Endesa gana 1.470 millones hasta junio, un 41% más

Endesa ha reforzado las perspectivas para el conjunto del ejercicio tras cerrar un primer semestre que consolida el cambio de perfil de su negocio. La compañía obtuvo un beneficio neto de 1.470 millones de euros, un 41% más que un año antes, y ha decidido elevar su previsión de beneficio ordinario para 2026 por encima de los 2.400 millones de euros, superando el rango de entre 2.300 y 2.400 millones comunicado al mercado a comienzos de año. La revisión al alza refleja la confianza de la eléctrica en la evolución de sus principales negocios y en un modelo cada vez más apoyado en las actividades reguladas, menos expuestas a la volatilidad del mercado eléctrico.

La mejora de las previsiones llega en un contexto todavía marcado por la incertidumbre geopolítica y por la volatilidad de los mercados energéticos. Pese a ello, Endesa logró incrementar sus ingresos un 1,1%, hasta los 10.995 millones de euros, mientras que el EBITDA creció un 20%, hasta 3.240 millones, impulsado por la evolución positiva de todas las áreas de actividad y por el creciente peso de los negocios regulados, que ya aportan cerca del 50% del resultado operativo del grupo.

El principal cambio estructural que reflejan las cuentas se encuentra en el negocio de distribución. Las redes aportan ya el 36% del EBITDA, con una contribución de 1.200 millones de euros, un 24% más que hace un año. Paralelamente, la inversión destinada a esta actividad aumentó un 38%, hasta 600 millones de euros, concentrando más de la mitad del esfuerzo inversor realizado por la compañía durante el semestre. En total, Endesa elevó la inversión bruta un 14%, hasta superar los 1.100 millones de euros, reforzando su apuesta por la electrificación de la economía y por el desarrollo de infraestructuras capaces de absorber la nueva demanda industrial y residencial.

La compañía considera que este giro estratégico encuentra además respaldo en el nuevo marco regulatorio. Endesa valoró positivamente el Real Decreto aprobado por el Gobierno, que permitirá elevar el límite de inversión en las redes de distribución y facilitará acelerar el despliegue de nuevas infraestructuras durante los próximos años, una de las principales reivindicaciones del sector para impulsar la electrificación y atender el aumento de las solicitudes de conexión.

La evolución del negocio también refleja un avance en la transición energética. La producción de origen renovable aumentó un 11%, hasta rozar los 11 TWh, gracias al incremento de la capacidad instalada y a una mayor generación de las distintas tecnologías. Como consecuencia, el 86% de la electricidad producida por Endesa en la Península Ibérica ya procede de fuentes libres de emisiones, consolidando un mix energético cada vez más descarbonizado.

En el negocio comercial, la eléctrica aprecia un escenario más estable tras las últimas medidas regulatorias. La cartera de clientes de electricidad en mercado libre alcanzó los 6,3 millones, mientras que la compañía reforzará su presencia física con la apertura de medio centenar de nuevas oficinas entre este año y 2027 y potenciará su estrategia digital y de alianzas comerciales para mejorar la fidelización y aumentar el valor de cada cliente. Los primeros resultados de esta estrategia ya se traducen, según la empresa, en una reducción de los costes de atención y de la morosidad.

Las cuentas también reflejan una mejora de la eficiencia operativa. Endesa redujo sus costes fijos un 8%, hasta 1.014 millones de euros, gracias al programa de transformación que desarrolla la compañía, basado en la simplificación de procesos, la digitalización y la optimización de activos. Esta disciplina de costes ha permitido absorber el impacto de la inflación y financiar el incremento de las inversiones sin deteriorar la rentabilidad del negocio.

Desde el punto de vista financiero, el grupo generó un flujo de caja de 2.300 millones de euros, cerró junio con una deuda neta de 10.300 millones y redujo el coste medio de su financiación hasta el 3,2%. El ratio de deuda sobre EBITDA se mantiene en 1,6 veces, uno de los niveles más contenidos del sector, lo que proporciona margen para sostener el esfuerzo inversor previsto en los próximos ejercicios.

La evolución del margen de contribución, que aumentó hasta 4.253 millones de euros, junto con la mejora de los márgenes unitarios tanto en electricidad como en gas, refuerza la capacidad del modelo integrado de Endesa para amortiguar la volatilidad de los mercados energéticos y mantener una rentabilidad creciente incluso en escenarios de elevada incertidumbre.

En paralelo, la compañía continúa avanzando en su programa de creación de valor para el accionista. Más de la mitad del plan de recompra de acciones ya ha sido ejecutado, con adquisiciones por 1.100 millones de euros, y Endesa ha anunciado un nuevo tramo de 500 millones, manteniendo el calendario previsto para completar un programa total de 2.000 millones de euros.

Los resultados del primer semestre consolidan así una estrategia basada en tres grandes pilares: reforzar las redes de distribución para acelerar la electrificación, impulsar la generación renovable y mantener un modelo integrado capaz de combinar crecimiento, estabilidad regulatoria y disciplina financiera. La mejora de las previsiones para 2026 constituye, en este contexto, la principal señal de confianza trasladada por Endesa al mercado y confirma que la compañía afronta la segunda mitad del ejercicio con un perfil de crecimiento más sólido y previsible que hace apenas unos meses.

 Dispara su objetivo para 2026 por encima de los 2.400 millones y acelera sus inversiones en redes eléctricas  

Endesa ha reforzado las perspectivas para el conjunto del ejercicio tras cerrar un primer semestre que consolida el cambio de perfil de su negocio. La compañía obtuvo un beneficio neto de 1.470 millones de euros, un 41% más que un año antes, y ha decidido elevar su previsión de beneficio ordinario para 2026 por encima de los 2.400 millones de euros, superando el rango de entre 2.300 y 2.400 millones comunicado al mercado a comienzos de año. La revisión al alza refleja la confianza de la eléctrica en la evolución de sus principales negocios y en un modelo cada vez más apoyado en las actividades reguladas, menos expuestas a la volatilidad del mercado eléctrico.

La mejora de las previsiones llega en un contexto todavía marcado por la incertidumbre geopolítica y por la volatilidad de los mercados energéticos. Pese a ello, Endesa logró incrementar sus ingresos un 1,1%, hasta los 10.995 millones de euros, mientras que el EBITDA creció un 20%, hasta 3.240 millones, impulsado por la evolución positiva de todas las áreas de actividad y por el creciente peso de los negocios regulados, que ya aportan cerca del 50% del resultado operativo del grupo.

El principal cambio estructural que reflejan las cuentas se encuentra en el negocio de distribución. Las redes aportan ya el 36% del EBITDA, con una contribución de 1.200 millones de euros, un 24% más que hace un año. Paralelamente, la inversión destinada a esta actividad aumentó un 38%, hasta 600 millones de euros, concentrando más de la mitad del esfuerzo inversor realizado por la compañía durante el semestre. En total, Endesa elevó la inversión bruta un 14%, hasta superar los 1.100 millones de euros, reforzando su apuesta por la electrificación de la economía y por el desarrollo de infraestructuras capaces de absorber la nueva demanda industrial y residencial.

La compañía considera que este giro estratégico encuentra además respaldo en el nuevo marco regulatorio. Endesa valoró positivamente el Real Decreto aprobado por el Gobierno, que permitirá elevar el límite de inversión en las redes de distribución y facilitará acelerar el despliegue de nuevas infraestructuras durante los próximos años, una de las principales reivindicaciones del sector para impulsar la electrificación y atender el aumento de las solicitudes de conexión.

La evolución del negocio también refleja un avance en la transición energética. La producción de origen renovable aumentó un 11%, hasta rozar los 11 TWh, gracias al incremento de la capacidad instalada y a una mayor generación de las distintas tecnologías. Como consecuencia, el 86% de la electricidad producida por Endesa en la Península Ibérica ya procede de fuentes libres de emisiones, consolidando un mix energético cada vez más descarbonizado.

En el negocio comercial, la eléctrica aprecia un escenario más estable tras las últimas medidas regulatorias. La cartera de clientes de electricidad en mercado libre alcanzó los 6,3 millones, mientras que la compañía reforzará su presencia física con la apertura de medio centenar de nuevas oficinas entre este año y 2027 y potenciará su estrategia digital y de alianzas comerciales para mejorar la fidelización y aumentar el valor de cada cliente. Los primeros resultados de esta estrategia ya se traducen, según la empresa, en una reducción de los costes de atención y de la morosidad.

Las cuentas también reflejan una mejora de la eficiencia operativa. Endesa redujo sus costes fijos un 8%, hasta 1.014 millones de euros, gracias al programa de transformación que desarrolla la compañía, basado en la simplificación de procesos, la digitalización y la optimización de activos. Esta disciplina de costes ha permitido absorber el impacto de la inflación y financiar el incremento de las inversiones sin deteriorar la rentabilidad del negocio.

Desde el punto de vista financiero, el grupo generó un flujo de caja de 2.300 millones de euros, cerró junio con una deuda neta de 10.300 millones y redujo el coste medio de su financiación hasta el 3,2%. El ratio de deuda sobre EBITDA se mantiene en 1,6 veces, uno de los niveles más contenidos del sector, lo que proporciona margen para sostener el esfuerzo inversor previsto en los próximos ejercicios.

La evolución del margen de contribución, que aumentó hasta 4.253 millones de euros, junto con la mejora de los márgenes unitarios tanto en electricidad como en gas, refuerza la capacidad del modelo integrado de Endesa para amortiguar la volatilidad de los mercados energéticos y mantener una rentabilidad creciente incluso en escenarios de elevada incertidumbre.

En paralelo, la compañía continúa avanzando en su programa de creación de valor para el accionista. Más de la mitad del plan de recompra de acciones ya ha sido ejecutado, con adquisiciones por 1.100 millones de euros, y Endesa ha anunciado un nuevo tramo de 500 millones, manteniendo el calendario previsto para completar un programa total de 2.000 millones de euros.

Los resultados del primer semestre consolidan así una estrategia basada en tres grandes pilares: reforzar las redes de distribución para acelerar la electrificación, impulsar la generación renovable y mantener un modelo integrado capaz de combinar crecimiento, estabilidad regulatoria y disciplina financiera. La mejora de las previsiones para 2026 constituye, en este contexto, la principal señal de confianza trasladada por Endesa al mercado y confirma que la compañía afronta la segunda mitad del ejercicio con un perfil de crecimiento más sólido y previsible que hace apenas unos meses.

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