No hay nada como un toque de atención para reaccionar. Así se resume el partido, la actitud, las prestaciones, las ganas, el rendimiento, los goles y las paradas de los mallorquinistas ante el Athletic Club. No hay nada como un toque de atención para reaccionar. Así se resume el partido, la actitud, las prestaciones, las ganas, el rendimiento, los goles y las paradas de los mallorquinistas ante el Athletic Club.
No hay nada como un toque de atención para reaccionar. Así se resume el partido, la actitud, las prestaciones, las ganas, el rendimiento, los goles y las paradas de los mallorquinistas ante el Athletic Club.
Si nos ceñimos a dos nombres, podría decirse que Muriqi y Leo Román tumbaron al Athletic, pero sería injusto porque hubo jugadores que elevaron un nivel paupérrimo como el que estaban mostrando hasta la fecha. ‘Per Sant Antoni, una passa de dimoni’, y el Mallorca dio un paso muy necesario para recuperar autoestima y credibilidad.
Ni antes eran tan malos ni ahora tan buenos, como suele decirse, pero por lo menos el orgullo herido tras una crisis importante ha servido para mostrar lo mejor de sí mismos.
Sobre Muriqi poco hay ya que añadir. Lleva 14 goles en mitad de temporada, a uno de su mejor registro con 15 en su segunda temporada y a la caza y captura del histórico Samuel Etoo.
En cuanto a Leo Román, tras algún patinazo, el ibicenco ha vuelto a ser aquel que brilló ante Real Madrid y Barcelona y que le puso en el mapa.
¿Los penaltis? Forman parte del fútbol moderno, tanto el que protestaron los vascos en el tercer gol bermellón, como el que padeció el Mallorca en Vallecas hace una semana.
Por cierto, no dejemos que los árboles no nos dejen ver el bosque. Sigue habiendo falta de rigor defensivo. No puede ser que te empaten tres minutos después cada vez que marcas.
Diario de Mallorca – Deportes
