La que fuera jefa de prensa de la selección durante el mundial, Patricia Pérez, que ahora trabaja en el departamento de comunicación de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), pero en otro puesto, ha llegado incluso a calificar de “encerrona” la reunión que mantuvo en el despacho de su entonces presidente, Luis Rubiales, en presencia de otras siete personas, entre las que se encontraba el actual seleccionador de fútbol masculino, Luis de la Fuente, cuyo testimonio está previsto para este martes en el juicio en el que el exresponsable de la federación es juzgado por agresión sexual y coacciones por el beso que dio a Jenni Hermoso. La que fuera jefa de prensa de la selección durante el mundial, Patricia Pérez, que ahora trabaja en el departamento de comunicación de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), pero en otro puesto, ha llegado incluso a calificar de “encerrona” la reunión que mantuvo en el despacho de su entonces presidente, Luis Rubiales, en presencia de otras siete personas, entre las que se encontraba el actual seleccionador de fútbol masculino, Luis de la Fuente, cuyo testimonio está previsto para este martes en el juicio en el que el exresponsable de la federación es juzgado por agresión sexual y coacciones por el beso que dio a Jenni Hermoso.
La que fuera jefa de prensa de la selección durante el mundial, Patricia Pérez, que ahora trabaja en el departamento de comunicación de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), pero en otro puesto, ha llegado incluso a calificar de “encerrona” la reunión que mantuvo en el despacho de su entonces presidente, Luis Rubiales, en presencia de otras siete personas, entre las que se encontraba el actual seleccionador de fútbol masculino, Luis de la Fuente, cuyo testimonio está previsto para este martes en el juicio en el que el exresponsable de la federación es juzgado por agresión sexual y coacciones por el beso que dio a Jenni Hermoso.
“Me recibe Enrique Yunta y me dice que el presidente me va a pedir que llame a Hermoso y [Alexia] Putellas, y le digo que no”, ha explicado la testigo, que ha relatado que en el encuentro mantenido en el despacho de Rubiales había otras ocho personas, entre las que no estaba el director del departamento de Integridad [entonces Miguel García Caba], que era en realidad con quien se le había dicho que tenía que hablar.
“Caba no estaba y me dicen que esté tranquila, que estamos en familia y que le tengo que ayudarle, Esteban García Cuervo [exdirector de Comunicación de la RFEF], Enrique Yunta [actual director de comunicación deportiva], Javier López Vallejo [coordinador Departamento Psicología], Chema Timón [exdirector de gabinete de Rubiales], su padre, un amigo íntimo de la infancia y Luis de la Fuente”, ha explicado Patricia Pérez, que después, ha puntualizado que el exdirector de Relaciones Institucionales Antonio Gómez-Reino “entraba y salía”.
Al ser preguntada por la teniente fiscal de la Audiencia Nacional, Marta Durántez, sobre si en los “13” años que llevaba trabajando en la RFEF alguna vez había acudido al despacho del presidente, Pérez ha contestado que no, y ha puntualizado que estuvo tres horas, y que pretendían que firmara una declaración sobre los hechos que previamente habían redactado en la Federación.
Por su parte, la directora de Fútbol Femenino, Ana Álvarez Mesas, declaró en la Audiencia Nacional que Rubiales le dio «una fuerte reprimenda» por no haber hablado con la jugadora Jenni Hermoso en relación con el beso que le había dado durante la recogida de las medallas que recibieron como campeonas del mundo. El acusado acudió a ella para hacer que la jugadora saliera del vestuario, donde le pidió que grabara un vídeo diciendo que había sido consentido, y luego del autobús para que hablara con prensa.
Al ser preguntada sobre cómo bajó Hermoso del autobús en el que viajaba al aeropuerto para regresar a España, si lo hizo de forma precipitada, la testigo ha asegurado que no lo sabía, pues “en el momento en el que para el autobús también recibo una fuerte reprimenda del presidente porque no he hablado con Jenni Hermoso».
Al bajar del autobús, los responsables de prensa le mostraron el comunicado que habían preparado para reaccionar al beso en su nombre. La exjefa de prensa de la selección también ha relatado que cuando baja del autobús, antes de montarse en el avión de vuelta, Hermoso estaba “cansada” y ha apuntado que consideró que ya la habían “molestado”, y que comentó que era último que iba a hacer, y que respondió con un «haced lo que queráis», al comunicado de prensa que se iba a emitir en su nombre. «Estaba saturada de la situación”, añadió la testigo.
Álvarez Mesas explicó también que durante el vuelo en un momento que se desplazó a la parte de atrás del avión, Jenni Hermoso se le acercó para hablar con ella y le «trasladó que estaba realmente agitada, porque había hablado con el presidente y le habían pedido realizar un vídeo para quitar hierro al asunto y le había dicho que no, que no quería hacerlo». La testigo le pidió que «se tranquilizara, que era campeona del mundo, que fuera consciente de eso y que hiciera lo que quisiera hacer«.
Diario de Mallorca – Deportes