La fiscalidad es uno de los factores que más influyen en las decisiones de muchos empresarios a la hora de elegir dónde establecer su actividad. Sobre este asunto ha reflexionado el asesor fiscal Lluis Abad en un vídeo publicado en redes sociales, donde analiza cuáles son, a su juicio, algunos de los países con los impuestos más bajos para quienes gestionan una empresa.
El experto comienza poniendo como referencia la carga tributaria que, según explica, afrontan muchos profesionales en España. «Para que te hagas una idea, como empresario en España pierdes hasta la mitad de tu dinero en impuestos», afirma. A partir de ese punto plantea una alternativa que cada vez despierta más interés entre quienes buscan optimizar su estructura fiscal.
Según señala, elegir adecuadamente el lugar donde se establece la residencia fiscal de la empresa puede tener un impacto considerable. «Si escoges bien uno de estos países para tener la residencia fiscal de tu empresa, puedes ahorrarte casi por completo este 50% que estás perdiendo», comenta antes de enumerar algunos ejemplos.
El primer país que menciona en su clasificación ocupa el tercer puesto. «En el puesto número tres está Andorra», explica. En el pequeño principado pirenaico, indica, la tributación sobre los beneficios empresariales resulta notablemente más baja que en otros territorios europeos. «Pagas un 10% de impuestos sobre beneficios y de un 5 a un 10% de IRPF», detalla.
«Eso es lo único que te permite disponer de tu dinero de una forma legal»
En la segunda posición sitúa uno de los destinos más conocidos entre empresarios y emprendedores internacionales. «En segundo lugar tenemos Dubái», señala. En este caso, el sistema fiscal presenta una particularidad relevante. «Se paga un 10% de impuesto de beneficios a partir de 100.000 euros y un 0% de IRPF», explica.
El ranking lo encabeza, según Abad, un país europeo que a menudo pasa desapercibido en este tipo de debates. «En el puesto número uno tienes Bulgaria», afirma. Allí, indica, la presión fiscal se mantiene también en niveles reducidos. «Pagas un 10% de impuestos de beneficios y un máximo de un 10% de IRPF», comenta.
No obstante, el asesor fiscal recuerda que trasladar la residencia fiscal de una empresa no consiste únicamente en reducir impuestos. En sus palabras, estas decisiones deben enmarcarse siempre dentro de la legalidad vigente. «Eso es lo único que te permite disponer de tu dinero de una forma legal», concluye en su explicación.
Optimizar la carga fiscal puede marcar la diferencia entre perder gran parte de los ingresos y mantener la mayor parte de los beneficios de una sociedad
La fiscalidad es uno de los factores que más influyen en las decisiones de muchos empresarios a la hora de elegir dónde establecer su actividad. Sobre este asunto ha reflexionado el asesor fiscal Lluis Abad en un vídeo publicado en redes sociales, donde analiza cuáles son, a su juicio, algunos de los países con los impuestos más bajos para quienes gestionan una empresa.
El experto comienza poniendo como referencia la carga tributaria que, según explica, afrontan muchos profesionales en España. «Para que te hagas una idea, como empresario en España pierdes hasta la mitad de tu dinero en impuestos», afirma. A partir de ese punto plantea una alternativa que cada vez despierta más interés entre quienes buscan optimizar su estructura fiscal.
Según señala, elegir adecuadamente el lugar donde se establece la residencia fiscal de la empresa puede tener un impacto considerable. «Si escoges bien uno de estos países para tener la residencia fiscal de tu empresa, puedes ahorrarte casi por completo este 50% que estás perdiendo», comenta antes de enumerar algunos ejemplos.
El primer país que menciona en su clasificación ocupa el tercer puesto. «En el puesto número tres está Andorra», explica. En el pequeño principado pirenaico, indica, la tributación sobre los beneficios empresariales resulta notablemente más baja que en otros territorios europeos. «Pagas un 10% de impuestos sobre beneficios y de un 5 a un 10% de IRPF», detalla.
En la segunda posición sitúa uno de los destinos más conocidos entre empresarios y emprendedores internacionales. «En segundo lugar tenemos Dubái», señala. En este caso, el sistema fiscal presenta una particularidad relevante. «Se paga un 10% de impuesto de beneficios a partir de 100.000 euros y un 0% de IRPF», explica.
El ranking lo encabeza, según Abad, un país europeo que a menudo pasa desapercibido en este tipo de debates. «En el puesto número uno tienes Bulgaria», afirma. Allí, indica, la presión fiscal se mantiene también en niveles reducidos. «Pagas un 10% de impuestos de beneficios y un máximo de un 10% de IRPF», comenta.
No obstante, el asesor fiscal recuerda que trasladar la residencia fiscal de una empresa no consiste únicamente en reducir impuestos. En sus palabras, estas decisiones deben enmarcarse siempre dentro de la legalidad vigente. «Eso es lo único que te permite disponer de tu dinero de una forma legal», concluye en su explicación.
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