El Barça supo sufrir para sellar el pase a la final de la EHF Champions League con una victoria por 32-37 en la prórroga frente al Aalborg Handbold danés en una semifinal que tuvo muchos minipartidos y que se decidió en los 10 minutos suplementarios. Antes, el siete contra seis y el arbitraje había resucitado a un cuadro danés que estuvo a punto de ganar. El Barça supo sufrir para sellar el pase a la final de la EHF Champions League con una victoria por 32-37 en la prórroga frente al Aalborg Handbold danés en una semifinal que tuvo muchos minipartidos y que se decidió en los 10 minutos suplementarios. Antes, el siete contra seis y el arbitraje había resucitado a un cuadro danés que estuvo a punto de ganar.
El Barça supo sufrir para sellar el pase a la final de la EHF Champions League con una victoria por 32-37 en la prórroga frente al Aalborg Handbold danés en una semifinal que tuvo muchos minipartidos y que se decidió en los 10 minutos suplementarios. Antes, el siete contra seis y el arbitraje había resucitado a un cuadro danés que estuvo a punto de ganar.
Con 24-27 en el marcador, el ataque siete contra seis del Aalborg y la candidez arbitral ante su durísima defensa acabaron por maniatar las ideas barcelonistas y cambiaron el partido. Tanto, que los de Carlos Ortega defendieron con 28-28 para forzar los 10 minutos extras.
El otro finalista es el Füchse Berlin de Aitor Ariño, que derrocó al vigente campeón Magdeburgo por 35-40 en un partidazo que encumbró una vez más al danés Mathias Gidsel como mejor jugador del mundo, con la colaboración del meta serbio Dejan Milosavljev en la recta final tras sestear todo el partido.
El partido estuvo muy igualado de inicio, aunque se veía cómo la defensa azulgrana se iba ajustando y los ataques daneses eran cada vez más complicados. El 4-4 que firmó Blonz dio paso a una clase magistral de la retaguardia blaugrana que comandó un parcial de 0-4 y mantuvo a su rival más de seis minutos sin ver puerta (4-8, min. 14:16).
Todo marchaba sobre ruedas, pero una exclusión de Djordje Cikusa resucitó al reciente campeón liguero con un parcial de 0-2 que firmaron Blonz y Landin de portería a portería. La respuesta azulgrana aún mayor, un 0-3 con goles de Makuc, de Ian Barrufet tras robo y de Fàbregas tras un pase mágico de Blaz Janc (6-11, min. 20:50).

Petar Cikusa no entró bien y el Aalborg convirtió su defensa en un campo de batalla con una tremenda permisividad arbitral. Todo valía contra ‘Ludo’ y los de Simon Dahl se acercaron con el exazulgrana Knorr y con Arnoldsen a los mandos (10-12, min. 26:32). El capitán Dika Mem volvió, desatascó el ataque con dos golazos y lideró una gran recta final hasta el 11-15 al descanso. No valió el gol de Knorr con el tiempo vencido, ya que levantó los dos pies.
El Barça tomó su máxima ventaja con un tanto de Aleix Gómez al borde del 33′ (12-17), pero ahí empezó a sufrir en cada ataque con faltas continuas que no señalaban los macedonios. Otra vez una exclusión, la de Frade, dio paso a un parcial de 2-0 (20-22 en el 45′). El siete contra seis danés hizo muchísimo daño y provocó el minuto de Ortega (22-23 a 13:12 del final).
Nielsen llevaba bastantes minutos a un nivel estelar. Sin embargo, sus paradas no tranquilizaron el ataque y el recién incorporado Norsten realizó dos y Bjornsen puso el partido en un pañuelo a cinco minutos del final (26-27). El Aalborg atacó para ganar con 28-28, no lo consiguió y el mal saque anuló el gol sobre la bocina de Aleix Gómez. Y a la prórroga.
Ortega pidió agresividad a sus jugadores y los robos de Blaz Janc con gol y el de Barru con asistencia a Fàbregas rompieron el tiempo extra y llevaron al Barça a la segunda parte con 30-33 y saque. Otro gol sin portero de Frade fue la sentencia para un heroico campeón danés, que terminó entregando la cuchara tras rozar la clasificación. 32-37. El Füchse es el último rival en el camino del Barça hacia su 13ª Copa de Europa.
Diario de Mallorca – Deportes
