Novak Djokovic sigue los pasos de Carlos Alcaraz y Rafa Nadal y de la mano de Amazon Prime estrena este próximo jueves 20 de agosto su documental, ‘Wolf in Winter’. El serbio repasa una trayectoria todavía inacabada, pero ya histórica, con 24 títulos de Grand Slam, más de 1.100 victorias individuales, una medalla de oro olímpica y un récord de 428 semanas como número 1 del mundo. Un legado que le sitúa, por números, como uno de los mejores deportistas de todos los tiempos. Para hablar de ello, el serbio atendió a SPORT. Novak Djokovic sigue los pasos de Carlos Alcaraz y Rafa Nadal y de la mano de Amazon Prime estrena este próximo jueves 20 de agosto su documental, ‘Wolf in Winter’. El serbio repasa una trayectoria todavía inacabada, pero ya histórica, con 24 títulos de Grand Slam, más de 1.100 victorias individuales, una medalla de oro olímpica y un récord de 428 semanas como número 1 del mundo. Un legado que le sitúa, por números, como uno de los mejores deportistas de todos los tiempos. Para hablar de ello, el serbio atendió a SPORT.
Novak Djokovic sigue los pasos de Carlos Alcaraz y Rafa Nadal y de la mano de Amazon Prime estrena este próximo jueves 20 de agosto su documental, ‘Wolf in Winter’. El serbio repasa una trayectoria todavía inacabada, pero ya histórica, con 24 títulos de Grand Slam, más de 1.100 victorias individuales, una medalla de oro olímpica y un récord de 428 semanas como número 1 del mundo. Un legado que le sitúa, por números, como uno de los mejores deportistas de todos los tiempos. Para hablar de ello, el serbio atendió a SPORT.
P: «Wolf in Winter» (Lobo en invierno). ¿Por qué elegiste este título para el documental?
R: Porque creo que refleja la resiliencia y ese espíritu de no rendirse nunca. En las circunstancias más difíciles, cuando sientes que todo está en tu contra y que no vas a ser capaz de conseguirlo, de alguna manera encuentras esa fuerza interior y esa confianza que te permiten salir adelante en los momentos más complicados.
Por eso creo que este título, y el nombre del documental, también refleja mi infancia y la forma en la que crecí. Me crié en las montañas y pasaba mucho tiempo allí, tanto en verano como en invierno. Me encanta el invierno y, cuando era joven, también esquiaba. Así que tiene un significado muy especial, auténtico y simbólico para mí y para mi vida.
El documental te describe como un outsider y un chico malo. ¿Cuánto te ha ayudado ser visto como el villano a construir tu carrera?
La intención detrás del documental no era presentar únicamente los mejores momentos de mi carrera, mis logros, ni transmitir la idea de que soy el mejor y que todo ha sido siempre positivo y maravilloso, porque eso no es verdad. La vida tiene muchos altibajos.
La idea que tuvimos junto al director Jason Hehir era precisamente mostrar esa realidad. Él tiene una gran capacidad para presentar a las personas de una manera más personal, especialmente cuando se trata de deportistas. Obviamente, fue el director de The Last Dance, el documental sobre Michael Jordan, que tuvo un enorme éxito y que está considerado uno de los mejores documentales deportivos de la historia.
La idea era mostrar el viaje y, realmente, todos los momentos y experiencias por los que he pasado, dentro y fuera de la pista, que me han definido como persona y que me han ayudado a convertirme en quien soy. Es una película de 90 minutos, así que era difícil, en ese formato y en un periodo de tiempo tan corto, condensar toda una vida dentro y fuera de la pista. Pero lo intentamos.
Es un documental bastante intenso, en el que pasan muchas cosas, y espero que la gente lo disfrute.
Tienes que renunciar a algo para poder entregarte por completo o dedicarte plenamente a otra cosa
En el documental dices que conseguir todo lo que has conseguido implicó cambiar por completo tu entorno, pero que eso también tuvo consecuencias ¿A qué tipo de consecuencias te refieres?
Todo viaje implica sacrificios, ¿no? Tienes que renunciar a algo para poder entregarte por completo o dedicarte plenamente a otra cosa.
Así que, cuando hablaba en términos generales de este tipo de consecuencias, me refería a aspectos que van desde las relaciones con las personas más cercanas hasta el tiempo que te gustaría dedicar a hacer otras cosas o a estar con tus amigos. También a no poder tener la infancia que vive la mayoría de tus compañeros, de las personas de tu generación o de tus amigos, porque tú tienes que estar completamente dedicado a un deporte individual.
Pero todo esto forma parte del viaje y no hablo de ello con resentimiento. Tampoco lo digo para quejarme de nada. Simplemente, es lo que es. Y hemos intentado mostrarlo a través de la película.
Espero que incluso las personas que no siguen necesariamente el deporte o el tenis puedan identificarse o sentirse reflejadas en algunos de los valores universales que se presentan en ella, como la resiliencia, la perseverancia, la confianza en uno mismo, los valores familiares y, en definitiva, la importancia de creer en ti mismo, en tus sueños y en tu visión.
La medalla de oro olímpica de París 2024 es una de las primeras cosas que vemos en el documental. ¿Cuánto te ayudó ganar esa medalla de oro a seguir adelante, y qué tan importante fue tener a Carlos Alcaraz allí para motivarte?
Tenía 37 años cuando gané el oro olímpico y probablemente era mi última gran oportunidad de conseguirlo, en mis quintos Juegos Olímpicos. Había estado muy cerca. Gané el bronce en Pekín, hace ya mucho tiempo, en 2008, y también estuve cerca en cada una de las siguientes ediciones, pero nunca fui capaz de llegar a las finales y luchar por el oro.

Por eso, París fue realmente un logro y una experiencia increíble para mí, probablemente el momento más importante de mi vida y de mi carrera. Sobre todo, teniendo en cuenta las circunstancias en las que llegó: a los 37 años, después de todas las dificultades y de haber fracasado cuatro veces en mi intento de llegar a una final olímpica, y enfrentándome al que en ese momento era el mejor jugador del mundo, Carlos Alcaraz, que era muy joven pero que ya estaba ganando Grand Slams.
Fue realmente maravilloso, algo muy especial para mí y para mi familia. Poder tener allí también a mi mujer y a mis hijos para vivir ese momento y celebrarlo juntos, y al día siguiente volver a mi país con la bandera de Serbia sobre mis hombros… Fue inolvidable. Realmente, es algo que probablemente solo vives una vez en la vida.
De París 2024 a Los Ángeles 2028 en apenas un par de años. Tal como están las cosas hoy, ¿competir en otros Juegos Olímpicos sigue siendo una meta o es más bien un sueño?
Creo que es ambas cosas. Un sueño y una meta, pero también un deseo. Lo he dicho varias veces en los últimos años que me gustaría llegar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Creo que puedo conseguirlo. Ya veremos. Dependerá de cómo responda mi cuerpo y de muchas otras circunstancias.
Hoy en día no juego ni compito en tantos torneos, ni mucho menos tantos como durante los últimos veinte años. Y he elegido hacerlo así porque también quiero pasar más tiempo con mi familia y dedicarme de verdad a los diferentes roles que tengo en mi vida, como esposo, padre, hijo o hermano, además de desarrollar otras cosas que me interesan.
Tengo la esperanza de llegar hasta LA 2028 y terminar así mi carrera
Por supuesto, el tenis sigue siendo el centro de mi vida profesional, pero también quiero encontrar un equilibrio y por eso he revisado mi calendario. Aun así, sigo teniendo la esperanza de poder llegar hasta los Juegos Olímpicos y terminar mi carrera de esa manera, con la bandera de Serbia sobre mis hombros.
La retirada es una palabra recurrente cuando se habla de ti y también aparece en el documental. Pero ¿cuál es la palabra que tienes en la cabeza cada día?
Hay muchas cosas diferentes que pasan por mi mente cada día. Pero, cuando se trata de la vida en general, intento encontrar un equilibrio, especialmente entre mi vida privada y mi vida profesional.
También intento ser constante y disciplinado, no solo con las rutinas que me ayudan a estar mejor preparado como tenista y a rendir mejor en la pista, sino también con aquellas que me permiten sentirme más saludable como persona. Me gusta mucho todo lo relacionado con el bienestar y llevar un estilo de vida saludable.
En definitiva, simplemente intento ofrecer mi mejor versión, sea lo que sea que eso signifique en un día determinado, a todas las personas que me rodean.

En el documental también vemos tus inicios y como era ese pequeño Novak. ¿De qué crees que estaría más orgulloso si pudiera verlo hoy?
El pequeño Novak soñaba con convertirse en tenista profesional, ganar Wimbledon y llegar a ser número uno del mundo. Pero no creo que aquel joven Novak llegara a imaginar que todas esas cosas acabarían sucediendo.
Así que creo que estaría muy feliz, orgulloso y emocionado. Pero también estaría agradecido, muy agradecido por todas las experiencias, tanto buenas como malas, por las que he pasado y que hemos intentado compartir a través de la película.
Después de ver el documental, ¿hay algo de lo que te arrepientas?
No, no me arrepiento de nada. La vida está llena de todo tipo de experiencias y circunstancias que suceden por una razón y con un propósito. Así que no cambiaría nada.
Siempre he intentado actuar en mi vida con las mejores intenciones, tanto para mí como para los demás, en cada momento. He hecho lo que he podido en cada situación. No siempre, por supuesto, he tomado las decisiones más inteligentes o acertadas, pero todas esas experiencias forman parte de los pilares sobre los que se han construido mi vida, mi carácter y la persona que soy hoy.
Fuente: Sport
Diario de Mallorca – Deportes
