Hace años un salario humilde era capaz de mantener a una familia y pagar la hipoteca, quizás no de manera holgada, pero sí suficiente. Ahora, con los precios de la vivienda disparados y asfixiando la economía de los hogares, el sueldo necesario para hacer frente al pago de la hipoteca ha crecido exponencialmente. En 14 ciudades españolas, el sueldo familiar debe superar los 2.500 euros neutro para pagar la hipoteca de una casa tipo de 100 metros cuadrados, según datos de Accumin Intelligence. En San Sebastián, los ingresos netos necesarios para comprar una vivienda doblan esta cantidad: 5.074 euros. Lo que antes era un salario propios de una familia de clase media-alta ahora es prácticamente el mínimo necesario para llegar a fin de mes.
Después de San Sebastián, las ciudades que exigen mayores ingresos netos para pagar la hipoteca son Madrid (4.574 euros) y Barcelona (4.485 euros) encabezan la lista de mayores salarios requeridos. Les acompañan otras ciudades circundantes como L’Hospitalet (2.896 euros), Getafe (2.950 euros), Badalona (2.705 euros), Móstoles (2.580 euros) y Alcalá de Henares (2.566 euros). Estas ciudades son «focos de concentración de demanda, donde confluyen ciudadanos atraídos por la condición de capitalidad administrativa y la creación de empleo», explica Accumin.
El resultado de este análisis arroja que en España se necesita de media un sueldo neto de 1.999 euros mensuales, el equivalente a unos 35.000 euros brutos anuales, para afrontar la compra de una vivienda de 100 m2 construidos con una hipoteca tipo para un primer acceso. Para hacer el cálculo, Accumin tienen en cuenta el valor del metro cuadrado en cada ciudad, la superficie media, la cuota mensual de una hipoteca que cubra el 80% del valor de tasación y que dicha cuota suponga el 35% del salario neto, la referencia que el sector financiero asume como razonable en términos de riesgo.
En el lado contrario, en Zamora, solo son necesarios 1.279 euros de ingresos netos mensuales para convertirse en propietario. Así, la ciudad castellanoleonesa es la única de las 60 ciudades analizadas donde una persona soltera y sin hijos que cobrase el salario mínimo interprofesional podría comprar una casa considerando el límite del 35% del sueldo para el pago de la hipoteca. Junto a Zamora, los precios más asequibles se concentran en el interior peninsular, en concreto, en Castilla-La Mancha, Castilla y León y Galicia. Le siguen Lugo (1.322 euros), Ciudad Real (1.323 euros) y Palencia (1.339 euros). Estas son las ciudades que componen el mapa de «España accesible» con menor presión demográfica, precios estables y ratios de esfuerzo de compra por debajo de la media.
Por su parte, el Mediterráneo muestra dos realidades paralelas. Por un lado, ubicaciones de atracción de demanda extranjera, como Marbella, Palma de Mallorca o Benidorm, donde los precios aumentan desligándose de la capacidad de compra de la población local, con ingresos netos necesarios de 3.532 euros, 3.477 euros y 2.813 euros, respectivamente, y, por otro, localizaciones con menor presión de demanda internacional, como Castellón (1.338 euros), Almería (1.727 euros) o Murcia (1.526 euros).
La media en el conjunto de España asciende a 1.999 euros mensuales, pero se dispara en las grandes ciudades
Hace años un salario humilde era capaz de mantener a una familia y pagar la hipoteca, quizás no de manera holgada, pero sí suficiente. Ahora, con los precios de la vivienda disparados y asfixiando la economía de los hogares, el sueldo necesario para hacer frente al pago de la hipoteca ha crecido exponencialmente. En 14 ciudades españolas, el sueldo familiar debe superar los 2.500 euros neutro para pagar la hipoteca de una casa tipo de 100 metros cuadrados, según datos de Accumin Intelligence. En San Sebastián, los ingresos netos necesarios para comprar una vivienda doblan esta cantidad: 5.074 euros. Lo que antes era un salario propios de una familia de clase media-alta ahora es prácticamente el mínimo necesario para llegar a fin de mes.
Después de San Sebastián, las ciudades que exigen mayores ingresos netos para pagar la hipoteca son Madrid (4.574 euros) y Barcelona (4.485 euros) encabezan la lista de mayores salarios requeridos. Les acompañan otras ciudades circundantes como L’Hospitalet (2.896 euros), Getafe (2.950 euros), Badalona (2.705 euros), Móstoles (2.580 euros) y Alcalá de Henares (2.566 euros). Estas ciudades son «focos de concentración de demanda, donde confluyen ciudadanos atraídos por la condición de capitalidad administrativa y la creación de empleo», explica Accumin.
El resultado de este análisis arroja que en España se necesita de media un sueldo neto de 1.999 euros mensuales, el equivalente a unos 35.000 euros brutos anuales, para afrontar la compra de una vivienda de 100 m2 construidos con una hipoteca tipo para un primer acceso. Para hacer el cálculo, Accumin tienen en cuenta el valor del metro cuadrado en cada ciudad, la superficie media, la cuota mensual de una hipoteca que cubra el 80% del valor de tasación y que dicha cuota suponga el 35% del salario neto, la referencia que el sector financiero asume como razonable en términos de riesgo.
En el lado contrario, en Zamora, solo son necesarios 1.279 euros de ingresos netos mensuales para convertirse en propietario. Así, la ciudad castellanoleonesa es la única de las 60 ciudades analizadas donde una persona soltera y sin hijos que cobrase el salario mínimo interprofesional podría comprar una casa considerando el límite del 35% del sueldo para el pago de la hipoteca. Junto a Zamora, los precios más asequibles se concentran en el interior peninsular, en concreto, en Castilla-La Mancha, Castilla y León y Galicia. Le siguen Lugo (1.322 euros), Ciudad Real (1.323 euros) y Palencia (1.339 euros). Estas son las ciudades que componen el mapa de «España accesible» con menor presión demográfica, precios estables y ratios de esfuerzo de compra por debajo de la media.
Por su parte, el Mediterráneo muestra dos realidades paralelas. Por un lado, ubicaciones de atracción de demanda extranjera, como Marbella, Palma de Mallorca o Benidorm, donde los precios aumentan desligándose de la capacidad de compra de la población local, con ingresos netos necesarios de 3.532 euros, 3.477 euros y 2.813 euros, respectivamente, y, por otro, localizaciones con menor presión de demanda internacional, como Castellón (1.338 euros), Almería (1.727 euros) o Murcia (1.526 euros).
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