Este jueves, la lluvia por fin ha dado tregua en Madrid. Después de jornadas de mala climatología, la ciudad ha registrado una jornada que ha permitido a los operarios de la empresa Royalverd trabajar a destajo en el césped de Vallecas. Lo han hecho bajo la supervisión de LaLiga, Raúl Martín Presa, presidente del Rayo; David Cobeño, director deportivo del club; así como de los capitanes Óscar Valentín, Isi Palazón, Iván Balliu y Álvaro García. Todo, para que el Rayo – Atlético de este domingo se celebre en el campo del sur de Madrid. Este jueves, la lluvia por fin ha dado tregua en Madrid. Después de jornadas de mala climatología, la ciudad ha registrado una jornada que ha permitido a los operarios de la empresa Royalverd trabajar a destajo en el césped de Vallecas. Lo han hecho bajo la supervisión de LaLiga, Raúl Martín Presa, presidente del Rayo; David Cobeño, director deportivo del club; así como de los capitanes Óscar Valentín, Isi Palazón, Iván Balliu y Álvaro García. Todo, para que el Rayo – Atlético de este domingo se celebre en el campo del sur de Madrid.
Este jueves, la lluvia por fin ha dado tregua en Madrid. Después de jornadas de mala climatología, la ciudad ha registrado una jornada que ha permitido a los operarios de la empresa Royalverd trabajar a destajo en el césped de Vallecas. Lo han hecho bajo la supervisión de LaLiga, Raúl Martín Presa, presidente del Rayo; David Cobeño, director deportivo del club; así como de los capitanes Óscar Valentín, Isi Palazón, Iván Balliu y Álvaro García. Todo, para que el Rayo – Atlético de este domingo se celebre en el campo del sur de Madrid.
La entidad franjirroja ha contado con un aliado como es el Real Valladolid, que, a pesar de estar al borde de los puestos de descenso a Segunda B, ha llegado a un acuerdo con el equipo que disputa la Conference. Por medio del mismo, el club que preside Presa está utilizando unas lámparas de crecimiento para darle estabilidad a un césped que no fue apto para el Rayo – Real Oviedo del pasado sábado. Una situación que causó un terremoto y para la que ya hay una fecha de resolución.

La idea era que el encuentro se jugase la semana del 2 de marzo: finalmente será el miércoles 4 a las 19:00 horas. Aunque, por el momento, no hay una decisión concreta y el Rayo está trabajando más de cara al duelo del domingo frente al Atlético que para trasladar una nueva fecha del aplazado. Sobre todo, porque un nuevo problema con el verde de Vallecas obligaría a buscar otra alternativa.
El plan B era Butarque, solución acordada con el Leganés, que este fin de semana juega en Córdoba y que acaba de convertirse en la casa del rugby español, merced a un acuerdo firmado entre la federación de esta disciplina y el club ‘pepinero’. Pero el sentir de la afición rayista, como sucedió con la suspensión del duelo contra el Real Oviedo, es contrario a jugar fuera de su casa. Un estadio de Vallecas que ha vuelto a estar en el centro del debate, como el estado de los campos de la ciudad deportiva del equipo madrileño.

La plantilla rayista hizo sesión de gimnasio este jueves. Varios equipos de la cantera sí se ejercitaron en alguno de los campos de una instalación en la que varios terrenos tienen parches y el césped en condiciones mejorables. Así se lo hacía saber Iñigo Pérez a Javier Portillo, secretario técnico del club, en una conversación que tuvo lugar en la Ciudad Deportiva Fundación Rayo Vallecano. El único que saltó al verde fue Unai López para hacer trabajo en solitario.

Por delante esperan unas horas clave, porque en la jornada del viernes -fecha en la que se prevé tomar una decisión definitiva- se esperan de nuevo lluvias de consideración en Madrid. Con todo, en la entidad rayista, que ya ha hecho el proceso de devolución de las entradas del encuentro contra el Real Madrid, existe confianza para que el tapete tenga unas condiciones aceptables. Cabe recordar que fue cambiado apenas unos días antes del encuentro del pasado sábado. La falta de anticipación, unida a las malas condiciones, provocó la cancelación por la seguridad de los jugadores.
La situación clasificatoria del Rayo es complicada. Los de Iñigo Pérez, después de ser la revelación la campaña pasada, son antepenúltimos, con un partido menos. Por el contrario, lograron meterse directamente en octavos de la Conference, evitando una repesca que decidirá su rival. Pero de fondo está la cuestión de un Campo de Vallecas parcheado y que necesita una reforma estructural urgente. Algo que la actual propiedad no quiere asumir, siendo partidaria de la construcción de un nuevo estadio.
Diario de Mallorca – Deportes
