No es una despedida definitiva, pero sí un paréntesis con peso. Belén Esteban, figura icónica del universo televisivo español, ha anunciado que se tomará un año sabático. Tras más de un cuarto de siglo frente a las cámaras, la colaboradora ha decidido frenar, priorizar su vida personal y, por primera vez en mucho tiempo, alejarse de los platós.
La revelación llega justo cuando se prepara para participar en el concurso culinario «Top Chef: dulces y famosos», que pronto verá la luz en TVE. Un proyecto que, según ha contado en una entrevista con El Televisero, servirá como punto y aparte antes de retirarse momentáneamente de la televisión. “Decidí que me quería coger un año sabático”, afirmó con claridad.
Aunque deja la puerta entreabierta a una posible vuelta si llega una propuesta que le entusiasme, lo cierto es que el deseo de parar está por encima de cualquier oferta. “Si me llaman de algún programa o algo voy. Pero quiero hacer un poco de parón”, añadió. Un freno que tiene más que ver con las prioridades vitales que con un agotamiento profesional.
“No me he cansado de la tele”, aclaró. Pero sí reconoce que necesita tiempo: “Primero por mí, también por mi hija, que vive lejos, y por mi madre, que ya tiene 82 años y vive en Benidorm”. La distancia, las ausencias acumuladas y la rutina que impone la televisión han hecho que, por primera vez, Esteban se dé permiso para desconectar.
La madrileña quiere recuperar espacios cotidianos, esos que la televisión le ha ido restando: pasar más tiempo con su madre, visitar a su hija en Estados Unidos, disfrutar de su vida en pareja sin las exigencias del directo. “Muchas veces llegas de la televisión y te da pereza”, confiesa. No hay reproche, ni dramatismo. Solo la convicción de que es momento de mirar hacia dentro.
Queda por ver si esta pausa marcará un cambio de rumbo definitivo o será solo un respiro. Pero lo que sí parece claro es que Belén Esteban ha tomado una decisión desde la madurez y el deseo de cuidar lo que siempre ha estado fuera de foco: su vida personal. Y en este nuevo tiempo, las cámaras tendrán que esperar.
A punto de volver con un nuevo concurso en TVE, la madrileña revela que ha tomado una decisión personal que marca un antes y un después en su relación con la pequeña pantalla
No es una despedida definitiva, pero sí un paréntesis con peso. Belén Esteban, figura icónica del universo televisivo español, ha anunciado que se tomará un año sabático. Tras más de un cuarto de siglo frente a las cámaras, la colaboradora ha decidido frenar, priorizar su vida personal y, por primera vez en mucho tiempo, alejarse de los platós.
La revelación llega justo cuando se prepara para participar en el concurso culinario «Top Chef: dulces y famosos», que pronto verá la luz en TVE. Un proyecto que, según ha contado en una entrevista con El Televisero, servirá como punto y aparte antes de retirarse momentáneamente de la televisión. “Decidí que me quería coger un año sabático”, afirmó con claridad.
Aunque deja la puerta entreabierta a una posible vuelta si llega una propuesta que le entusiasme, lo cierto es que el deseo de parar está por encima de cualquier oferta. “Si me llaman de algún programa o algo voy. Pero quiero hacer un poco de parón”, añadió. Un freno que tiene más que ver con las prioridades vitales que con un agotamiento profesional.
“No me he cansado de la tele”, aclaró. Pero sí reconoce que necesita tiempo: “Primero por mí, también por mi hija, que vive lejos, y por mi madre, que ya tiene 82 años y vive en Benidorm”. La distancia, las ausencias acumuladas y la rutina que impone la televisión han hecho que, por primera vez, Estebanse dé permiso para desconectar.
La madrileña quiere recuperar espacios cotidianos, esos que la televisión le ha ido restando: pasar más tiempo con su madre, visitar a su hija en Estados Unidos, disfrutar de su vida en pareja sin las exigencias del directo. “Muchas veces llegas de la televisión y te da pereza”, confiesa. No hay reproche, ni dramatismo. Solo la convicción de que es momento de mirar hacia dentro.
Queda por ver si esta pausa marcará un cambio de rumbo definitivo o será solo un respiro. Pero lo que sí parece claro es que Belén Esteban ha tomado una decisión desde la madurez y el deseo de cuidar lo que siempre ha estado fuera de foco: su vida personal. Y en este nuevo tiempo, las cámaras tendrán que esperar.
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