ASNEF es la patronal decana del sector financiero que agrupa a las entidades financieras reguladas y especializadas en España en financiación al consumo. Como secretario general de ASNEF, Ignacio ha llevado a cabo una importante labor para mejorar la seguridad jurídica en torno a los servicios de financiación y para impulsar y garantizar que el crédito al consumo siga siendo una herramienta clave para el impulso de la economía española.
¿Cómo está evolucionando la demanda de crédito al consumo en España?
La demanda de crédito al consumo en España muestra una evolución claramente positiva y sostenida. En 2024, las entidades asociadas a ASNEF concedieron 81.498 millones de euros en financiación, lo que supone un crecimiento interanual del 4,6% y consolida al sector como un dinamizador clave del consumo y de la actividad productiva. En líneas generales, podemos decir que esta tendencia se debe a una suma de factores, entre los que destaca la estabilidad en los niveles de empleo, una morosidad contenida y un contexto en el que los tipos de interés se mantienen estables. Todo ello, sumado al crecimiento en el precio de la vivienda, hace que muchas personas descarten contratar una hipoteca y opten por reformar la vivienda, comprar un vehículo o adquirir electrodomésticos, incrementando así la demanda de crédito. A ello se suma que España ha aumentado su población en casi dos millones de personas en los últimos 5 años, en gran medida debido a la migración internacional, lo que supone que éstos nuevos consumidores, con trabajo estable en muchos casos, adquieren también productos financiados.
¿Detectan un cambio en el perfil de riesgo de los hogares tras la subida de tipos y la moderación de la inflación?
Hasta el momento, la morosidad se encuentra en niveles muy controlados. Según los últimos datos del Banco de España, correspondientes al mes de agosto, la morosidad bancaria se situó en el 2,93%, encadenando el tercer mes consecutivo por debajo del 3%. En el caso de los Establecimientos Financieros de Crédito, la tasa es tradicionalmente algo más elevada, pero también se mantiene en niveles bajos y, en agosto, descendió hasta el 5,65%, situándose cerca de los mínimos del año. Así, la morosidad se mantiene estable y controlada, y las entidades siguen siendo estrictas a la hora de evaluar la solvencia y la posible concesión de créditos y préstamos. Por otro lado, lo que sí detectamos es un entorno de mayor ahorro de los hogares y de aumento de la renta bruta disponible, lo que apunta a un perfil financiero más resiliente.
¿Existen colectivos especialmente vulnerables en el actual contexto económico?
Los sectores más vulnerables son aquellos que pueden acabar recurriendo a créditos ofrecidos por entidades no reguladas ni supervisadas por el Banco de España. En ocasiones, estas entidades ofrecen productos con condiciones desproporcionadas y una sin la debida protección y seguridad jurídica para el consumidor. Son precisamente los sectores más vulnerables de la población los que recurren a estas entidades, corriendo el riesgo de caer en el sobreendeudamiento. Por eso, desde ASNEF, llevamos muchos años pidiendo que se implemente en España la reserva de actividad, para que todas las entidades que ofrezcan créditos y préstamos lo hagan siempre bajo la supervisión y el control del Banco de España.
¿Están las fintech ampliando el acceso al crédito o incrementando los riesgos?
En nuestro país hay muchas empresas que, bajo la apariencia de compañías tecnológicas, operan sin la supervisión del Banco de España o la CNMV, y esto se traduce en un mayor riesgo para los usuario. Desde ASNEF, llevamos años destacando el peligro que existe por la actividad de financiación fuera de perímetro regulatorio, lo que puede generar asimetrías regulatorias y menor protección al consumidor. La actual directiva de Crédito al Consumo establece que habrá una regulación para este tipo de entidades, si bien cada Estado miembro debe determinar en qué medida estas entidades estarán reguladas, qué legislación se les aplicará, qué requerimientos tendrán y quién será su supervisor, ya que eso depende de cada país.
¿Cree que España camina hacia un modelo más restrictivo o más inclusivo de financiación?
El posicionamiento apunta hacia un modelo más regulado y supervisado, basado en la reserva de actividad y el registro y el control de todos los operadores, con el objetivo de garantizar un crédito responsable y transparente, especialmente frente a entidades no reguladas. Este avance supone un cambio positivo para el conjunto de la sociedad, ya que contribuye a minimizar los riesgos de sobreendeudamiento y a proteger a los consumidores frente a prácticas poco transparentes o a la concesión de financiación sin criterios rigurosos de solvencia.
¿Qué papel juegan los datos y la inteligencia artificial en la evaluación de solvencia?
Nuestras entidades no utilizan IA generativa, sino técnicas estadísticas basadas en la experiencia histórica. Sin embargo, un scoring con IA generativa sí parece clasificado de alto riesgo y eso aminora la posibilidad de ofrecer un scoring más preciso y, por lo tanto, un tipo o un producto más afinado para el consumidor. Por lo tanto, desde ASNEF estamos a la espera de ver por qué opta el legislador español en ese punto concreto que, con las medidas adecuadas, puede favorecer por igual a los consumidores y al propio sector. De otra forma, la IA no supondrá un avance hacia la posibilidad de ofrecer al consumidor un producto más adecuado a sus posibilidades, que es lo que, por otra parte, solicita el mercado.
¿Cuál es hoy el principal reto de ASNEF como asociación sectorial?
El principal reto de ASNEF como asociación sectorial es impulsar una transposición adecuada y ágil de la Directiva Europea de Crédito al Consumo, garantizando que se materialice cuanto antes y permita construir un marco normativo que refuerce la protección del consumidor y la seguridad jurídica del sector.
Dentro de este proceso, la reserva de actividad constituye la prioridad central para ASNEF. La asociación defiende que la concesión de financiación debe quedar limitada a entidades autorizadas y supervisadas por el Banco de España, para garantizar igualdad de reglas, competencia leal y altos estándares de protección al consumidor. En la actualidad, España es una excepción en Europa al no contar con esta reserva de actividad, lo que ha permitido la entrada de operadores no regulados que, en algunos casos, ofrecen productos con condiciones desproporcionadas y menor transparencia, afectando especialmente a los colectivos más vulnerables.
El secretario general de ASNEF, advierte: «El mayor riesgo para los consumidores son los créditos de entidades no reguladas fuera del control del Banco de España»
ASNEF es la patronal decana del sector financiero que agrupa a las entidades financieras reguladas y especializadas en España en financiación al consumo. Como secretario general de ASNEF, Ignacio ha llevado a cabo una importante labor para mejorar la seguridad jurídica en torno a los servicios de financiación y para impulsar y garantizar que el crédito al consumo siga siendo una herramienta clave para el impulso de la economía española.
¿Cómo está evolucionando la demanda de crédito al consumo en España?
La demanda de crédito al consumo en España muestra una evolución claramente positiva y sostenida. En 2024, las entidades asociadas a ASNEF concedieron 81.498 millones de euros en financiación, lo que supone un crecimiento interanual del 4,6% y consolida al sector como un dinamizador clave del consumo y de la actividad productiva. En líneas generales, podemos decir que esta tendencia se debe a una suma de factores, entre los que destaca la estabilidad en los niveles de empleo, una morosidad contenida y un contexto en el que los tipos de interés se mantienen estables. Todo ello, sumado al crecimiento en el precio de la vivienda, hace que muchas personas descarten contratar una hipoteca y opten por reformar la vivienda, comprar un vehículo o adquirir electrodomésticos, incrementando así la demanda de crédito. A ello se suma que España ha aumentado su población en casi dos millones de personas en los últimos 5 años, en gran medida debido a la migración internacional, lo que supone que éstos nuevos consumidores, con trabajo estable en muchos casos, adquieren también productos financiados.
¿Detectan un cambio en el perfil de riesgo de los hogares tras la subida de tipos y la moderación de la inflación?
Hasta el momento, la morosidad se encuentra en niveles muy controlados. Según los últimos datos del Banco de España, correspondientes al mes de agosto, la morosidad bancaria se situó en el 2,93%, encadenando el tercer mes consecutivo por debajo del 3%. En el caso de los Establecimientos Financieros de Crédito, la tasa es tradicionalmente algo más elevada, pero también se mantiene en niveles bajos y, en agosto, descendió hasta el 5,65%, situándose cerca de los mínimos del año. Así, la morosidad se mantiene estable y controlada, y las entidades siguen siendo estrictas a la hora de evaluar la solvencia y la posible concesión de créditos y préstamos. Por otro lado, lo que sí detectamos es un entorno de mayor ahorro de los hogares y de aumento de la renta bruta disponible, lo que apunta a un perfil financiero más resiliente.
¿Existen colectivos especialmente vulnerables en el actual contexto económico?
Los sectores más vulnerables son aquellos que pueden acabar recurriendo a créditos ofrecidos por entidades no reguladas ni supervisadas por el Banco de España. En ocasiones, estas entidades ofrecen productos con condiciones desproporcionadas y una sin la debida protección y seguridad jurídica para el consumidor. Son precisamente los sectores más vulnerables de la población los que recurren a estas entidades, corriendo el riesgo de caer en el sobreendeudamiento. Por eso, desde ASNEF, llevamos muchos años pidiendo que se implemente en España la reserva de actividad, para que todas las entidades que ofrezcan créditos y préstamos lo hagan siempre bajo la supervisión y el control del Banco de España.
¿Están las fintech ampliando el acceso al crédito o incrementando los riesgos?
En nuestro país hay muchas empresas que, bajo la apariencia de compañías tecnológicas, operan sin la supervisión del Banco de España o la CNMV, y esto se traduce en un mayor riesgo para los usuario. Desde ASNEF, llevamos años destacando el peligro que existe por la actividad de financiación fuera de perímetro regulatorio, lo que puede generar asimetrías regulatorias y menor protección al consumidor. La actual directiva de Crédito al Consumo establece que habrá una regulación para este tipo de entidades, si bien cada Estado miembro debe determinar en qué medida estas entidades estarán reguladas, qué legislación se les aplicará, qué requerimientos tendrán y quién será su supervisor, ya que eso depende de cada país.
¿Cree que España camina hacia un modelo más restrictivo o más inclusivo de financiación?
El posicionamiento apunta hacia un modelo más regulado y supervisado, basado en la reserva de actividad y el registro y el control de todos los operadores, con el objetivo de garantizar un crédito responsable y transparente, especialmente frente a entidades no reguladas. Este avance supone un cambio positivo para el conjunto de la sociedad, ya que contribuye a minimizar los riesgos de sobreendeudamiento y a proteger a los consumidores frente a prácticas poco transparentes o a la concesión de financiación sin criterios rigurosos de solvencia.
¿Qué papel juegan los datos y la inteligencia artificial en la evaluación de solvencia?
Nuestras entidades no utilizan IA generativa, sino técnicas estadísticas basadas en la experiencia histórica. Sin embargo, un scoring con IA generativa sí parece clasificado de alto riesgo y eso aminora la posibilidad de ofrecer un scoring más preciso y, por lo tanto, un tipo o un producto más afinado para el consumidor. Por lo tanto, desde ASNEF estamos a la espera de ver por qué opta el legislador español en ese punto concreto que, con las medidas adecuadas, puede favorecer por igual a los consumidores y al propio sector. De otra forma, la IA no supondrá un avance hacia la posibilidad de ofrecer al consumidor un producto más adecuado a sus posibilidades, que es lo que, por otra parte, solicita el mercado.
¿Cuál es hoy el principal reto de ASNEF como asociación sectorial?
El principal reto de ASNEF como asociación sectorial es impulsar una transposición adecuada y ágil de la Directiva Europea de Crédito al Consumo, garantizando que se materialice cuanto antes y permita construir un marco normativo que refuerce la protección del consumidor y la seguridad jurídica del sector.
Dentro de este proceso, la reserva de actividad constituye la prioridad central para ASNEF. La asociación defiende que la concesión de financiación debe quedar limitada a entidades autorizadas y supervisadas por el Banco de España, para garantizar igualdad de reglas, competencia leal y altos estándares de protección al consumidor. En la actualidad, España es una excepción en Europa al no contar con esta reserva de actividad, lo que ha permitido la entrada de operadores no regulados que, en algunos casos, ofrecen productos con condiciones desproporcionadas y menor transparencia, afectando especialmente a los colectivos más vulnerables.
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