‘El Grand Prix del verano 2026’ regresa esta noche a partir de las 21:45 en La 1 de RTVE con la participación de los pueblos de Altura y Pradejón las siguientes localidades de las 12 que participan en esta cuarta edición desde su regreso en 2023 con el estreno del juego gymkana «Hormigas para siempre» y el mismo espíritu de compañerismo, juego limpio y diversión. El programa «del niño y del abuelo» estará presentado de nuevo por Ramón García, que contará con la ayuda de Lalachus, Gorka Rodríguez (fichaje de esta temporada) y Wilbur. En cuanto a los padrinos Fonsi Nieto acompaña a Altura desde la grada azul, mientras que Soraya defiende los colores de Pradejón desde la amarilla.
Altura (Castellón)
Altura es un municipio de la comarca del Alto Palancia, en el interior de la provincia de Castellón, situado a los pies de la Sierra Calderona. Su historia está estrechamente vinculada a la posición estratégica que ocupa en este territorio. Las primeras referencias documentales a la localidad aparecen en el siglo XIII, durante el proceso de repoblación posterior a la conquista de Jaime I, aunque su pasado se remonta mucho más atrás. A lo largo de los siglos, Altura estuvo ligada al señorío de Jérica y posteriormente a la Cartuja de Valldecrist, uno de los grandes centros religiosos y culturales de la antigua Corona de Aragón.
Precisamente la Cartuja de Valldecrist es uno de los grandes símbolos del municipio. El monasterio fue fundado en 1385 por la Orden de los Cartujos y llegó a convertirse en un importante foco de poder económico, político, cultural y religioso. Aunque buena parte del complejo se encuentra actualmente en ruinas, todavía se conservan elementos como la iglesia mayor, el claustro mayor, el claustro de San Jerónimo, el refectorio y la sala capitular. El conjunto está protegido como Bien de Interés Cultural y permite acercarse a una parte fundamental de la historia medieval y moderna de la zona. El patrimonio de Altura no termina ahí. El municipio conserva restos de su antiguo recinto amurallado, entre ellos el Portal de Clemente, conocido popularmente como el Portalico, y el Portal de las Parras. A su alrededor se extiende un entorno natural marcado por la Sierra Calderona, con rutas y espacios para disfrutar del paisaje. Otro de sus lugares más singulares es la Cueva Santa, un santuario situado en el interior de una cavidad natural de unos 20 metros de profundidad, donde se encuentra una capilla dedicada a la Virgen. La combinación de historia, naturaleza y tradición religiosa convierte a Altura en uno de los municipios más interesantes del Alto Palancia.
Pradejón (La Rioja)
En plena Rioja Baja, a unos 42 kilómetros de Logroño, se encuentra Pradejón, un municipio cuya historia reciente está íntimamente ligada a uno de los productos más característicos de la gastronomía española: el champiñón. Con una población superior a los 4.000 habitantes, la localidad se ha convertido en uno de los principales referentes españoles en el cultivo y transformación de setas y hongos. Su ubicación junto al Ebro y la disponibilidad de agua para el regadío han favorecido históricamente una economía basada en la agricultura. Pradejón logró independizarse de Calahorra a comienzos del siglo XIX. El rey Carlos IV concedió el privilegio de villazgo en 1802, que fue ratificado al año siguiente, poniendo fin a siglos de dependencia administrativa. En aquel momento, la localidad era todavía un pequeño núcleo de población dedicado principalmente a la agricultura y la ganadería. El desarrollo del regadío durante el siglo XX permitió ampliar los cultivos y dio un nuevo impulso a la economía local.
Pero el gran cambio llegó en 1954, cuando los hermanos Gil Merino comenzaron a cultivar champiñones en antiguas bodegas de vino. Aquella iniciativa terminó transformando por completo la economía de Pradejón. Lo que comenzó de manera casi artesanal acabó convirtiéndose en una potente industria agroalimentaria que ha dado fama nacional al municipio. El pueblo ha hecho de esta actividad una parte esencial de su identidad y también de su oferta turística, con Fungiturismo, una experiencia que permite conocer cómo se cultivan las setas y el champiñón y visitar explotaciones tradicionales y modernas. La localidad celebra además Fungitur, una feria dedicada al champiñón, las setas y la multiculturalidad que combina gastronomía, degustaciones, actividades culturales y demostraciones culinarias. Así, Pradejón ha conseguido convertir una actividad económica nacida en las antiguas bodegas del pueblo en una auténtica seña de identidad. Agricultura, industria alimentaria, tradición y gastronomía definen a un municipio que ha encontrado en el mundo de los hongos una de sus principales cartas de presentación.
Fonsi Nieto desde la grada azul acompañará al pueblo castellonense de Altura mientras que en la grada amarilla estará Soraya como madrina de la localidad riojana de Pradejón
‘El Grand Prix del verano 2026’ regresa esta noche a partir de las 21:45 en La 1 de RTVE con la participación de los pueblos de Altura y Pradejón las siguientes localidades de las 12 que participan en esta cuarta edición desde su regreso en 2023 con el estreno del juego gymkana «Hormigas para siempre» y el mismo espíritu de compañerismo, juego limpio y diversión. El programa «del niño y del abuelo» estará presentado de nuevo por Ramón García, que contará con la ayuda de Lalachus, Gorka Rodríguez (fichaje de esta temporada) y Wilbur. En cuanto a los padrinos Fonsi Nieto acompaña a Altura desde la grada azul, mientras que Soraya defiende los colores de Pradejón desde la amarilla.
Altura (Castellón)
Altura es un municipio de la comarca del Alto Palancia, en el interior de la provincia de Castellón, situado a los pies de la Sierra Calderona. Su historia está estrechamente vinculada a la posición estratégica que ocupa en este territorio. Las primeras referencias documentales a la localidad aparecen en el siglo XIII, durante el proceso de repoblación posterior a la conquista de Jaime I, aunque su pasado se remonta mucho más atrás. A lo largo de los siglos, Altura estuvo ligada al señorío de Jérica y posteriormente a la Cartuja de Valldecrist, uno de los grandes centros religiosos y culturales de la antigua Corona de Aragón.
Precisamente la Cartuja de Valldecrist es uno de los grandes símbolos del municipio. El monasterio fue fundado en 1385 por la Orden de los Cartujos y llegó a convertirse en un importante foco de poder económico, político, cultural y religioso. Aunque buena parte del complejo se encuentra actualmente en ruinas, todavía se conservan elementos como la iglesia mayor, el claustro mayor, el claustro de San Jerónimo, el refectorio y la sala capitular. El conjunto está protegido como Bien de Interés Cultural y permite acercarse a una parte fundamental de la historia medieval y moderna de la zona. El patrimonio de Altura no termina ahí. El municipio conserva restos de su antiguo recinto amurallado, entre ellos el Portal de Clemente, conocido popularmente como el Portalico, y el Portal de las Parras. A su alrededor se extiende un entorno natural marcado por la Sierra Calderona, con rutas y espacios para disfrutar del paisaje. Otro de sus lugares más singulares es la Cueva Santa, un santuario situado en el interior de una cavidad natural de unos 20 metros de profundidad, donde se encuentra una capilla dedicada a la Virgen. La combinación de historia, naturaleza y tradición religiosa convierte a Altura en uno de los municipios más interesantes del Alto Palancia.
Pradejón (La Rioja)
En plena Rioja Baja, a unos 42 kilómetros de Logroño, se encuentra Pradejón, un municipio cuya historia reciente está íntimamente ligada a uno de los productos más característicos de la gastronomía española: el champiñón. Con una población superior a los 4.000 habitantes, la localidad se ha convertido en uno de los principales referentes españoles en el cultivo y transformación de setas y hongos. Su ubicación junto al Ebro y la disponibilidad de agua para el regadío han favorecido históricamente una economía basada en la agricultura. Pradejón logró independizarse de Calahorra a comienzos del siglo XIX. El rey Carlos IV concedió el privilegio de villazgo en 1802, que fue ratificado al año siguiente, poniendo fin a siglos de dependencia administrativa. En aquel momento, la localidad era todavía un pequeño núcleo de población dedicado principalmente a la agricultura y la ganadería. El desarrollo del regadío durante el siglo XX permitió ampliar los cultivos y dio un nuevo impulso a la economía local.
Pero el gran cambio llegó en 1954, cuando los hermanos Gil Merino comenzaron a cultivar champiñones en antiguas bodegas de vino. Aquella iniciativa terminó transformando por completo la economía de Pradejón. Lo que comenzó de manera casi artesanal acabó convirtiéndose en una potente industria agroalimentaria que ha dado fama nacional al municipio. El pueblo ha hecho de esta actividad una parte esencial de su identidad y también de su oferta turística, con Fungiturismo, una experiencia que permite conocer cómo se cultivan las setas y el champiñón y visitar explotaciones tradicionales y modernas. La localidad celebra además Fungitur, una feria dedicada al champiñón, las setas y la multiculturalidad que combina gastronomía, degustaciones, actividades culturales y demostraciones culinarias. Así, Pradejón ha conseguido convertir una actividad económica nacida en las antiguas bodegas del pueblo en una auténtica seña de identidad. Agricultura, industria alimentaria, tradición y gastronomía definen a un municipio que ha encontrado en el mundo de los hongos una de sus principales cartas de presentación.
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