro lado, la gran desigualdad que hay en España en expectativa de vida entre el norte y el sur». Ha insistido en que lo importante para las futuras generaciones es que los padres sean estrictos «y sepan decir no» porque la prevención empieza y se aprende desde niños, no de mayores».
Cristina Santomé, responsable del proyecto Renace de la SEMG, ha recalcado el papel de la Atención Primaria en la cuestión de la longevidad. «Es transformador. Lo que planteamos es un cambio radical de enfoque porque habitualmente actuamos en consecuencia cuando aparece el problema de salud, pero hay que empezar desde las tempranas edades. No es una técnica revolucionaria, sino un trabajo desde pequeños, cuando tenemos la salud preservada. Hasta ahora era algo reactivo (al enfermar) y ahora queremos algo proactivo y de eso se encarga el médico de Familia. Queremos poner el foco en esa prevención primaria para proporcionarle a la gente las herramientas para llegar sanos y con más calidad a edades avanzadas».
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