Al Real Madrid se le amotinan los descartes: Asencio, Mendy, Camavinga o Mastantuono no quieren irse

Las llegadas de Yan Diomande y Rodrigo Hernández, que se harán públicas en las próximas horas, una vez cerrados los flecos con el Leipzig y el Manchester City, volverán a generar un problema que se ha convertido en habitual en las últimas temporadas en el conjunto blanco. La sobrepoblación de futbolistas con contrato que no quieren salir del club blanco, por más que el Real Madrid intente empujar a algunos de ellos fuera. Este verano han llegado Marc Cucurella, Denzel Dumfries, Ibrahima Konaté y Bernardo Silva, además de los inminentes traspasos de Diomande y Rodri. Y Mourinho, en su regresa a la Casa Blanca, vuelve a encontrarse con un grupo demasiado numeroso para trabajar. El portugués tiene overbooking en la defensa, en el mediocampo y en la delantera. Y durante estos días ha hablado personalmente con varios jugadores para advertirles que no entran en sus planes y que no dispondrán de minutos. Las llegadas de Yan Diomande y Rodrigo Hernández, que se harán públicas en las próximas horas, una vez cerrados los flecos con el Leipzig y el Manchester City, volverán a generar un problema que se ha convertido en habitual en las últimas temporadas en el conjunto blanco. La sobrepoblación de futbolistas con contrato que no quieren salir del club blanco, por más que el Real Madrid intente empujar a algunos de ellos fuera. Este verano han llegado Marc Cucurella, Denzel Dumfries, Ibrahima Konaté y Bernardo Silva, además de los inminentes traspasos de Diomande y Rodri. Y Mourinho, en su regresa a la Casa Blanca, vuelve a encontrarse con un grupo demasiado numeroso para trabajar. El portugués tiene overbooking en la defensa, en el mediocampo y en la delantera. Y durante estos días ha hablado personalmente con varios jugadores para advertirles que no entran en sus planes y que no dispondrán de minutos.  

Las llegadas de Yan Diomande y Rodrigo Hernández, que se harán públicas en las próximas horas, una vez cerrados los flecos con el Leipzig y el Manchester City, volverán a generar un problema que se ha convertido en habitual en las últimas temporadas en el conjunto blanco. La sobrepoblación de futbolistas con contrato que no quieren salir del club blanco, por más que el Real Madrid intente empujar a algunos de ellos fuera. Este verano han llegado Marc Cucurella, Denzel Dumfries, Ibrahima Konaté y Bernardo Silva, además de los inminentes traspasos de Diomande y Rodri. Y Mourinho, en su regresa a la Casa Blanca, vuelve a encontrarse con un grupo demasiado numeroso para trabajar. El portugués tiene overbooking en la defensa, en el mediocampo y en la delantera. Y durante estos días ha hablado personalmente con varios jugadores para advertirles que no entran en sus planes y que no dispondrán de minutos.

En la defensa tiene tres laterales izquierdos (Marc Cucurella, Álvaro Carreras y Ferland Mendy) y podían ser cuatro si no hubiese marchado Fran García al Betis. El que tiene más puntos para salir es Mendy, al que su historial de lesiones complica la continuidad. Carreras no ha rendido a la altura de las expectativas, pero los 50 millones de euros que pagó el Madrid al Benfica son irrecuperables y Mourinho tratará de ‘recuperarlo’. En el eje de la zaga los blancos cuentan con Dean Huisen, Antonio Rudiger, Ibrahima Konaté y Raúl Asencio. Mourinho ya ha hablado con el canario para decirle que no cuenta con él y Jorge Mendes busca equipo al canario.

En la medular la llegada de Rodri provoca que sobren jugadores porque al español se suman Federico Valverde, Aurelien Tchoumaneni y Eduardo Camavinga. El francés le ha dicho al club que no tiene intención de marcharse pese a haber sido advertido por el entrenador que no tendrá las mismas oportunidades que sus compañeros. En la línea de mediapuntas han llegado Bernardo Silva y Yan Diomande, que puede jugar a la derecha y a la izquierda. Ellos se suman a Bellingham, Vinícius, Rodrygo, Brahim, Arda Guler y Mastantuono. Mientras que en el frente de ataque Kylian Mbappé aparece junto a Gonzalo García y el brasileño Endrick. Tres jugadores para un puesto que monopolizará el francés. Lo que empuja a salir a alguno de los tres.

Gonzalo García es el único jugador que se ha pronunciado a favor de marcharse en busca de minutos. A Mourinho le gusta porque es el único con perfil de 9 de área con gol, pero el club ha apostado por un Endrick que le costó al Real Madrid 72 millones. El canterano tiene claro que su prioridad es jugar y el Fulham de Arbeloa es el destino elegido. El Real Madrid pedía algo más de 60 millones por el español y los ingleses al final han cerrado el fichaje pagando 40 millones por el 70% de la propiedad del delantero.

Así que a Mourinho le sobran jugadores en todas las líneas, pero nadie quiere marcharse del Real Madrid, porque como advertía algún exjugador blanco, «lejos del Bernabéu hace mucho frío». Las altas fichas que tienen asignadas y los contratos de larga y media duración invitan a los futbolistas a aferrarse al contrato y el Madrid vuelve a tener un problema, como todos los veranos. Raúl Asencio, Ferland Mendy, Eduardo Camavinga, Brahim Díaz, Gonzalo García, Franco Mastantuono o el mismo Arda Guler no tendrán protagonismo ni los minutos que desean en el nuevo Madrid de Mourinho, pero nadie abre la puerta para marcharse.

 Diario de Mallorca – Deportes

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