Facultativos, familias y pacientes se manifiestan en Madrid contra el anteproyecto que regulará sus condiciones laborales. «Como pacientes, sufriremos las injusticias que se hagan con ellos», advierten Leer Facultativos, familias y pacientes se manifiestan en Madrid contra el anteproyecto que regulará sus condiciones laborales. «Como pacientes, sufriremos las injusticias que se hagan con ellos», advierten Leer
«Hacía falta ya una huelga en Sanidad«. Para los miles de médicos que hoy han dejado las consultas para acudir a la manifestación «Por un estatuto propio del médico y el facultativo«, no es su primera movilización para mejorar sus condiciones laborales. El anteproyecto del Estatuto Marco «no es suficiente y no reconoce nuestras singularidades», repetían los facultativos desde el Congreso de los Diputados hasta la puerta del Ministerio de Sanidad.
«Mónica, traidora». «No es nada lista esta anestesista». «Ministra, negocia o vuelve a tu consulta«. «A la OMS, vete ya». Pero no solo Mónica García, ministra de Sanidad, era objeto de las consignas de los médicos. Dado que en sus mejoras laborales precisan el apoyo de otros ministerios, también dedicaron cánticos a la responsable del Ministerio de Hacienda, «Montero pon el dinero«, y también al máximo responsable del Ejecutivo, «Pedro, tirano, no te laves las manos«.
El secretario de Estado, Javier Padilla (también médico) también fue recordado por los médicos manifestantes: «Padilla, para negociar, nos tienes que escuchar«. Lo mismo con los sindicatos que firmaron el acuerdo del anteproyecto: «¿Dónde están? No se ven CCOO y UGT».
Un total de 5.000 médicos y facultativos, según datos de la Delegación del Gobierno, asistieron a la movilización promovida por la unión de los seis sindicatos médicos unidos contra el actual texto del Estatuto Marco. La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA) rechazan el estatuto que Sanidad ha acordado con SATSE-FSES, CCOO, UGT y CSIF para regula las condiciones laborales de todos los profesionales del Sistema Nacional de Salud.
«Aquí solamente hay una opción, o se rectifica y se permite a los médicos, al igual que tienen sus compañeros del resto de Europa, tener un ámbito de negociación propio, que permita al médico negociar directamente con la administración, o se acabará desmantelando la Sanidad y se quedara sin médicos«, advirtió el secretario general de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), Víctor Pedrero.
La marcha, de poco más de una hora, discurrió en un ambiente festivo y familiar y bien se podría haber coreado «manifa familiar, el médico también quiere conciliar». Los médicos no estaban solos en la manifestación; junto a ellos estaban sus familiares, padres, hijos e incluso pacientes. Eva Milar, jefa de Servicio de Radiodiagnóstico en el Hospital Obispo Polanco de Teruel, acudió acompañada de su marido. «Queremos que la población nos entienda y nos apoye. Porque sin médicos no hay medicina y no hay sanidad pública de calidad».
Rebeca González, residente de Pediatría en el Hospital Universitario General de Villalba, iba acompañada de sus padres. «Vivimos sus guardias», decía su madre. «Creo que hay una falta de respeto por el médico y por las condiciones en las que tiene que desempeñar su trabajo. Al final, nosotros como pacientes vamos a sufrir las injusticias que se hacen con ellos», añadía.
Muchos padres llevaron a sus hijos a la manifestación. Y muchos de ellos portaban carteles en los que deseaban que ellos no siguieran con la profesión que habían elegido sus padres. «Menos horas de guardia y más juegos», «¿Y a mí quién me cuida?» «¿Por qué mi mamá no quiere que sea médico? Mónica, respóndeme», rezaban las pancartas. «Es que no quiero que ni yo, ni mis hijos ni las nuevas generaciones se conformen con el «esto es así». Hay que cuidar al que cuida y todos queremos conciliar», decían unas facultativas en un grupo con varios carritos de bebé.
Rosario acudía como paciente y reconocía que era su primera manifestación. «Hace unas semanas me operó de la vesícula biliar el cirujano Álvaro García Sesma [Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid] y estoy aquí por él», señalaba esta paciente. «He visto cómo él y su equipo trabajaban guardias y hacían trasplantes en jornadas largas. Nos merecemos médicos que estén bien cuidados».
Ángela Hernández, secretaria general de Amyts y portavoz de Apemif (Agrupación por un Estatuto Médico y Facultativo), en un tono institucional, comentó que esperan que «se abran vías de diálogo». «No vamos a parar porque la profesión médica ha despertado. Aquí estamos jóvenes, mayores, nos hemos unido todos y esta unión de enfado médico no se veía desde el año 95, y sobre todo porque lo que pedimos es justo».
Hace más de 30 años, los médicos echaron un órdago a Sanidad para mejorar sus condiciones laborales. En aquel entonces, Ángeles Amador dirigía la cartera de Sanidad, en el último Ejecutivo de Felipe González. «No estaba aquí, sino en Cádiz», recuerda Juan Benjumeda, delegado del Sindicato Médico Andaluz. «Y sí, fueron muchos días para rechazar lo que nos ofrecía Amador y conseguir lo que necesitábamos«.
Pero si hoy han vuelto a las calles es porque «esto ya es un SOS, porque si no salvamos a la profesión médica de este estatuto será su muerte», apunta Daniel Suárez, médico del Centro de Salud de Ademuz (Valencia). «Porque desde 2003 tenemos un estatuto que es insuficiente y tenemos que rematarlo. Tenemos que seguir reivindicando las guardias. Todavía hay posibilidad de que sean de 24 y no de 17, y que cada hora trabajada sea una hora cotizada».
Todos justifican que lo pactado entre Sanidad y los sindicatos de clase no cubre las necesidades de un profesional «que tiene sus singularidades». «¿Dónde está la igualdad con el resto de las categorías? ¿Por qué ellos sí tienen jornadas de 35 horas y nosotros debemos llegar a las 45?», apuntó Daniel Nova, médico de Urgencias y delegado sindical de Murcia. Para Xavi Díaz, delegado de Metges de Catalunya, «esto es una demostración de unión de todos los médicos de España«.
La manifestación es el pistoletazo de salida a una huelga semanal al mes. «Estamos convencidos de que lo vamos a lograr», sostenía segura Isabel Calama, secretaria de finanzas de Amyts y odontóloga en atención primaria. «Sería una desgracia para la población española y para su sistema sanitario que no saliera adelante un estatuto que cumpla con las necesidades de los médicos. Nadie quiere que le atienda un médico cansado y con sus facultades mermadas».
Como médico de Urgencias, Nova aseguró que «hoy en nuestro país el médico que atiende un problema a las 4 de la mañana lleva despierto hace 17 horas. Eso no pasa en el resto de los profesionales sanitarios que se han ido recambiando».
La residente de Pediatría reconocía que «ya no se puede más con que ‘esto es así’. Ya no nos conformamos», al tiempo que «asume que esto va a ser largo y es muy difícil, pero sentimos que los pacientes y nuestras familias nos acompañan».
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