El acuerdo de libre comercio negociado entre la Unión Europea y Mercosur entrará en vigor de forma provisional el próximo 1 de mayo, después de que los cuatro socios del Cono Sur hayan cumplido su proceso interno de ratificación y, con ello, Bruselas haya optado por activar su aplicación interina mientras el bloque completa el proceso definitivo, que requiere del visto bueno del Parlamento Europeo y de los Veintisiete.
La aplicación provisional garantiza la eliminación de los aranceles sobre determinados productos «desde el primer día, lo que crea normas predecibles para el comercio y la inversión», recordó la Comisión, que, agregó, los sectores sensibles de la economía de la UE «están plenamente protegidos por sólidas salvaguardias».
«Hoy damos un paso importante para demostrar nuestra credibilidad como socio comercial de primer orden. La prioridad ahora es traducir este acuerdo entre la UE y el Mercosur en resultados concretos, proporcionando a los exportadores de la UE la plataforma que necesitan para aprovechar nuevas oportunidades de comercio, crecimiento y empleo», declaró el comisario de Comercio, Maros Sefcovic.
Para la Comisión Europea, la aplicación provisional garantizará además mayor colaboración entre la UE y el Mercosur en cuestiones globales urgentes, como los derechos laborales y el cambio climático. Asimismo, permitirá crear cadenas de suministro más resilientes y fiables, «lo cual resulta crucial, en particular, para garantizar un flujo predecible de materias primas críticas», puntualizó la Comisión.
Para que el acuerdo comercial y el pacto de asociación y político que lo completa puedan entrar en vigor de manera definitiva es necesario que la Unión Europea obtenga el visto bueno del Parlamento Europeo y los parlamentos nacionales cumplan sus respectivos procesos de ratificación. Sin embargo, este paso está en el aire por la decisión de la Eurocámara de impugnar la base jurídica del acuerdo ante el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE), ya que los eurodiputados no podrán votar su posición hasta conocer el dictamen del Alto Tribunal europeo.
«La Unión Europea ha notificado este lunes a los países de Mercosur el uso del instrumento de aplicación provisional del Acuerdo interino de Comercio», ha indicado el Ejecutivo comunitario en un comunicado. Para ello, la Comisión Europea, que habla por voz de los 27 en materia comercial y tiene el mandato del bloque para decidir la aplicación provisional, ha remitido la «nota verbal» que informa de este paso a Paraguay, presidencia de turno de Mercosur.
De este modo, el pacto comercial podrá aplicarse desde el 1 de mayo entre la Unión Europea y los países de Mercosur que además de completar su proceso de ratificación interno, lo hayan notificado también a las instancias europeas competentes antes de que acabe marzo. Argentina, Brasil y Uruguay ya lo han hecho, mientras que Paraguay ha ratificado recientemente el acuerdo y la Comisión Europea espera que envíe su notificación en breve.
El acuerdo abarcará un mercado de alrededor de 720 millones de personas y una economía conjunta estimada en unos 22 billones de dólares. En términos comerciales, prevé la liberalización de la gran mayoría de los intercambios entre ambas regiones y permitirá que más del 90 % de las exportaciones del bloque suramericano ingresen al mercado europeo sin pagar aranceles.
El campo considera que la aplicación provisional del acuerdo es una traición al sector agrario europeo, ya que el acuerdo no garantiza reciprocidad real en normas sanitarias, medioambientales y de bienestar animal, y que expone a los productores europeos a una competencia desleal.
El campo carga contra su entrada en vigor porque desatará la competencia desleal. Su aplicación definitiva requiere del visto bueno del Parlamento Europeo y de los Veintisiete.
El acuerdo de libre comercio negociado entre la Unión Europea y Mercosur entrará en vigor de forma provisional el próximo 1 de mayo, después de que los cuatro socios del Cono Sur hayan cumplido su proceso interno de ratificación y, con ello, Bruselas haya optado por activar su aplicación interina mientras el bloque completa el proceso definitivo, que requiere del visto bueno del Parlamento Europeo y de los Veintisiete.
La aplicación provisional garantiza la eliminación de los aranceles sobre determinados productos «desde el primer día, lo que crea normas predecibles para el comercio y la inversión», recordó la Comisión, que, agregó, los sectores sensibles de la economía de la UE «están plenamente protegidos por sólidas salvaguardias».
«Hoy damos un paso importante para demostrar nuestra credibilidad como socio comercial de primer orden. La prioridad ahora es traducir este acuerdo entre la UE y el Mercosur en resultados concretos, proporcionando a los exportadores de la UE la plataforma que necesitan para aprovechar nuevas oportunidades de comercio, crecimiento y empleo», declaró el comisario de Comercio, Maros Sefcovic.
Para la Comisión Europea, la aplicación provisional garantizará además mayor colaboración entre la UE y el Mercosur en cuestiones globales urgentes, como los derechos laborales y el cambio climático. Asimismo, permitirá crear cadenas de suministro más resilientes y fiables, «lo cual resulta crucial, en particular, para garantizar un flujo predecible de materias primas críticas», puntualizó la Comisión.
Para que el acuerdo comercial y el pacto de asociación y político que lo completa puedan entrar en vigor de manera definitiva es necesario que la Unión Europea obtenga el visto bueno del Parlamento Europeo y los parlamentos nacionales cumplan sus respectivos procesos de ratificación. Sin embargo, este paso está en el aire por la decisión de la Eurocámara de impugnar la base jurídica del acuerdo ante el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE), ya que los eurodiputados no podrán votar su posición hasta conocer el dictamen del Alto Tribunal europeo.
«La Unión Europea ha notificado este lunes a los países de Mercosur el uso del instrumento de aplicación provisional del Acuerdo interino de Comercio», ha indicado el Ejecutivo comunitario en un comunicado. Para ello, la Comisión Europea, que habla por voz de los 27 en materia comercial y tiene el mandato del bloque para decidir la aplicación provisional, ha remitido la «nota verbal» que informa de este paso a Paraguay, presidencia de turno de Mercosur.
De este modo, el pacto comercial podrá aplicarse desde el 1 de mayo entre la Unión Europea y los países de Mercosur que además de completar su proceso de ratificación interno, lo hayan notificado también a las instancias europeas competentes antes de que acabe marzo. Argentina, Brasil y Uruguay ya lo han hecho, mientras que Paraguay ha ratificado recientemente el acuerdo y la Comisión Europea espera que envíe su notificación en breve.
El acuerdo abarcará un mercado de alrededor de 720 millones de personas y una economía conjunta estimada en unos 22 billones de dólares. En términos comerciales, prevé la liberalización de la gran mayoría de los intercambios entre ambas regiones y permitirá que más del 90 % de las exportaciones del bloque suramericano ingresen al mercado europeo sin pagar aranceles.
El campo considera que la aplicación provisional del acuerdo es una traición al sector agrario europeo, ya que el acuerdo no garantiza reciprocidad real en normas sanitarias, medioambientales y de bienestar animal, y que expone a los productores europeos a una competencia desleal.
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