BBVA ha aprobado la reorganización y simplificación de su estructura directiva para impulsar su transformación ante el impacto de la inteligencia artificial. Entre los cambios más relevantes destacan el relevo al frente de su negocio en México, su principal mercado, de Eduardo Osuna, la salida de Luisa Gómez Bravo como directora financiera del Grupo y el cambio de responsable de banca minorista en España, Gonzalo Rodríguez, que pasará a ser director financiero.
Esta renovación de buena parte de su cúpula abarca desde los responsables en México y en Colombia, hasta la dirección financiera, la de estrategia y la de talento. El presidente, Carlos Torres, y el consejero delegado, Onur Genç, continúan al frente de las funciones ejecutivas del grupo, y no se acometerá ningún «fichaje» externo, ya que todos los cambios en las distintas áreas claves del banco se han hecho con responsables que proceden del propio banco.
En concreto, José Luis Elechiguerra, hasta ahora responsable global de Gestión de Riesgos (GRM), sustituirá a Eduardo Osuna como ‘country manager’ de BBVA en el país azteca, quien pasará a ocupar la presidencia del Consejo de Administración de BBVA México. Como resultado de este movimiento, Pablo Pastor, actual responsable de Riesgos de América del Sur y Turquía, asumirá la dirección global de GRM en sustitución de Elechiguerra. Además, BBVA integrará en esta área las funciones de ‘Compliance’ y Riesgos no Financieros, hasta ahora dependientes de ‘Regulation & Internal Control’, división que desaparecerá con la nueva organización. Ambas funciones quedarán bajo el liderazgo de Rocío Pérez, responsable global de Compliance & Internal Control, con el objetivo de configurar una función integrada de gestión de riesgos y simplificar el reporte al primer nivel de la entidad. Tanto GRM como Compliance & Internal Control mantendrán acceso directo al Consejo de Administración.
El banco aprovecha este nuevo organigrama para crear una nueva área global encargada de gestionar las relaciones del BBVA con el entorno institucional, regulatorio y de políticas públicas, de la que se ocupará Mario Pardo, hasta ahora responsable del negocio en Colombia. La vacante en el país sudamericano la cubre Gloria Couceiro, actual responsable global de Planificación Financiera y Gestión de Costes e Inversiones. El BBVA considera que esta estructura simplifica el seguimiento de los países de América del Sur. Pasan a tener reporte directo al consejero delegado: Argentina, bajo la batuta de Jorge Bledel; Colombia, con Gloria Couceiro, y Perú, donde continúa Fernando Eguiluz.
Además, al frente de la dirección financiera del BBVA se coloca Gonzalo Rodríguez, hasta ahora responsable de Banca Minorista de BBVA en España, en sustitución de Luisa Gómez Bravo. El área global de Talento y Cultura, que ocupaba Paul Tobin, pasa a ser responsabilidad de Victoria del Castillo, actual responsable de Estrategia y Fusiones y Adquisiciones, área que pasa a depender de Roberto Albaladejo, actual encargado de grandes clientes corporativos.
El responsable de los servicios jurídicos del BBVA en México, Jacobo de Nicolás, sustituye a María Jesús Arribas al frente del área global de Legal, en un momento clave en el que el banco se sentará en el banquillo, junto a otras 15 personas, entre ellas su expresidente, Francisco González, por delitos de cohecho y revelación de secretos por la contratación del excomisario Villarejo. Y la actual responsable del gabinete de presidencia, Rosario Mirat, pasa a ser la secretaria general y del consejo de administración del BBVA, en sustitución de Domingo Armengol.
Tanto Armengol, como María Jesús Arribas, Juan Asúa, Ana Fernández Manrique, Luisa Gómez Bravo, Eduardo Osuna, Jorge Sáenz de Azcúnaga y Paul Tobin concluyen su etapa ejecutiva en el BBVA, pero está previsto que continúen vinculados al banco «aportando su conocimiento y experiencia en iniciativas de interés para el grupo y, en algunos casos, desde los consejos de administración de diferentes filiales. Su liderazgo, compromiso y generosidad han sido fundamentales para construir el banco que somos hoy».
Para Carlos Torres, «en un contexto de cambio acelerado, este liderazgo renovado nos sitúa en la mejor posición para impulsar un nuevo ciclo de crecimiento y continuar nuestra historia de éxito. Esta organización potencia nuestra capacidad para ayudar a nuestros clientes a llegar más lejos, crear más oportunidades para nuestros empleados, generar un crecimiento sostenible para nuestros accionistas y contribuir al progreso de la sociedad».
Por su parte, el consejero delegado agregó que los cambios «nos permitirán avanzar con decisión en nuestras prioridades estratégicas, en un entorno marcado por el profundo impacto de la inteligencia artificial, manteniendo siempre al cliente en el centro».
Todos estos cambios, que serán efectivos a partir del 1 de septiembre, incluyen una simplificación de la organización para favorecer una mayor integración entre funciones relacionadas, ha explicado el banco en un comunicado enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Todos los nuevos responsables proceden del propio grupo bancario. Nombra a José Luis Elechiguerra nuevo ‘country manager’ en el país norteamericano y a Gonzalo Rodríguez como nuevo CFO
BBVA ha aprobado la reorganización y simplificación de su estructura directiva para impulsar su transformación ante el impacto de la inteligencia artificial. Entre los cambios más relevantes destacan el relevo al frente de su negocio en México, su principal mercado, de Eduardo Osuna, la salida de Luisa Gómez Bravo como directora financiera del Grupo y el cambio de responsable de banca minorista en España, Gonzalo Rodríguez, que pasará a ser director financiero.
Esta renovación de buena parte de su cúpula abarca desde los responsables en México y en Colombia, hasta la dirección financiera, la de estrategia y la de talento. El presidente, Carlos Torres, y el consejero delegado, Onur Genç, continúan al frente de las funciones ejecutivas del grupo, y no se acometerá ningún «fichaje» externo, ya que todos los cambios en las distintas áreas claves del banco se han hecho con responsables que proceden del propio banco.
En concreto, José Luis Elechiguerra, hasta ahora responsable global de Gestión de Riesgos (GRM), sustituirá a Eduardo Osuna como ‘country manager’ de BBVA en el país azteca, quien pasará a ocupar la presidencia del Consejo de Administración de BBVA México. Como resultado de este movimiento, Pablo Pastor, actual responsable de Riesgos de América del Sur y Turquía, asumirá la dirección global de GRM en sustitución de Elechiguerra. Además, BBVA integrará en esta área las funciones de ‘Compliance’ y Riesgos no Financieros, hasta ahora dependientes de ‘Regulation & Internal Control’, división que desaparecerá con la nueva organización. Ambas funciones quedarán bajo el liderazgo de Rocío Pérez, responsable global de Compliance & Internal Control, con el objetivo de configurar una función integrada de gestión de riesgos y simplificar el reporte al primer nivel de la entidad. Tanto GRM como Compliance & Internal Control mantendrán acceso directo al Consejo de Administración.
El banco aprovecha este nuevo organigrama para crear una nueva área global encargada de gestionar las relaciones del BBVA con el entorno institucional, regulatorio y de políticas públicas, de la que se ocupará Mario Pardo, hasta ahora responsable del negocio en Colombia. La vacante en el país sudamericano la cubre Gloria Couceiro, actual responsable global de Planificación Financiera y Gestión de Costes e Inversiones. El BBVA considera que esta estructura simplifica el seguimiento de los países de América del Sur. Pasan a tener reporte directo al consejero delegado: Argentina, bajo la batuta de Jorge Bledel; Colombia, con Gloria Couceiro, y Perú, donde continúa Fernando Eguiluz.
Además, al frente de la dirección financiera del BBVA se coloca Gonzalo Rodríguez, hasta ahora responsable de Banca Minorista de BBVA en España, en sustitución de Luisa Gómez Bravo. El área global de Talento y Cultura, que ocupaba Paul Tobin, pasa a ser responsabilidad de Victoria del Castillo, actual responsable de Estrategia y Fusiones y Adquisiciones, área que pasa a depender de Roberto Albaladejo, actual encargado de grandes clientes corporativos.
El responsable de los servicios jurídicos del BBVA en México, Jacobo de Nicolás, sustituye a María Jesús Arribas al frente del área global de Legal, en un momento clave en el que el banco se sentará en el banquillo, junto a otras 15 personas, entre ellas su expresidente, Francisco González, por delitos de cohecho y revelación de secretos por la contratación del excomisario Villarejo. Y la actual responsable del gabinete de presidencia, Rosario Mirat, pasa a ser la secretaria general y del consejo de administración del BBVA, en sustitución de Domingo Armengol.
Tanto Armengol, como María Jesús Arribas, Juan Asúa, Ana Fernández Manrique, Luisa Gómez Bravo, Eduardo Osuna, Jorge Sáenz de Azcúnaga y Paul Tobin concluyen su etapa ejecutiva en el BBVA, pero está previsto que continúen vinculados al banco «aportando su conocimiento y experiencia en iniciativas de interés para el grupo y, en algunos casos, desde los consejos de administración de diferentes filiales. Su liderazgo, compromiso y generosidad han sido fundamentales para construir el banco que somos hoy».
Para Carlos Torres, «en un contexto de cambio acelerado, este liderazgo renovado nos sitúa en la mejor posición para impulsar un nuevo ciclo de crecimiento y continuar nuestra historia de éxito. Esta organización potencia nuestra capacidad para ayudar a nuestros clientes a llegar más lejos, crear más oportunidades para nuestros empleados, generar un crecimiento sostenible para nuestros accionistas y contribuir al progreso de la sociedad».
Por su parte, el consejero delegado agregó que los cambios «nos permitirán avanzar con decisión en nuestras prioridades estratégicas, en un entorno marcado por el profundo impacto de la inteligencia artificial, manteniendo siempre al cliente en el centro».
Todos estos cambios, que serán efectivos a partir del 1 de septiembre, incluyen una simplificación de la organización para favorecer una mayor integración entre funciones relacionadas, ha explicado el banco en un comunicado enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Noticias de Economía Nacional e Internacional en La Razón
