Emprender por primera vez en España supone enfrentarse a un entorno complejo que combina ilusión con una realidad administrativa exigente. Muchos emprendedores primerizos descubren pronto que transformar una idea en un negocio viable requiere algo más que iniciativa. Factores como la falta de experiencia, el desconocimiento del marco legal y la presión económica inicial generan un escenario en el que cada decisión tiene un peso considerable. A ello se suma una gestión institucional poco tolerante con el error, que aumenta el miedo al fracaso y frena la toma de riesgos, especialmente en las primeras etapas del proyecto empresarial.
El proceso para fundar una empresa en España implica una serie de pasos bien definidos que no siempre resultan sencillos para quien empieza. En primer lugar, es necesario elegir la forma jurídica más adecuada, registrar la denominación social, abrir una cuenta bancaria a nombre de la empresa y aportar el capital social correspondiente. Posteriormente se deben firmar las escrituras ante notario, inscribir la sociedad en el Registro Mercantil y obtener el número de identificación fiscal definitivo. A esto se añaden las altas en Hacienda y en la Seguridad Social, así como el cumplimiento de obligaciones contables y fiscales desde el primer día de actividad.
No obstante, las principales trabas a las que se enfrentan los emprendedores están relacionadas con la burocracia, la carga fiscal y los costes fijos iniciales. Los trámites suelen ser largos y poco intuitivos, los impuestos se exigen incluso cuando los ingresos son bajos o irregulares y el acceso a financiación resulta limitado sin avales personales. Muchos negocios terminan fracasando por una combinación de falta de liquidez, escasa planificación financiera, dificultad para captar clientes y agotamiento personal. En este contexto, no son pocas las iniciativas que desaparecen antes de consolidarse, sin siquiera tener la oportunidad de crecer.
¿Por qué es tan difícil emprender en España?
José Elías, empresario multimillonario conocido por ser propietario de empresas como Audax Renovables o La Sirena, expuso en la red social X sus principales pareceres sobre la situación actual para el emprendimiento en nuestro país. «En España, emprender es de suicidas, la probabilidad de arruinarte ronda el 95%«, comienza explicando. De esta manera, el multipropietario acude a su experiencia personal para ver los cambios que ha experimentado el mercado y la gestión pública al respecto con el paso de los años. Por ende, los riesgos que se toman al emprender este camino son cada vez más palpables.
«Tal y como está planteado el escenario en España, emprender es de suicidas. Es como apostarlo todo al negro, sabiendo las consecuencias: arruinarte económicamente de por vida, llevarte a tu familia por delante y perder hasta la casa donde viven tus hijos«, enumera los efectos peyorativos que puede enfrentar cualquiera que decida tomar esta decisión y fracase en el intento. Un factor a destacar al respecto es que, según explica en su página oficial, Elías a los 32 años de edad «enfrentaba la ruina y su segunda quiebra». Sin embargo, una década después pudo reponerse de sus errores convirtiéndose en milmillonario.
Es así como el empresario ha pasado por ambos lados del espectro, de tocar fondo a alcanzar el éxito más rotundo. Sin embargo, su ejemplo no representa a la mayoría y, de este modo, recalca cómo las posibilidades de fracaso han aumentado considerablemente.»Si un país asume esto, el mensaje que se manda es que no quiere emprendedores. Pero, entonces, ¿de dónde van a salir los puestos de trabajo? ¿Vamos a hacer funcionarios a todos los españoles?», cuestiona. En este sentido, califica la labor institucional como deficiente.»El trabajo de la administración pública debería ser equilibrar esa balanza. Conseguir que, por estadística, sea más fácil que te vaya bien a que te vayas a la mierda», critica con dureza.
Elías se muestra pesimista respecto al futuro del emprendimiento
Elías fija el punto de mira en la falta de unas medidas favorables que promocionen y promuevan el sector privado, pues la Administración continúa con su negativa ante esta propuesta con gestos como el aumento progresivo de la carga fiscal para los autónomos y las trabas burocráticas. «Pero hoy la realidad es justo la contraria. Tienes muchas más papeletas de destrozar tu vida que de tener éxito», confirma. Por ende, su actitud es claramente pesimista en relación al estado del sector para los próximos años. «Por eso digo que emprender en España es jugar a la ruleta rusa. Y mucho tiene que cambiar la situación para que esto deje de ser así«, concluye.
El divulgador critica la situación en nuestro país para el emprendimiento y explica el funcionamiento y la actuación que, a su juicio, debería de desempeñar la Administración
Emprender por primera vez en España supone enfrentarse a un entorno complejo que combina ilusión con una realidad administrativa exigente. Muchos emprendedores primerizos descubren pronto que transformar una idea en un negocio viable requiere algo más que iniciativa. Factores como la falta de experiencia, el desconocimiento del marco legal y la presión económica inicial generan un escenario en el que cada decisión tiene un peso considerable. A ello se suma una gestión institucional poco tolerante con el error, que aumenta el miedo al fracaso y frena la toma de riesgos, especialmente en las primeras etapas del proyecto empresarial.
El proceso para fundar una empresa en España implica una serie de pasos bien definidos que no siempre resultan sencillos para quien empieza. En primer lugar, es necesario elegir la forma jurídica más adecuada, registrar la denominación social, abrir una cuenta bancaria a nombre de la empresa y aportar el capital social correspondiente. Posteriormente se deben firmar las escrituras ante notario, inscribir la sociedad en el Registro Mercantil y obtener el número de identificación fiscal definitivo. A esto se añaden las altas en Hacienda y en la Seguridad Social, así como el cumplimiento de obligaciones contables y fiscales desde el primer día de actividad.
No obstante, las principales trabas a las que se enfrentan los emprendedores están relacionadas con la burocracia, la carga fiscal y los costes fijos iniciales. Los trámites suelen ser largos y poco intuitivos, los impuestos se exigen incluso cuando los ingresos son bajos o irregulares y el acceso a financiación resulta limitado sin avales personales. Muchos negocios terminan fracasando por una combinación de falta de liquidez, escasa planificación financiera, dificultad para captar clientes y agotamiento personal. En este contexto, no son pocas las iniciativas que desaparecen antes de consolidarse, sin siquiera tener la oportunidad de crecer.
¿Por qué es tan difícil emprender en España?
José Elías, empresario multimillonario conocido por ser propietario de empresas como Audax Renovables o La Sirena, expuso en la red social X sus principales pareceres sobre la situación actual para el emprendimiento en nuestro país. «En España, emprender es de suicidas, la probabilidad de arruinarte ronda el 95%«, comienza explicando. De esta manera, el multipropietario acude a su experiencia personal para ver los cambios que ha experimentado el mercado y la gestión pública al respecto con el paso de los años. Por ende, los riesgos que se toman al emprender este camino son cada vez más palpables.
«Tal y como está planteado el escenario en España, emprender es de suicidas. Es como apostarlo todo al negro, sabiendo las consecuencias: arruinarte económicamente de por vida, llevarte a tu familia por delante y perder hasta la casa donde viven tus hijos«, enumera los efectos peyorativos que puede enfrentar cualquiera que decida tomar esta decisión y fracase en el intento. Un factor a destacar al respecto es que, según explica en su página oficial, Elías a los 32 años de edad «enfrentaba la ruina y su segunda quiebra». Sin embargo, una década después pudo reponerse de sus errores convirtiéndose en milmillonario.
Es así como el empresario ha pasado por ambos lados del espectro, de tocar fondo a alcanzar el éxito más rotundo. Sin embargo, su ejemplo no representa a la mayoría y, de este modo, recalca cómo las posibilidades de fracaso han aumentado considerablemente.»Si un país asume esto, el mensaje que se manda es que no quiere emprendedores. Pero, entonces, ¿de dónde van a salir los puestos de trabajo? ¿Vamos a hacer funcionarios a todos los españoles?», cuestiona. En este sentido, califica la labor institucional como deficiente.»El trabajo de la administración pública debería ser equilibrar esa balanza. Conseguir que, por estadística, sea más fácil que te vaya bien a que te vayas a la mierda», critica con dureza.
Elías se muestra pesimista respecto al futuro del emprendimiento
Elías fija el punto de mira en la falta de unas medidas favorables que promocionen y promuevan el sector privado, pues la Administración continúa con su negativa ante esta propuesta con gestos como el aumento progresivo de la carga fiscal para los autónomos y las trabas burocráticas. «Pero hoy la realidad es justo la contraria. Tienes muchas más papeletas de destrozar tu vida que de tener éxito», confirma. Por ende, su actitud es claramente pesimista en relación al estado del sector para los próximos años. «Por eso digo que emprender en España es jugar a la ruleta rusa. Y mucho tiene que cambiar la situación para que esto deje de ser así«, concluye.
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