Pablo Torre, un paso atrás para dar varios hacia adelante

Pablo Torre ha tomado la decisión correcta. La opción de recalar en un equipo de Primera -ya fuera como cedido o traspasado- podía ser muy suculenta para cualquier jugador de sus características. Ofertas no le faltaban. Pero el cántabro sabía que, si desperdiciaba otra oportunidad más, su cartel y su prestigio podrían quedar prácticamente sepultados. Pablo Torre ha tomado la decisión correcta. La opción de recalar en un equipo de Primera -ya fuera como cedido o traspasado- podía ser muy suculenta para cualquier jugador de sus características. Ofertas no le faltaban. Pero el cántabro sabía que, si desperdiciaba otra oportunidad más, su cartel y su prestigio podrían quedar prácticamente sepultados.  

Pablo Torre ha tomado la decisión correcta. La opción de recalar en un equipo de Primera -ya fuera como cedido o traspasado- podía ser muy suculenta para cualquier jugador de sus características. Ofertas no le faltaban. Pero el cántabro sabía que, si desperdiciaba otra oportunidad más, su cartel y su prestigio podrían quedar prácticamente sepultados.

Tras su paso por Girona, Barcelona y Mallorca en esta última campaña, el crédito del de Soto de la Marina se reduce a los destellos que mostró con el Racing de Santander en la temporada 2021/22, jugando en Primera RFEF.

En su cesión al conjunto gironí, que cuajó una temporada histórica para el club aquel año, no terminó de encontrar su sitio. De vuelta a la Ciudad Condal, apenas gozó de oportunidades bajo las órdenes de Hansi Flick. Quedarse en el Mallorca jugando en Segunda División puede suponer un paso atrás en su carrera, pero también es la decisión más inteligente. Ya lo dice el refrán: «A veces, hay que dar un paso atrás para dar varios hacia adelante».

La andadura de Pablo Torre en la isla no empezó de la mejor manera. Seguramente fue el jugador decepción de la primera vuelta del campeonato en clave bermellona. Jagoba Arrasate también fue, en gran parte, el responsable de que el mediapunta no encontrara el sitio ni el contexto adecuado para brillar.

Con la llegada de Martín Demichelis, Torre no solo adquirió mucho más protagonismo, sino que fue la brújula que guió al Mallorca en muchos partidos. Su rendimiento con el argentino fue de más a menos, al igual que el del equipo, y su gran asignatura pendiente es la parte física.

El cántabro tiene la oportunidad de, por primera vez en su carrera, cuajar una temporada entera en el fútbol profesional en la que su nivel sea regular y en la que muestre toda la calidad que desprende. Porque la realidad es que, hasta ahora, no lo ha conseguido. Su mejor versión queda ya muy lejos y fue, además, en una categoría menor. Esta campaña debe ser la de su redención, liderando al Mallorca en su objetivo de regresar a Primera División.

 Diario de Mallorca – Deportes

Más Noticias