Netflix añade un nuevo título a su catálogo de thrillers psicológicos con «Cortafuego», película dirigida por David Victori, que se estrenará el próximo 20 de febrero. El director, que ya dejó su firma en títulos como «Sky Rojo» o «No matarás», apuesta ahora por una historia más íntima pero igual de tensionante, donde el miedo no siempre proviene de lo visible.
Belén Cuesta encarna a Mara, una mujer que tras la muerte de su marido decide regresar con su familia a la casa de verano en el bosque. Lo que comienza como un intento de clausurar heridas, se convierte en una espiral de incertidumbre cuando su hija desaparece entre los árboles. A la pérdida se suma el pánico: un incendio descontrolado obliga a evacuar la zona, pero Mara se resiste a abandonar la búsqueda.
El reparto lo completan Enric Auquer, Joaquín Furriel, Diana Gómez, Candela Martínez y Mika Arias, en un encierro emocional tan asfixiante como el avance del fuego. La amenaza no solo es externa: a medida que el entorno se cierra sobre ellos, la sospecha interna se hace más fuerte. ¿Y si el incendio no es el único enemigo?
Producida por Anxo Rodríguez y Ferran Tomás, «Cortafuego» se construye sobre el dilema moral, ese terreno que rara vez permite respuestas claras. La tensión no se resuelve con efectos ni persecuciones, sino en los silencios, en las decisiones extremas y en lo que los personajes callan más que en lo que gritan.
La fotografía apuesta por tonos fríos que contrastan con el rojo abrasador del fuego, y la narrativa evita el efectismo fácil. Victori opta por un enfoque directo y contenido, dejando que sea el espectador quien complete lo que no se muestra.
«Cortafuego» no se presenta como un espectáculo, sino como una inquietud persistente. Más que una película sobre un incendio, es una película sobre lo que arde dentro cuando la verdad empieza a salir a la superficie.
Una desaparición sin pistas, un incendio que lo devora todo y una familia atrapada en sus propios secretos son el punto de partida de esta película que no ofrece escapatoria fácil
Netflix añade un nuevo título a su catálogo de thrillers psicológicos con «Cortafuego», película dirigida por David Victori, que se estrenará el próximo 20 de febrero. El director, que ya dejó su firma en títulos como «Sky Rojo» o «No matarás», apuesta ahora por una historia más íntima pero igual de tensionante, donde el miedo no siempre proviene de lo visible.
Belén Cuesta encarna a Mara, una mujer que tras la muerte de su marido decide regresar con su familia a la casa de verano en el bosque. Lo que comienza como un intento de clausurar heridas, se convierte en una espiral de incertidumbre cuando su hija desaparece entre los árboles. A la pérdida se suma el pánico: un incendio descontrolado obliga a evacuar la zona, pero Mara se resiste a abandonar la búsqueda.
El reparto lo completan Enric Auquer, Joaquín Furriel, Diana Gómez, Candela Martínez y Mika Arias, en un encierro emocional tan asfixiante como el avance del fuego. La amenaza no solo es externa: a medida que el entorno se cierra sobre ellos, la sospecha interna se hace más fuerte. ¿Y si el incendio no es el único enemigo?
Producida por Anxo Rodríguez y Ferran Tomás, «Cortafuego» se construye sobre el dilema moral, ese terreno que rara vez permite respuestas claras. La tensión no se resuelve con efectos ni persecuciones, sino en los silencios, en las decisiones extremas y en lo que los personajes callan más que en lo que gritan.
La fotografía apuesta por tonos fríos que contrastan con el rojo abrasador del fuego, y la narrativa evita el efectismo fácil. Victori opta por un enfoque directo y contenido, dejando que sea el espectador quien complete lo que no se muestra.
«Cortafuego» no se presenta como un espectáculo, sino como una inquietud persistente. Más que una película sobre un incendio, es una película sobre lo que arde dentro cuando la verdad empieza a salir a la superficie.
Programación TV en La Razón
