El Bernabéu baja el pulgar a su presidente: «¡Florentino, dimisión!»

El plebiscito se saldó con un veredicto mayoritario: Florentino y los jugadores, culpables. Hacía años que en grada del Bernabéu no sacaba los pañuelos y pedía la dimisión de su presidente, y este sábado afloraron los gritos de «¡Florentino, dimisión»!» al inicio del partido y al descanso. Un cántico que no se había escuchado en el coliseo blanco, mucho menos desde que está remodelado. El presidente del Real Madrid, que celebraba esta semana 20 años sin elecciones, era señalado por la afición con una pitada de enorme calibre. La situación a la que ha llegado el primer equipo, con el entrenador despedido tras perder su pulso con el vestuario por la complicidad de Pérez con los jugadores y la pérdida de dos títulos (Supercopa y Copa del Rey), ha terminado por despertar el enfado del público. Más allá incluso desde la incertidumbre que genera la posible reestructuración societaria que planea, su apuesta suicida por la Superliga o todos los problemas derivados de los ruidos que genera el nuevo Bernabéu. El plebiscito se saldó con un veredicto mayoritario: Florentino y los jugadores, culpables. Hacía años que en grada del Bernabéu no sacaba los pañuelos y pedía la dimisión de su presidente, y este sábado afloraron los gritos de «¡Florentino, dimisión»!» al inicio del partido y al descanso. Un cántico que no se había escuchado en el coliseo blanco, mucho menos desde que está remodelado. El presidente del Real Madrid, que celebraba esta semana 20 años sin elecciones, era señalado por la afición con una pitada de enorme calibre. La situación a la que ha llegado el primer equipo, con el entrenador despedido tras perder su pulso con el vestuario por la complicidad de Pérez con los jugadores y la pérdida de dos títulos (Supercopa y Copa del Rey), ha terminado por despertar el enfado del público. Más allá incluso desde la incertidumbre que genera la posible reestructuración societaria que planea, su apuesta suicida por la Superliga o todos los problemas derivados de los ruidos que genera el nuevo Bernabéu.  

El plebiscito se saldó con un veredicto mayoritario: Florentino y los jugadores, culpables. Hacía años que la grada del Bernabéu no pedía la dimisión de su presidente, y este sábado afloraron los gritos de «¡Florentino, dimisión»!» en el minuto 5 de partido. Un cántico que no se había escuchado en el coliseo blanco, mucho menos desde que está remodelado. El presidente del Real Madrid, que celebraba esta semana 20 años sin elecciones, era señalado por la afición con una pitada de enorme calibre. La situación a la que ha llegado el primer equipo, con el entrenador despedido tras perder su pulso con el vestuario por la complicidad de Pérez con los jugadores y la pérdida de dos títulos (Supercopa y Copa del Rey), ha terminado por despertar el enfado del público. Más allá incluso desde la incertidumbre que genera la posible reestructuración societaria que planea, su apuesta suicida por la Superliga o todos los problemas derivados de los ruidos que genera el nuevo Bernabéu.

El disgusto de los aficionados, los pocos que había cuando el equipo blanco saltó a calentar 40 minutos antes del encuentro, quedó claro con una primera pitada a los futbolistas. La megafonía templó los ánimos elevando el volumen de la música mientras Antonio Pintus activaba a Mbappé, Vinicius y compañía. Fue el primer indicio de lo que se venía luego. Cuando el equipo se retiró al vestuario, la pitada fue más contundente porque las gradas ya presentaban una mayor asistencia. Entonces se produjo la presentación del Real Madrid, y pese a disparar aún más la megafonía, la pitada fue monumental. Especialmente cuando se presentó a tres jugadores, Federico Valverde, Jude Bellingham y Vinícius, momentos en que se llegó al punto álgido. El Bernabéu señalaba al vestuario, y dentro de él a los hombres que han desafiado en primera persona a Xabi Alonso y han provocado su despido.

La llamada ‘Grada de Animación’, grupo de aficionados teledirigido por la directiva que se ubica en un fondo, estaba advertida por el club que sería vigilada por las cámaras de seguridad del estadio. Quien no animase y mostrase su oposición, sería castigado. Y se dedicaron a hacer lo que les dicen, como han hecho siempre. Otra cosa fue el transcurso del encuentro, en el que el Bernabéu no dejó de pitar a Vinícius, Bellingham y Valverde, los tres rebeldes.

A la media hora volvieron a florecer los gritos de «¡Florentino, dimisión!», pero la Grada de Animación se encargó de contrarrestarlos con sus cánticos teledirigidos. La tensión se reflejaba en el césped, donde los jugadores cometían errores impropios. El Levante se plantó ordenadamente en el césped y el público se desesperó ante el desempeño de un Madrid a la deriva en lo futbolístico y en lo anímico. Álvaro Arbeloa, que cumplía 42 años hoy, lo observaba todo desde su banquillo con las manos en los bolsillos en un día invernal con mucho frío y una cortina de agua que no invitaba a acercarse al Bernabéu, que pese a ello registró una notable entrada.

Pancarta contra la gestión de Florentino en Madrid
Pancarta contra la gestión de Florentino en Madrid / COPE

En la noche del viernes aparecieron pancartas en contra del mandatario blanco en diferentes puentes de la M-30 y la carretera de Burgos. En las mismas se podían leer mensajes como ‘Florentino: game over’, ‘Superliga, parking, el estadio… fracaso en fracaso, un presidente acabado’ o ‘Florentino vendido al oro, el Madrid vendido al moro’. Críticas a su gestión tras lo sucedido en la final de la Supercopa de España, donde cayó ante el Barça, y la posterior eliminación en Copa ante el Albacete.

 Diario de Mallorca – Deportes

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