Cobrar el IMV viviendo con los padres: los requisitos para mayores de 23 años

Si tienes más de 23 años, vives con tus padres y no tienes ingresos quizá esto te interese. Lo primero que debes saber es cómo te ve la Seguridad Social. Por regla general, la ley mete a todos los que viven bajo el mismo techo en la misma bolsa económica. Es decir, los ingresos de tus padres y los tuyos se suman para decidir si tienes derecho o no a cobrar la prestación.

Sin embargo, hay rendijas en la norma que permiten solicitar el Ingreso Mínimo Vital (IMV) por tu cuenta, aunque sigas durmiendo en la habitación de casa de tus padres.

Los requisitos clave para pedirlo por tu cuenta

Para que la administración te considere un caso independiente estando en el hogar familiar, hay que cumplir algunas condiciones:

La edad: Tener cumplidos al menos 23 años (o 30 en algunos supuestos donde se exige haber estado emancipado antes).

Haber sido independiente en el pasado: Debes demostrar que has vivido de forma independiente durante un tiempo antes de la solicitud (normalmente al menos dos años), acreditando cotizaciones a la Seguridad Social o empleos anteriores.

El tope de ingresos familiares: Si no se demuestra esa independencia previa, la renta de toda la casa junta no puede superar el límite máximo fijado para ese tamaño de hogar.

Situaciones excepcionales: La ley hace excepciones con personas en situación de vulnerabilidad, víctimas de violencia de género o quienes han tenido que volver al hogar paterno tras un divorcio o separación.

Si no puedes acreditar haber sido independiente económicamente antes, la Seguridad Social va a mirar la cartera de toda la casa. Si el sueldo de tu madre, de tu padre o de ambos supera el límite legal para una familia de tres o más personas, la ayuda será denegada aunque tú personalmente no ingreses ni un solo euro. Asi que en resumen, la clave para cobrar el IMV compartiendo casa con la familia no es no tener trabajo, sino demostrar si legalmente formas una «unidad independiente» o si los ingresos de tus padres te dejan fuera de la ayuda.

 La Seguridad Social contempla condiciones específicas para que los jóvenes que conviven con sus padres puedan acceder a esta prestación económica de forma independiente.  

Si tienes más de 23 años, vives con tus padres y no tienes ingresos quizá esto te interese. Lo primero que debes saber es cómo te ve la Seguridad Social. Por regla general, la ley mete a todos los que viven bajo el mismo techo en la misma bolsa económica. Es decir, los ingresos de tus padres y los tuyos se suman para decidir si tienes derecho o no a cobrar la prestación.

Sin embargo, hay rendijas en la norma que permiten solicitar el Ingreso Mínimo Vital (IMV) por tu cuenta, aunque sigas durmiendo en la habitación de casa de tus padres.

Para que la administración te considere un caso independiente estando en el hogar familiar, hay que cumplir algunas condiciones:

La edad: Tener cumplidos al menos 23 años (o 30 en algunos supuestos donde se exige haber estado emancipado antes).

Haber sido independiente en el pasado: Debes demostrar que has vivido de forma independiente durante un tiempo antes de la solicitud (normalmente al menos dos años), acreditando cotizaciones a la Seguridad Social o empleos anteriores.

El tope de ingresos familiares: Si no se demuestra esa independencia previa, la renta de toda la casa junta no puede superar el límite máximo fijado para ese tamaño de hogar.

Situaciones excepcionales: La ley hace excepciones con personas en situación de vulnerabilidad, víctimas de violencia de género o quienes han tenido que volver al hogar paterno tras un divorcio o separación.

Si no puedes acreditar haber sido independiente económicamente antes, la Seguridad Social va a mirar la cartera de toda la casa. Si el sueldo de tu madre, de tu padre o de ambos supera el límite legal para una familia de tres o más personas, la ayuda será denegada aunque tú personalmente no ingreses ni un solo euro. Asi que en resumen, la clave para cobrar el IMV compartiendo casa con la familia no es no tener trabajo, sino demostrar si legalmente formas una «unidad independiente» o si los ingresos de tus padres te dejan fuera de la ayuda.

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