Uno suele heredar de su abuelo una colección de relojes, algo de ropa o, con un poco de suerte, incluso el primer coche. Otros, más afortunados, reciben un pequeño terreno o una cantidad de dinero, aunque en estos casos la herencia se comparte inevitablemente con Hacienda, que siempre encuentra la manera de llevarse su parte. Annie Jacobson, sin embargo, juega con otras reglas. Su herencia no es un reloj, una casa ni una cuenta bancaria, sino una pequeña isla situada en Muskoka Lakes, Ontario (Canadá), legada por un abuelo al que ni siquiera conoce. Esta herencia, tan extravagante como misteriosa, sirve como punto de partida para ‘Sterling Point’, la nueva serie de Prime Video, con Megan Park al frente de la dirección y el guion. A partir de esta premisa, la ficción se adentra en una historia familiar marcada por los secretos, las ausencias y las preguntas que Annie deberá responder para descubrir por qué su desconocido abuelo decidió dejarle precisamente a ella una isla.
Annie Jacobson está interpretada por Ella Rubin, protagonista de una serie en cuyo reparto también encontramos rostros conocidos de la televisión estadounidense, como Jeffrey Dean Morgan, popular por dar vida a Negan en ‘The Walking Dead‘, un personaje que terminó cambiando para siempre la ficción zombi de AMC. Annie es una joven acomodada de Nueva York que, con tan solo 17 años, tiene las preocupaciones propias de cualquier adolescente. Sin embargo, a su ya de por sí alocada vida de joven neoyorquina se incorpora ahora una inesperada herencia que amenaza con ponerlo todo patas arriba. La serie maneja con acierto este contraste entre dos mundos. La vida en Canadá, y más concretamente en una isla remota de Muskoka Lakes, poco tiene que ver con el ritmo frenético de Nueva York. Para Annie, acostumbrada a las comodidades de la gran ciudad, desplazarse en una pequeña avioneta o subirse a una lancha se convierte en toda una aventura. Es un choque de realidades que recuerda al del adolescente de ciudad que llega por primera vez al pueblo de sus abuelos y descubre un mundo completamente distinto al suyo. La diferencia es que, para Annie, ese lugar no será una visita pasajera, sino su nueva realidad.
‘Sterling Point’ utiliza los códigos de una ficción juvenil para hablar también de identidad, familia y de conocer el pasado
La herencia obliga así a Annie a madurar a marchas forzadas mientras comienza a descubrir los secretos de la otra parte de su familia, aquella que hasta entonces había permanecido completamente al margen de su vida. Y es precisamente en ese viaje, tanto físico como personal, donde ‘Sterling Point’ encuentra una de sus principales bazas, junto a una banda sonora que acompaña con acierto todas las emociones que siente Annie por este cambio de vida tan brusco debido a la herencia.
Prime Video vuelve este verano a apostar por el género «coming of age», con una nueva historia centrada en ese complicado tránsito de la adolescencia a la edad adulta. LA RAZÓN ha podido ver los dos primeros episodios de los ocho que conforman ‘Sterling Point’, la ficción creada por Megan Park, y la sensación inicial es que la serie busca ir un paso más allá de los habituales romances adolescentes. Aunque comparte algunos códigos con ‘El verano en que me enamoré’, especialmente en su retrato de una juventud que se enfrenta a nuevas experiencias y relaciones, la producción de Prime Video incorpora un componente de misterio familiar que amplía considerablemente su recorrido. El viaje de Annie a Muskoka, emprendido con la intención de descubrir quién fue realmente ese abuelo al que nunca pudo conocer, pronto la coloca frente a una realidad muy diferente a la que conocía en Nueva York. La llegada a la isla y el inesperado encuentro con Ramona, una joven que ya ocupa la cabaña que Annie creía haber heredado, abren una trama de secretos, cartas y vínculos familiares que convierte el proceso de maduración de su protagonista en algo más complejo que el simple descubrimiento del amor. Y ese es precisamente uno de los aciertos de ‘Sterling Point’: utilizar los códigos de una ficción juvenil para hablar también de identidad, familia y de la necesidad de conocer el pasado para entender quiénes somos. Annie tendrá que lidiar con su pasado, presente y futuro para conocer realmente quién es realmente ella. Alejada de su zona de confort, tiene ahora la obligación de conocerse a ella misma como realmente es, y de saber realmente lo que pasó con aquella parte de la familia que no conocía hasta el momento. Una serie amena y divertida, con una gran carga emocional, fresca a pesar de pertenecer a la ola reciente del «coming of age» y que, sin duda, será uno de los grandes aciertos del mercado estival.
Conocer quién eres, es la base de ‘Sterling Point’, la nueva serie «coming of age» de Prime Video que acaba de estrenarse en la plataforma
Uno suele heredar de su abuelo una colección de relojes, algo de ropa o, con un poco de suerte, incluso el primer coche. Otros, más afortunados, reciben un pequeño terreno o una cantidad de dinero, aunque en estos casos la herencia se comparte inevitablemente con Hacienda, que siempre encuentra la manera de llevarse su parte. Annie Jacobson, sin embargo, juega con otras reglas. Su herencia no es un reloj, una casa ni una cuenta bancaria, sino una pequeña isla situada en Muskoka Lakes, Ontario (Canadá), legada por un abuelo al que ni siquiera conoce. Esta herencia, tan extravagante como misteriosa, sirve como punto de partida para ‘Sterling Point’, la nueva serie de Prime Video, con Megan Park al frente de la dirección y el guion. A partir de esta premisa, la ficción se adentra en una historia familiar marcada por los secretos, las ausencias y las preguntas que Annie deberá responder para descubrir por qué su desconocido abuelo decidió dejarle precisamente a ella una isla.
Annie Jacobson está interpretada por Ella Rubin, protagonista de una serie en cuyo reparto también encontramos rostros conocidos de la televisión estadounidense, como Jeffrey Dean Morgan, popular por dar vida a Negan en ‘The Walking Dead‘, un personaje que terminó cambiando para siempre la ficción zombi de AMC. Annie es una joven acomodada de Nueva York que, con tan solo 17 años, tiene las preocupaciones propias de cualquier adolescente. Sin embargo, a su ya de por sí alocada vida de joven neoyorquina se incorpora ahora una inesperada herencia que amenaza con ponerlo todo patas arriba. La serie maneja con acierto este contraste entre dos mundos. La vida en Canadá, y más concretamente en una isla remota de Muskoka Lakes, poco tiene que ver con el ritmo frenético de Nueva York. Para Annie, acostumbrada a las comodidades de la gran ciudad, desplazarse en una pequeña avioneta o subirse a una lancha se convierte en toda una aventura. Es un choque de realidades que recuerda al del adolescente de ciudad que llega por primera vez al pueblo de sus abuelos y descubre un mundo completamente distinto al suyo. La diferencia es que, para Annie, ese lugar no será una visita pasajera, sino su nueva realidad.
‘Sterling Point’ utiliza los códigos de una ficción juvenil para hablar también de identidad, familia y de conocer el pasado
La herencia obliga así a Annie a madurar a marchas forzadas mientras comienza a descubrir los secretos de la otra parte de su familia, aquella que hasta entonces había permanecido completamente al margen de su vida. Y es precisamente en ese viaje, tanto físico como personal, donde ‘Sterling Point’ encuentra una de sus principales bazas, junto a una banda sonora que acompaña con acierto todas las emociones que siente Annie por este cambio de vida tan brusco debido a la herencia.
Prime Video vuelve este verano a apostar por el género «coming of age», con una nueva historia centrada en ese complicado tránsito de la adolescencia a la edad adulta. LA RAZÓN ha podido ver los dos primeros episodios de los ocho que conforman ‘Sterling Point’, la ficción creada por Megan Park, y la sensación inicial es que la serie busca ir un paso más allá de los habituales romances adolescentes. Aunque comparte algunos códigos con ‘El verano en que me enamoré’, especialmente en su retrato de una juventud que se enfrenta a nuevas experiencias y relaciones, la producción de Prime Video incorpora un componente de misterio familiar que amplía considerablemente su recorrido. El viaje de Annie a Muskoka, emprendido con la intención de descubrir quién fue realmente ese abuelo al que nunca pudo conocer, pronto la coloca frente a una realidad muy diferente a la que conocía en Nueva York. La llegada a la isla y el inesperado encuentro con Ramona, una joven que ya ocupa la cabaña que Annie creía haber heredado, abren una trama de secretos, cartas y vínculos familiares que convierte el proceso de maduración de su protagonista en algo más complejo que el simple descubrimiento del amor. Y ese es precisamente uno de los aciertos de ‘Sterling Point’: utilizar los códigos de una ficción juvenil para hablar también de identidad, familia y de la necesidad de conocer el pasado para entender quiénes somos. Annie tendrá que lidiar con su pasado, presente y futuro para conocer realmente quién es realmente ella. Alejada de su zona de confort, tiene ahora la obligación de conocerse a ella misma como realmente es, y de saber realmente lo que pasó con aquella parte de la familia que no conocía hasta el momento. Una serie amena y divertida, con una gran carga emocional, fresca a pesar de pertenecer a la ola reciente del «coming of age» y que, sin duda, será uno de los grandes aciertos del mercado estival.
Programación TV en La Razón
