Crítica de ‘X-Men ’97’ temporada 2: Marvel Studios firma su mejor serie y demuestra que los mutantes están de vuelta

En un pasado no muy lejano, Marvel Studios asombró al mundo con dos titánicos largometrajes de ‘Los Vengadores’ que fueron recibidos entre vítores por la audiencia y la crítica mundial. La compañía, perteneciente a The Walt Disney Company, ha sufrido desde la pandemia en adelante varios problemas, no tanto económicos, ya que es una de las grandes productoras audiovisuales que más dinero han recaudado en taquilla, aunque sí han errado a nivel organizativo, sumiendo en un caos de contenidos entre las producciones que llenaban las salas de cine y las series que aterrizaron en Disney+. Es por ello que desde 2025, Marvel Studios inició una etapa centrada en la calidad por encima de la cantidad. La reorganización interna impulsada por la compañía buscaba ofrecer productos más cuidados y diferenciados, con equipos creativos específicos para cine, televisión y animación. En este contexto, las producciones animadas han ganado un papel destacado dentro de la estrategia de Marvel Studios, que pretende recuperar la confianza de los seguidores con historias más sólidas y ambiciosas. Una de las grandes apuestas de esta nueva hoja de ruta es precisamente ‘X-Men ’97’, cuya segunda temporada acaba de aterrizar en Disney+ y sus episodios van mucho más allá que simplemente nostalgia noventera.

Bienvenidos al Apocalipsis de los X-Men

Desde que suena la mítica intro de los mutantes de Ron Wasserman, versionada por The Newton Brothers (el dúo formado por Andy Grush y Taylor Newton Stewart), tu gen mutante se activa por completo. La segunda temporada de ‘X-Men ’97’ amplía todo lo visto en su primera entrega. La serie mantiene el estilo visual que recuperó la esencia de la ficción animada de los años noventa, pero da un paso más allá con secuencias de acción de mayor escala y una historia más ambiciosa, gracias a la versatilidad que te ofrece la animación. En esta nueva etapa, el foco recae sobre Apocalipsis y una adaptación de la emblemática saga de ‘La Era de Apocalipsis’, que llevará a los héroes mutantes a recorrer distintas épocas y realidades. Como vimos en el final de la primera temporada, el equipo queda dividido entre el pasado antiguo, un futuro distópico y el presente, en una aventura que pondrá a prueba sus convicciones y relaciones. Junto al espectáculo y los viajes temporales, la temporada profundiza en el drama de los personajes y en las consecuencias de las decisiones que deben tomar, ampliando el universo de la serie sin perder la identidad que la convirtió en una de las producciones animadas más destacadas de Marvel. Con una narrativa más madura y un mayor alcance argumental, ‘X-Men ’97’ afronta una nueva etapa que promete seguir explorando el legado de los mutantes, un legado que tiene aún mucha leña que cortar debido a que el presidente de Marvel Television, Brad Winderbaum, ha confirmado que una cuarta temporada de la serie mutante ya está en proceso de desarrollo.

 

LA RAZÓN ha tenido acceso a cuatro de los nueve episodios que componen esta segunda temporada y, aunque el capítulo inaugural presenta un ritmo más pausado y resulta el menos sólido a nivel narrativo, la serie no tarda en ganar intensidad. A medida que avanzan los episodios, la historia crece en ambición hasta desembocar en una auténtica epopeya ambientada en el antiguo Egipto, donde se exploran los orígenes de Apocalipsis, la gran amenaza de esta nueva entrega. En ese enfrentamiento simbólico, los X-Men representan la esperanza y el renacer de un nuevo amanecer, mientras que Apocalipsis encarna la noche y la oscuridad que amenaza con consumirlo todo. Lejos de encajar en la etiqueta de animación infantil, ‘X-Men ’97’ vuelve a demostrar que se trata de una serie concebida para un público adulto. Su madurez no reside en recurrir a elementos provocadores o explícitos, sino en la profundidad de los temas que aborda, en los dilemas morales de sus personajes y en el peso emocional de sus decisiones. Es una obra que puede disfrutarse a cualquier edad, pero cuya complejidad se aprecia de forma muy distinta a los 12 años que a los 30. Además, esta segunda temporada amplía notablemente la escala de su universo, llevando la acción a escenarios mucho más diversos, así como nuevos personajes que enriquecen todavía más el ecosistema mutante, dando la sensación de que esta serie apenas ha comenzado a explorar todo su potencial.

 Mañana se estrena el cuarto capítulo en Disney+, un episodio al que ha tenido acceso LA RAZÓN y que al igual que el resto de ‘X-Men ’97’, es de lo mejor que tiene Marvel Studios en la plataforma de streaming  

En un pasado no muy lejano, Marvel Studios asombró al mundo con dos titánicos largometrajes de ‘Los Vengadores’ que fueron recibidos entre vítores por la audiencia y la crítica mundial. La compañía, perteneciente a The Walt Disney Company, ha sufrido desde la pandemia en adelante varios problemas, no tanto económicos, ya que es una de las grandes productoras audiovisuales que más dinero han recaudado en taquilla, aunque sí han errado a nivel organizativo, sumiendo en un caos de contenidos entre las producciones que llenaban las salas de cine y las series que aterrizaron en Disney+. Es por ello que desde 2025, Marvel Studios inició una etapa centrada en la calidad por encima de la cantidad. La reorganización interna impulsada por la compañía buscaba ofrecer productos más cuidados y diferenciados, con equipos creativos específicos para cine, televisión y animación. En este contexto, las producciones animadas han ganado un papel destacado dentro de la estrategia de Marvel Studios, que pretende recuperar la confianza de los seguidores con historias más sólidas y ambiciosas. Una de las grandes apuestas de esta nueva hoja de ruta es precisamente ‘X-Men ’97’, cuya segunda temporada acaba de aterrizar en Disney+ y sus episodios van mucho más allá que simplemente nostalgia noventera.

Desde que suena la mítica intro de los mutantes de Ron Wasserman, versionada por The Newton Brothers (el dúo formado por Andy Grush y Taylor Newton Stewart), tu gen mutante se activa por completo. La segunda temporada de ‘X-Men ’97’ amplía todo lo visto en su primera entrega. La serie mantiene el estilo visual que recuperó la esencia de la ficción animada de los años noventa, pero da un paso más allá con secuencias de acción de mayor escala y una historia más ambiciosa, gracias a la versatilidad que te ofrece la animación. En esta nueva etapa, el foco recae sobre Apocalipsis y una adaptación de la emblemática saga de ‘La Era de Apocalipsis’, que llevará a los héroes mutantes a recorrer distintas épocas y realidades. Como vimos en el final de la primera temporada, el equipo queda dividido entre el pasado antiguo, un futuro distópico y el presente, en una aventura que pondrá a prueba sus convicciones y relaciones. Junto al espectáculo y los viajes temporales, la temporada profundiza en el drama de los personajes y en las consecuencias de las decisiones que deben tomar, ampliando el universo de la serie sin perder la identidad que la convirtió en una de las producciones animadas más destacadas de Marvel. Con una narrativa más madura y un mayor alcance argumental, ‘X-Men ’97’ afronta una nueva etapa que promete seguir explorando el legado de los mutantes, un legado que tiene aún mucha leña que cortar debido a que el presidente de Marvel Television, Brad Winderbaum, ha confirmado que una cuarta temporada de la serie mutante ya está en proceso de desarrollo.

LA RAZÓN ha tenido acceso a cuatro de los nueve episodios que componen esta segunda temporada y, aunque el capítulo inaugural presenta un ritmo más pausado y resulta el menos sólido a nivel narrativo, la serie no tarda en ganar intensidad. A medida que avanzan los episodios, la historia crece en ambición hasta desembocar en una auténtica epopeya ambientada en el antiguo Egipto, donde se exploran los orígenes de Apocalipsis, la gran amenaza de esta nueva entrega. En ese enfrentamiento simbólico, los X-Men representan la esperanza y el renacer de un nuevo amanecer, mientras que Apocalipsis encarna la noche y la oscuridad que amenaza con consumirlo todo. Lejos de encajar en la etiqueta de animación infantil, ‘X-Men ’97’ vuelve a demostrar que se trata de una serie concebida para un público adulto. Su madurez no reside en recurrir a elementos provocadores o explícitos, sino en la profundidad de los temas que aborda, en los dilemas morales de sus personajes y en el peso emocional de sus decisiones. Es una obra que puede disfrutarse a cualquier edad, pero cuya complejidad se aprecia de forma muy distinta a los 12 años que a los 30. Además, esta segunda temporada amplía notablemente la escala de su universo, llevando la acción a escenarios mucho más diversos, así como nuevos personajes que enriquecen todavía más el ecosistema mutante, dando la sensación de que esta serie apenas ha comenzado a explorar todo su potencial.

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