El Barça cayó por 83-71 ante casi 16.000 espectadores en la pista del Zalgiris Kaunas en un partido en el que mantuvo todas las opciones hasta los albores del último cuarto (59-59), pero al final la lesión de Tomas Satoransky y el gran final de Sylvain Francisco fueron letales. El Barça cayó por 83-71 ante casi 16.000 espectadores en la pista del Zalgiris Kaunas en un partido en el que mantuvo todas las opciones hasta los albores del último cuarto (59-59), pero al final la lesión de Tomas Satoransky y el gran final de Sylvain Francisco fueron letales.
El Barça cayó por 83-71 ante casi 16.000 espectadores en la pista del Zalgiris Kaunas en un partido en el que mantuvo todas las opciones hasta los albores del último cuarto (59-59), pero al final la lesión de Tomas Satoransky y el gran final de Sylvain Francisco fueron letales.
Esta derrota aleja al equipo que dirige Xavi Pascual de los play-off, aunque hay opciones caso de ganar los tres partidos que restan. Una de las noticias agradables de la tarde-noche fue la sensacional actuación de Moses Wright con 18 puntos, 11 rebotes y +28. Ojalá sea una realidad y esté en el Palau la próxima pretemporada.
Era un partido vital y los dos equipos lo tenían muy claro, con la baja de Mantas Rubstavicius en el bando local y sin Nico Laprovittola ni Juan Núnez en el visitante. De inicio, el triple sostuvo a los azulgranas, con canastas de Will Clyburn, Tomas Satoransky y de un renacido Kevin Punter (12-13, min. 5:41).
El Zalgiris hacía daño en las segundas opciones y Moses Wright rayaba a buen nivel ante el que será su equipo la próxima temporada como sustituto de Willy Hernangómez. El exmadridista Williams-Goss acertó de tres y Clyburn ofreció otro clínic sobre cómo ir al poste de cara, girarse, bailar y anotar.

El primer cuarto se cerró con 22-21 y los locales encontraron el camino en los albores del segundo, con el especialista Brazdeikis en el triple con el mejor porcentaje de toda la Euroliga y la buena entrada en el partido del internacional alemán Maodo Lo (29-25, min 12:40).
Ahí Willy se transformó por momentos en el jugador que siguen deseando todos los culés. Intenso en el rebote y fuerte en la pelea bajo los aros, el madrileño aportó bastante con un sensacional mate a pase de Satoransky como momento estelar.
Del resto se encargó Kevin Punter. El neoyorquino anotó ocho puntos en tres canastas, a cuál más espectacular, y cerró la primera parte con un triple sensacional sobre la bocina para irse a 13 (39-40). «Tenemos que dar un poco más y estar más concentrados», explicó el escolta barcelonista.
El rebote defensivo era la asignatura pendiente, con nueve rebotes ofensivos del conjunto ‘verde’ que generaron 10 puntos. Por contra, la actuación de Punter invitaba al optimismo. Además, Francisco no había aparecido y Satoransky no volvió a jugar por temas físicos. Ojito.
Con 43-30, los árbitros regalaron tres tiros libres a Butkevicius en esa farsa de buscar el tiro desde 10 metros al recibir la falta. ¡Acabaréis con el baloncesto por vuestra incompetencia! Y les pasa a todos los equipos, ¿eh? Wright demostraba que Navarro sí ha acertado esta vez con tres grandes acciones y Vesely evitaba que el Zalgiris tomase más ventaja con tres canastas seguidas (54-450 min. 25:53).
Los colegiados también se inventaron tres tiros libres para el georgiano Tornike Shengelia en la compensación (la ley no escrita más absurda de la historia), pero el triple de Punter para dar la vuelta al marcador se fue al hierro y el de Clyburn lo escupió el aro (54-52, min. 28:40). La recta final del tercer cuarto fue una sucesión de errores en el tiro y precipitaciones para dejar el partido abierto a falta de 10 minutos (59-56).
La noche se había convertido en una batalla campal, con contactos por todos lados y ahí reinó el Zalgiris con sendos triples de Francisco y de Butkevicius (66-59 a 6:40 del final). Sin ‘Sato’, los azulgranas sufrían en las dos mitades de la pista y el concierto de silbato de los árbitros ayudaba a que la empresa fuese cada vez más difícil con 70-61 a cinco minutos del final.
El Zalgiris estaba desatado con el renacer de Francisco y la suerte estaba echada, aunque el Barça siguió peleando hasta el final con más corazón que cabeza y muy huérfano de físico por la baja sobrevenida de Satoransky. El partido se había decidido en ese parcial de 8-0 con el que empezó el último cuarto y Francisco lo cerró con su cuarto triple seguido a 52 segundos del final (83-71).
Diario de Mallorca – Deportes
