El 1×1 de España contra Austria

Luis de la Fuente alineó, en el primer partido a vida o muerte del Mundial, al mismo once que le dio la victoria más contundente hasta le fecha. Porro formó en el lateral derecho y Olmo en la mediapunta. Se cayeron del once Mikel Merino y Marcos Llorente. Baena volvió a ser extremo izquierdo, con Lamine, figura de esta selección, por la derecha. Triunfo solvente por 3-0 para creer que España es candidata a todo. Luis de la Fuente alineó, en el primer partido a vida o muerte del Mundial, al mismo once que le dio la victoria más contundente hasta le fecha. Porro formó en el lateral derecho y Olmo en la mediapunta. Se cayeron del once Mikel Merino y Marcos Llorente. Baena volvió a ser extremo izquierdo, con Lamine, figura de esta selección, por la derecha. Triunfo solvente por 3-0 para creer que España es candidata a todo.  

Luis de la Fuente alineó, en el primer partido a vida o muerte del Mundial, al mismo once que le dio la victoria más contundente hasta le fecha. Porro formó en el lateral derecho y Olmo en la mediapunta. Se cayeron del once Mikel Merino y Marcos Llorente. Baena volvió a ser extremo izquierdo, con Lamine, figura de esta selección, por la derecha. Triunfo solvente por 3-0 para creer que España es candidata a todo.

Rodri repitió en la base de la jugada, como escolta de Pedri. Un once para ganar fluidez en el juego sin dejar de lado la solvencia atrás. España llegaba a dieciseisavos con cero goles encajados, pero frente a una selección como la de Austria que tiene uno de los mejores ratios de presión en campo rival. No fue suficiente para frenar a una selección muy dominadora que se fue al descanso con un 1-0 estrecho para el dominio mostrado. La segunda parte no hizo más que confirmar la absoluta superioridad española.

Un portero de récord. No es casualidad. Con aplomo suficiente como para salir de cabeza para bloquear una incursión de Arnautović. Siempre repartiendo instrucciones y con un punto de vigilancia crucial para los escasos riegos que concede su defensa.

El día de la consagración del lateral extremeño. Un socio magnífico de Lamine, con un reparto de los espacios que plasmó una asociación magnífica. Hizo el gol de la tranquilidad llegando desde segunda línea. La importancia que tienen este tipo de goles es imprescindible en un Mundial que tiene que ser coral. No habrá quien le quite del once después de una actuación como esta.

Va camino de firmar un Mundial de leyenda. Sus pases son limpios y seguros. Como su anticipación ante los delanteros austriacos, a los que, junto Laporte, dejó secos. Por arriba y por abajo. Los pases rompiendo líneas fueron la llave para romper el acertijo inicial de Austria. A través de sus avances resolvió el amplio espacio que había con los atacantes al comienzo.

Partido de jerarca. Sin miedo a resolver la salida de balón con recortes, orientaciones y, sobre todo, con un criterio notorio. Compone una pareja exclusiva con Cubarsí que no ha concedido un solo gol en el Mundial. Es también un peligro a balón parado, lo que le da todavía más importancia en un once ideal.

Le anularon el que debería haber sido el primer gol de España. Una falta aplicada con un código riguroso tuvo la culpa. Muy incisivo en las incursiones y con una visión de juego magnífica que aplicó para asistir a Porro, su compañero en el otro flanco, en el 2-0. Fabricó el tercero con otro histórico pase adelantado.

El hombre que más kilómetros había recorrido en la fase de grupos. Con el paso de los minutos fue abandonando los pases de seguridad para convertirse en un hombre con llegada. Cómo aplaudió De la Fuente su tiro desde lejos en la segunda parte. Es el pegamento para que las piezas encajen.

Su trabajo entre líneas es imposible de definir. Con un centro orientado es capaz de cambiar el partido. Y así lo hizo varias veces en la primera parte. Es un futbolsita imprescindible. Un mediapunta luciendo en una posición en extinción. Licenciado en toque y orientación.

Todo en España empieza por Lamine. Le faltó un gol después de intentarlo de todas las maneras. Incluso cuando se llena de balón tiene sentido, porque provoca tal alteración que acaba bajando las defensas de los rivales. Es el jugador del mundo que más recursos tiene para generar peligro.

No necesita aparecer demasiado para dejar gestos que definen su estilo. Con el juego canalizado por la banda de Lamine, en la suya se armaron los espacios con los que sorprender a Austria. Es un complemento imprescindible y con unas características distintas al resto. Escandalosa ejecución a balón parado al borde del descanso.

Es hipnótico. Un delantero que querría cualquier equipo, porque es más inteligente que cualquier defensa que pueda tener encima. Su tanto fue una obra de arte, por la sencillez de un movimiento con el que dejar en la lona a rivales que no entienden por dónde sale. Es un ariete distinto a todos. Su doblete afirmó el sentido de superioridad de España.

Cuando el nivel de los sustitutos de España es el de un jugador así, es imposible no ilusionarse con un buen desarrollo en el Mundial. Fue cuestionado por ocupar el sitio de Olmo contra Uruguay, pero son dos perfiles que sumarán desde sus propias circunstancias.

Llegará el gol, porque lo busca con insistencia. Su peor enemigo, a veces, es él mismo, pero terminará por dar con la tecla con el que derramar el bote de goles.

Pobre del que quiera borrarle para la batalla de la segunda estrella. Un agitador constante, sobre todo contra equipos guerrilleros como Austria.

Día para marcar en una temporada que ha sido excelente. Con la pareja tan consolidada de centrales que tiene España no tendrá tanto protagonismo como le gustaría, pero todos suman.Fabián Ruiz

Su rol en este Mundial está siendo muy diferente al de la Eurocopa, pero España terminará por necesitarle.

Fuente: Sport

 Diario de Mallorca – Deportes

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